Sábado, 21 de enero de 2017

| 2010/07/12 00:00

Símbolos con pasión

Aunque la bandera, el escudo y el himno son los símbolos oficiales del país, otros han surgido como representación de un país diverso y pujante.

Símbolos con pasión

 
La Bandera
El tricolor nacional, el mismo que usan Venezuela, Colombia y Ecuador, fue creado y usado por primera vez por el general Francisco de Miranda a bordo del bergantín Leandro, el 12 de marzo de 1806, en la fallida invasión de Coro y Ocumare en Venezuela. Aunque no hay claridad sobre los motivos de su composición, el mito dice que a Miranda se le ocurrió pensando en su amiga Cristina Hall, una sueca de cabellos dorados, ojos azules y labios muy rojos. Otros dicen que ver desfilar la guardia de Burgueses de Francia en 1788, cuyos tres cuerpos llevaban uniformes amarillos, azules y rojos, le permitieron a Miranda diseñar su bandera independista. Lo cierto es que la misma bandera amarillo, azul y rojo fue presentada por Lino de Clemente y Sata Bussy al Congreso de Venezuela en 1811 como símbolo de las Provincias Unidas de Venezuela. El 28 de octubre de 1813, Simón Bolívar ordenó usar el tricolor de Miranda en Venezuela y en los ejércitos bolivarianos. Tras la Independencia de Colombia, el Congreso de Angostura de 1819 dispuso que el escudo y el pabellón deberían ser decretados por el Congreso de la República en pleno, pero por ser reconocidos se usarían mientras tanto el escudo y la bandera de Venezuela. En 1834, ya dividida la Gran Colombia, el general Francisco de Paula Santander dispuso crear una bandera vertical, con los mismos colores de la bandera de Miranda. En 1861 Tomás Cipriano de Mosquera determinó que la bandera fuera horizontal.
 

El Escudo
Los elementos que conforman el actual escudo de Colombia fueron consignados en 1834, cuando era presidente Francisco de Paula Santander. Así como su origen fue una mezcla de escudos anteriores, y después tuvo algunas variaciones de acuerdo con el nombre del país, el escudo fue finalmente reglamentado en 1949. Según la Academia de Historia, el escudo es la encarnación de la patria. El cóndor encima es la imagen de la soberanía que sostiene en el pico la victoria, simbolizada en la corona de laurel. El cóndor va anunciando que la libertad y el orden son los únicos guardianes de la Nación colombiana. La granada habla del primer nombre de la República. Los cuernos de la abundancia hablan de la feracidad de nuestras tierras y la riqueza aurífera del suelo. El gorro frigio y la lanza son símbolos de la libertad adquirida por las armas. El Istmo de Panamá perdura como una protesta muda por la desmembración del país, pero también la soberanía sobre los dos mares.
 
El Himno
Aunque no se sabe cuándo ni dónde fue el concurso que definió que el himno de Colombia es el segundo más hermoso del mundo después de La Marseillaise, lo cierto es que la letra fue un poema escrito por Rafael Núñez. Tras larga insistencia, Oreste Sindici, un tenor de ópera que llegó a Bogotá en 1846 y se quedó en el país, aceptó finalmente musicalizar, en Nilo, Cundinamarca, el poema para que fuera cantado el 11 de noviembre de 1887, dentro de un programa conmemorativo de la Independencia de Cartagena.
 

El Cóndor
La majestuosidad de su vuelo, que alcanza 10.000 metros de altura; su gran tamaño, que lo convierte en el ave voladora más grande del mundo; la mística, que lo hizo objeto de veneración de todas las culturas andinas, son razones más que suficientes para hacer del cóndor el ave nacional colombiana.
 
Palma de cera
La palma más alta del mundo crece en los bosques de niebla andinos por encima de 1.700 metros. Se trata de la ceroxylom Quindiuense, más conocida como Palma de cera del Quindío, una especie que puede vivir cerca de 200 años y que hoy se encuentra amenazada por la tala indiscriminada y la 'potrerización' de sus ecosistemas. En 1949 el botánico Armando Dugand la propuso como emblema patrio, pero fue sólo en 1985 cuando la ley la convirtió en árbol nacional y símbolo patrio.
 

La orquídea
Aunque oficialmente nunca se ha erigido flor nacional, la belleza de la cattleya trianae le ha dado un puesto seguro en la tradición criolla. En 1936 fue seleccionada por la Academia de Historia como flor representativa de Colombia, pues en su extraña belleza, su pétalo central luce los colores de la bandera nacional.

Las Esmeraldas
Aunque el brillo verde de la esmeralda despertó la locura ambiciosa de muchos hombres, su belleza no se ha opacado por las violentas rencillas que hace años se desataron entre sus poderosos comerciantes. Por el contrario, hoy Colombia abastece el 55 por ciento del mercado mundial de esmeraldas, con piedras más resistentes, brillantes y de tonalidades más puras y profundas que las dadas en yacimientos de otros países.
 
El Sagrado Corazón de Jesús
Dice la historia que el entonces arzobispo de Bogotá, monseñor Bernardo Herrera Restrepo, iluminado por una luz interior, vio que la solución para ponerle fin a la larga y sangrienta Guerra de los Mil Días era acudir al Sagrado Corazón de Jesús. El Papa León XIII, en su encíclica Annum Sacrum, del 25 de mayo de 1899, había dicho que la raza humana en su totalidad debería ser consagrada "al Sagrado Corazón de Jesús y a su misericordia". Se dirigió entonces al vicepresidente de la República encargado, Manuel Marroquín, para pedirle que consagrara la República a esa figura y que le hiciera un voto de construir un templo en su honor. El Presidente aceptó y el 22 de junio de 1902, en una gran ceremonia, consagró la República de Colombia al Sagrado Corazón de Jesús y puso la primera piedra para el templo, consagrado el 24 de septiembre de 1916 y conocido como El Voto Nacional, ubicada a un costado del Parque de los Mártires. Según los creyentes, cinco meses después la guerra llegó a su fin, gracias al poder de la fe. Pero al parecer monseñor Herrera, quien había sido director de la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús, sabía que la guerra estaba en su final y decidió usar el momento del país para renovar la fe católica. Lo cierto es que desde esa fecha este es el país del Sagrado Corazón.
 
La Selección Colombia
El sentimiento patriótico se hizo más vívido para millones de colombianos con los momentos de satisfacción que dieron los triunfos de la Selección Colombia en los años 80, que vieron nacer a una generación de futbolistas que pusieron, literalmente, a vibrar a toda una Nación.
 

Colombiano cafetero
Juan Valdez es quizás el colombiano más reconocido en el exterior. Este campesino bigotón, de sombrero, poncho al hombro, acompañado de su mula 'Conchita' y un par de bultos de café, le ha dado la vuelta al planeta entero y su rostro es un símbolo no sólo de las 560.000 familias cafeteras del país, sino de los colombianos en general. Desde su nacimiento, en 1959, cuando la Federación Nacional de Cafeteros emprendió una estrategia publicitaria para rescatar el negocio cafetero de una difícil situación económica, la marca ha crecido hasta ubicarse como una de las más importantes. Por eso no es extraño verlo en diferentes eventos deportivos de talla mundial, e incluso en cine.

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