Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2007/09/15 00:00

Tierra fértil

De las generosas tierras de este departamento brotan los alimentos que dan empleo y sustento a más del 50 por ciento de los boyacenses.

Las verdes tierras boyacenses ofrecen el sustento a miles de familias de la región.

Cada vez que se habla de los verdes campos de Boyacá se piensa que no es más que un lugar común, recurso de la oratoria popular. Lo cierto es que en pocos departamentos colombianos el verde está tan asociado con la vida diaria, y se convierte, incluso, en uno de sus principales atractivos turísticos. En esas parcelas coloridas vive el 53 por ciento de la población boyacense. Campesinos que en su gran mayoría no cuentan con acceso a nuevas tecnologías o a créditos, y se considera que en un altísimo porcentaje, aunque son propietarios, sus predios no están legalizados. Al estar alejados de los conceptos de las buenas prácticas agrícolas, presionan a la naturaleza y ocasiona un deterioro irreversible. El departamento presenta erosión ligera del 50 por ciento del total de su territorio. Por otro lado, Boyacá cuenta con el ecosistemas de páramo más grande de Colombia: 18,3 por ciento del total nacional, que también se ven amenazados. Esa historia de abandono y falta de productividad, unida a la esperanza de unos campos generosos, empezó a ser otra desde 2004.

Cadenas y redes:

El proceso de cambio y modernización iniciado en las tierras boyacenses es un largo camino que apenas se empieza a recorrer. La situación difícil de los campesinos se tenía que solucionar con una herramienta vital: el asociativismo. Unidos por regiones y productos específicos las tareas a cumplir serían más fáciles de lograr. Con las cadenas y redes consolidadas se ha llegado a promover las buenas prácticas agrícolas, un mejor almacenamiento, programas de poscosecha, distribución y mercadeo directo. Quizás uno de los ejemplos más notorios es el logrado con la estrategia 'Vender para sembrar', mediante la cual se han articulado cinco agrorredes con 297 asociados que han ubicado más de 80 toneladas de alimentos en Bogotá, así como la consolidación de acuerdos de negociación con 8.000 tenderos de la capital del país. Todo con miras a participar en el programa 'Bogotá sin Hambre' de la Alcaldía Mayor. El acuerdo firmado entre el gobernador Londoño y el alcalde Garzón fue la semilla que permitió la creación del Sistema de Abastecimiento de Boyacá (Saaboy), que ha promovido, fuera de vender sin intermediarios, a capacitar a 1.325 agricultores en 53 reuniones y 300 productores en 10 talleres.

Al ser Boyacá uno de los principales productores de ganado normando en Colombia, se firmó un convenio con 42 de los 123 municipios del departamento con Asonormando, siempre buscando capacitar a los campesinos. En forma paralela se establecieron acciones con la Cámara de Agricultura de Morbihan, en la Bretaña francesa, que financió totalmente una pasantía de 90 días a 13 ganaderos boyacenses.

Las orellanas

Resulta curioso descubrir que fuera de los productos tradicionales que han consolidado a Boyacá como una de las principales despensas del país, la diversificación ha estado presente con el cultivo de orellanas. En este proyecto hay vinculados 45 municipios que han incluido estos 'champiñones' en sus dietas, buscando alternativas alimentarias y comercializándolos.

El desarrollo del departamento ha generado inquietudes grandes frente al medio ambiente. La reforestación ha sido una de la prioridades establecidas desde el Plan de Desarrollo 2004-2007. Por un lado, la siembra de especies protectoras, y por el otro, el fomento de la cadena forestal desde el Fondo Departamental Forestal con fines comerciales. El Fondo, con la colaboración de las corporaciones ambientales, ha establecido zonas aptas para la explotación maderera. En las tierras frías se ha permitido la siembra de especies exógenas como son el pino y el eucalipto, estos cultivos se ven en franjas de tierra aledañas al corredor industrial entre Tunja-Sogamoso, igualmente en Pajarito y en el norte. Los boyacenses de tierra caliente vinculados al programa forestal están promoviendo el cultivo de teca, caracolí y acacia mangium. Como cadena consolidada los asociados tienen acceso al certificado de incentivo forestal. Integrado al Plan Verde de Boyacá, se construye en el nororiente de la capital boyacense el Jardín Botánico de Tunja. Desde este privilegiado lugar, que ya empieza a ser un verdadero atractivo ecoturístico, se planea fortalecer especies y sistemas ecológicos de la región, así como recuperar suelos, fábricas de aguas y otros ecosistemas que tienden a desaparecer.

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