Martes, 17 de enero de 2017

| 1993/10/25 00:00

Sector financiero

Sector financiero

¿En qué está el sector?
EL SECTOR FINANCIERO SIGUE ARROJANdo buenos resultados. En el primer semestre del año los intermediarios obtuvieron utilidades por 243 .000 millones de pesos. Eso significa un aumento del 61 por ciento con relación al mismo período del año pasado. Y un incremento real, descontada la inflación, superior al 35 porciento.
Ese es, quizás, el resultado más notable de la consolidasión de los balances del sector que realiza trimestralmente la Superintendencia Bancaria. Y será, con seguridad, motivo de nuesos pronunciamientos oficiales en tomo de la posibilidad de bajar las tasas de interés, con el fin de reducir el costo del crédito, sin afectar financieramente a las entidades del sector.
Hay, sin embargo, dos factores que se deben teneren cuenta al analizar el resultado global. El primero es que, según el informe de la Superintendencia, los resultados del primer semestre de 1993 muestran diferencias importantes con los balances anteriores. Y una de ellas tiene que ver, precisamente, con la rentabilidad de las instituciones:"EI crecimiento anual de las utilidades, que en términos reales había sido positivo y generalizado para la mayoría de los intermediarios financieros, dejó de serlo, aun cuando para el conjunto las utilidades crecieron en un 60,9 por ciento".
El crecimiento de las utilidades fue muy desigual por tipo de intermediario y no fue positivo para todos. En el caso de las compañías de financiamiento comercial, por ejemplo, las utilidades cayeron en cerca del 10 por ciento. Y en el de los bancos tan solo se incrementaron en un 20 por ciento, que es una cifra ligeramente inferior al aumento en el Indice de Precios.
Es más, según el informe "si los resultados de junio pasado se comparan con el crecimiento exhibido en junio de 1992, se encuentra que los establecimientos bancarios perdieron dinamismo en el crecimiento de sus utilidades, como quiera que un año atrás estas crecieron al 49,1 por ciento, respecto del monto de junio de 1991". No obstante, el dinamismo de las corporaciones financieras, las corporaciones de ahorro y vivienda y los organismos cooperativos de grado superior se aceleró.
El segundo factor es que, como se lo manifestó a SEMANA el presidente de la Asociación Bancaría de Colombia, César González Muñoz, comparada con el monto de su patrimonio la rentabilidad de los intermediarios financieros no ha crecido en los últimos años. Mientras en junio de 1991 la rentabilidad patrimonial de las instituciones del sector era del 13,9 por ciento, en junio pasado fue del 13,1 por ciento.
Y es que una de las características del comportamiento del sector en la década del 90 ha sido su acelerado incremento patrimonial. Incremento que se mantuvo en el último año, aunque con una ligera desaceleración. A junio de 1993 "el patrimonio ascendió a 2,1 billones de pesos, superando en un 52,7 por ciento el observado en junio de 1992, tasa de crecimiento que si bien es importante es inferior a la registrada hace un año, cuando el patrimonio creció 63, 8 por ciento".

Más crédito
Otro hecho que cabe destacar en el balance de las instituciones financieras a junio del presente año es la recomposición del activo, dentro del cual pasó a representar un papel más importante la cartera de créditos, a costa de una disminución de las inversiones. "La cartera de créditos bruta ascendió a 10.6 billones de pesos, con un aumento del 53,8 por ciento respecto del monto de junio de 1992 ". Los mayores incrementos se presentaron en los bancos (62 por ciento) y las corporaciones de ahorro y vivienda (46 por ciento) .
Pero lo más importante es que pesar de que el aumento de la cartera puede significar una mayor exposición futura de los intermediarios, y por lo tanto un mayor riesgolo cierto es que a junio de 1993 los indicadores mostraban una mejora sustancialen la calidad de la cartera. En los balances de mitad de año" se observa en general y para la mayoría de los intermediarios financieros una recuperación respecto de los resultados obtenidos en junio de 1992. La cifra más alta se registra en el indicadorde cartera vencida menor de seis meses, aunque los bancos redujeron este indicador del 4,4 porciento en junio de 1992 a 3,7 por ciento en junio de 1993 ".
Las inversiones, en cambio, se mantuvieron prácticamente estancadas. A junio mostraban un crecimiento de sólo cuatro por ciento con respecto al mismo periodo del año anterior. Este fenómeno, de acuerdo con el informe de la Superintendencia, "obedece a que los intermediarios financieros ya no tienen los excedentes de liquidez que los caracterizaron durante gran parte de 1992 y a que debido a la reactivación de la demanda de crédito y la baja dinámica relativa de las captaciones han tenido que liquidaralgunas de las inversiones voluntarias".
Pero además de eso, las inversiones obligatorias también crecieron a un ritmo bastante lento. Claro que en este caso, y como su nombre lo indica, no fue debido a una decisión de los establecimientos, que desde hace muchos años vienen reclamando por una reducción de las misma como una condición sine qua non para reducir los costos del crédito, sino debido a la reglamentación existente en el país. Las inversiones obligatorias de los bancos, que representan el 66 por ciento del total, aumentaron 5,8 por ciento en el primer semestre de 1993, con respecto a igual período del año pasado. Bajaron en un 12 por ciento, en cambio, las inversiones del encaje, como resultado de su desmonte gradual.

No todos igual
Finalmente, cabe anotar que así como hay una recomposición importante a nivel de los balances por entidad, hay una gran movilidad al interior de todo el sector que está produciendo diferencias imsortantes en los resultados obtenidos sor los distintos tipos de intermediarios.
La rentabilidad, tanto del capital como del activo, fue menor para los bancos y para las compañías de financiamiento comercial, mientras que para los demás intermediarios mejoró. Algo similar pasó con el margen financiero bruto, que aumentó para todos los intermediarios, con excepción de los bancos. Y fueron estos los únicos para los cuales aumentó el costo de los recursos. Las corporaciones de ahorro y vivienda continuaron exhibiendo un deterioro en los indicadores de eficiencia administrativa, al igual que las corporaciones financieras.
Y los indicadores de riego mejoraron para todos los intermedianos.
Pero, en general, la situación de los establecimientos crediticios sigue siendo buena. Y si se analizan con detalle todos los indicadores, lo que se observa es que la mayor competencia a que se han visto sometidos los establecimientos crediticios a raíz de la apertura tiene un impacto positivo desde el punto de vista del manejo institucional. Y eso, finalmente, de redundar en una mayor confianza del público y un mejor servicio.

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