Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1997/08/25 00:00

SEXO PRECOZ

Uno de cada cuatro adolescentes ha tenido más de cinco parejas sexuales antes de los 17 años.

SEXO PRECOZ

En la actualidad existen en Colombia más de ocho millones de jóvenes entre los 11 y los 25 años que diariamente se enfrentan al dilema de cómo asumir su sexualidad. Hoy los adolescentes colombianos despiertan a la sexualidad muy temprano y la viven como pueden. La mayoría de ellos no con tanta frecuencia como los adultos suponen, ni de manera satisfactoria. Tal y como lo demuestra la encuesta contratada por Semana, los colombianos se inician sexualmente cada vez más rápido: un 41 por ciento de los encuestados tuvo su primera relación sexual entre los 12 y los 17 años. Un dato que no deja de ser sorprendente si se tiene en cuenta que hace dos años este porcentaje era del 23 por ciento. De seguir esta tendencia, dicen los expertos, en el año 2010 la edad promedio de iniciación sexual será alrededor de los 14 años. Tal vez no haya que esperar tanto. En algunas ciudades ya ha sido detectado este fenómeno. En Bogotá, por ejemplo, según datos de la Secretaría Distrital de Salud, la edad promedio de iniciación de la vida sexual es de 13 años para los hombres y 14 para las mujeres. Lo curioso de todo esto es que cuando se les pregunta a los jóvenes sobre la edad ideal para iniciarse la mayoría responde que alrededor de los 18 años. Lo que es un hecho es que los adolescentes tienen relaciones sexuales cada vez más pronto y algunos son bastante activos. Según los resultados de la encuesta de SEMANA, el 31 por ciento de los jóvenes entre 12 y 17 años tiene sexo una vez por semana y uno de cada cuatro muchachos de este mismo grupo ha tenido ya más de cinco parejas sexuales. Un adolescente que perdió la virginidad a los 15 años cuenta que "después de eso mi cuerpo me pedía sexo y me excitaba con frecuencia. Creo que me empecé a degenerar, me sentía presionado por mi hermano y mi primo y bueno_ El sexo se convirtió para mí en una especie de hobby". Para la sicóloga de jóvenes María Luisa García, "la sexualidad adolescente no es una búsqueda de placer mutua sino el resultado de presiones externas. Está rodeada de muchas inhibiciones y conflictos". Las relaciones sexuales de adolescentes, y en general su sexualidad, han sido vistas hasta ahora como un problema al que es mejor darle la espalda. Según la sicóloga María Ladi Londoño en su libro Derechos sexuales y reproductivos, los más humanos de todos los derechos, esto se debe a que "nos cuesta todavía en esta época aceptar que las parejas jóvenes puedan vivir su sexualidad sin los compromisos legales o religiosos derivados de un vínculo formal".
Ellos vs ellas
Los hombres y las mujeres adolescentes, como los adultos, tienen frente al sexo diferentes perspectivas. Diversos expertos en este tema coinciden en que para ellas el sexo está vinculado a la afectividad, es una expresión de amor, de entrega máxima. "En nuestra sociedad la mujer se entrega como acto supremo de amor", dice la trabajadora social María Eugenia Pérez. Mientras que para ellos el sexo es todavía una muestra de virilidad desligada de lo afectivo."En las relaciones sexuales adolescentes queda un hombre vanagloriándose y una mujer triste porque pensaba que eso era amor. Para ellos las mujeres son como medallas que se cuelgan en el pecho. Las adolescentes colombianas están convirtiéndose en el reemplazo de las prostitutas", dice la socióloga Amparo Mantilla de Ardila, investigadora de la Fundación Gamma-Idear. Esta afirmación, por fuerte que parezca, es real y está confirmada por datos estadísticos. Una evaluación que hizo Profamilia de varias encuestas e investigaciones sobre este punto determinó que el 90 por ciento de las mujeres tienen su primera relación con el novio, mientras que el 49 por ciento de los hombres se inician con una amiga. Para Mantilla esta situación es supremamente inequitativa: "En los adolescentes ha cambiado el comportamiento sexual en aquello que le conviene a los varones. Pero las actitudes, los valores, no han variado. Para los hombres y las mujeres la sexualidad significa lo mismo que para sus padres, sus abuelos y sus bisabuelos".Una prueba de lo anterior es que los jóvenes todavía clasifican a las mujeres en buenas y malas: con las primeras quieren tener relaciones estables y con las segundas pasarla rico. Las jóvenes también llevan por dentro el calvario de esta división y piensan cosas como las que pasan por la mente de una adolescente caleña: "Creía ser la única que me había dejado tocar de mi novio. La palabra 'fácil' se paseaba por mi cabeza cada vez que me iba a dormir". Lo curioso es que al mismo tiempo la mayoría piensa, según Profamilia, que las mujeres deberían llegar vírgenes al matrimonio. Un objetivo difícil de cumplir si, tal como lo revela la encuesta de Semana, gran parte de los jóvenes entre los 12 y los 17 años está también de acuerdo con las relaciones sexuales en la adolescencia y antes del matrimonio.
Estrés adolescente
La inequidad de las relaciones sexuales entre adolescentes tiene otras manifestaciones problemáticas. Muchas jóvenes terminan embarazadas, con todas las secuelas que esta situación conlleva. En la actualidad es claro que los jóvenes se dejan llevar por las hormonas y no toman precauciones. En la encuesta es evidente este hecho: el 51 por ciento de los adolescentes no utilizó ningún método anticonceptivo la última vez que tuvo una relación sexual. Mauricio, por ejemplo, tuvo relaciones con su novia, pensó que ella había quedado embarazada pero no fue más que una falsa alarma. Luego del susto cuenta, "volvimos a tener sexo. Era como el juego de la ruleta rusa, nunca sabíamos si esta vez sí quedaría embarazada". En este juego ellas siempre son las que más pierden. En Colombia las enfermedades relacionadas con los órganos genitales, es decir aborto, complicaciones relacionadas con el embarazo o con el trabajo de parto, ocupan el cuarto lugar entre las causas de enfermedades en adolescentes de 15 a 19 años. Este es sólo uno de los aspectos que caracterizan la sexualidad de los adolescentes. Hay otros, como el énfasis que ponen éstos en la relación física, dejando de lado el afecto, la comprensión y la comunicación. "Los jóvenes tienen problemas para comunicar sus deseos sexuales. Muchas niñas realizan prácticas que no son de su agrado por miedo al rechazo de sus novios o amigos. Los muchachos sienten que por ser hombres deben tener un alto desempeño sexual, no se dan tiempo para el aprendizaje y consideran que deben saberlo todo. Esto ha generado un alto grado de estrés en los adolescentes", sostiene Clara Vargas, coordinadora nacional del Centro de Jóvenes de Profamilia. Ante este panorama los jóvenes han reaccionado de diferentes maneras. Algunos, siguiendo una tendencia mundial, han optado por la abstinencia y la virginidad. En Medellín opera un grupo denominado Teen Aid, el cual está a favor de la castidad como el mejor y más sano estilo de vida. Su mensaje, según María Luisa Vélez, una de las líderes de la organización, ya ha llegado a más de 10.000 jóvenes de todo el país. Otros adolescentes han decidido tener actividades sexuales que no incluyan la penetración, como el sexo oral o la masturbación individual o en pareja. Una muestra de ello es que hoy, según los resultados de la encuesta de Semana, el sexo oral está siendo practicado más entre los jóvenes que entre los adultos. Por último, existen hombres y mujeres que se han dedicado a vivir su sexualidad de una manera desenfrenada, al punto que hay muchachos que, según la investigadora Amparo Mantilla, "se fatigan muy rápidamente del sexo porque ya no encuentran algo que estimule su deseo. Ya nada los excita".Este abanico de alternativas muy posiblemente hará necesario replantear las ideas y los conceptos que existen hoy sobre la sexualidad de los adolescentes. Lo más seguro es que en el futuro estas prácticas juveniles sean reconocidas no sólo como algo natural, enriquecedor y sano, sino también como fundamentales para enriquecer la vida sexual de los hombres y mujeres adultos.

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