Martes, 17 de enero de 2017

| 1982/07/05 00:00

TUVO UNA ESTRATEGIA CIENTIFICA, QUE HOY SE REVELA

Los resultados electorales del domingo 30 de mayo no solo tiene origen en los errores del partido derrotado, sino tambien en los aciertos del partido triunfador. Cabe destacar la campaña del candidato Betancur ...

TUVO UNA ESTRATEGIA CIENTIFICA, QUE HOY SE REVELA

Tan pronto habían terminado los escrutinios de la elección presidencial de 1978, Betancur y sus asesores se dieron cuenta de que había una nueva coalición de fuerzas con una opción real de llegar al poder. Inmediatamente decidieron buscar la presidencia de la República para Betancur en 1982.
Dos decisiones claves se tomaron desde ese momento:
1. Betacur sería otra vez el candidato nacional y no candidato conservador. El éxito de esta fórmula, aunque desafiara toda lógica en un régimen como el del 120, había quedado confirmado en las elecciones.
2. Betancur se deslindaría de las dos corrientes tradicionales del partido, el Alvarismo y el Ospino-pastranismo, para aparecer como hombre de oposición, mientras éstas colaboraban en el gobierno. Confiaban que después de una separación transitoria, la fórmula de la victoria consistiría en reunificar la imagen de Belisario como hombre independiente con la maquinaria de su partido que tendrá cerca de la mitad del gobierno.
La primera etapa sería la consecución de la candidatura conservadora. Esta no podría darse por descontada, pues Belisario, no obstante su popularidad en la base, no tenía fuerza propia dentro de la maquinaria de su partido. Su candidatura había sido una delegación de las fuerzas de las dos alas tradicionales, el Alvarismo y el Pastranismo, y era previsible que una de estas, o ambas, buscarían la candidatura dentro de sus propias filas. La estrategia para contrarrestar estas posibles ofensivas era mantener vivo el prestigio de Belisario a nivel popular y al mismo tiempo solidificar sus vínculos con el mayor número de jefes políticos que directa o indirectamente participarían en la selección del candidato.
La única forma de trabajar estos dos frentes simultáneamente, era la presencia del candidato en el mayor numero de lugares posibles. Silenciosamente, con uno o dos amigos, Belisario recorrió una y otra vez todo el territorio nacional, hablando en cualquier recinto donde un puñado de personas lo escucharan y haciéndole una visita de cortesía a cualquier jefe local que tuviera unos votos cautivos. Este esfuerzo que duraría cerca de tres años, surtió los efectos esperados. Cuando se despertaron los apetitos por la candidatura conservadora, Belisario le había tomado demasiada ventaja a sus potenciales rivales. Solamente Alvaro Gómez., con su tradición y maquinaria, se atrevió a desafiarlo. Pastrana, con un olfato digno del doctor Ospina Perez, se abstuvo y lo apoyó. Con este respaldo Betancur vencería fácilmente a Gómez en la convención.
Concluida esta etapa quedaba aún una más difícil de superar. Según cálculos de sus asesores para ganar las elecciones serian necesarios 3 millones de votos. Se anticipaba que la maquinaria conservadora contaba con aproximadamente 2 millones de votos y las otras agrupaciones que integraban la candidatura nacional pondrían por unos cientos de miles más.
¿ De dónde saldrían entonces másde medi millón de votos adicionales necesarios para el triunfo, sin enajenar los dos millones de votos de base? Para responder a esta pregunta se utilizaron los servicios de la firma Penn & Schoen de Nueva York. Esta firma que trabaja estrictamente con David Garth and Co., una de las dos grandes firmas de consultoría política en los Estados Unidos, es especializada en efectuar sondeos de opinión y de actitudes dentro del electorado para fines de manejo político.
Garth, quien asesora al gobierno venezolano en materia de manejo de imagen, envió por recomendación del Partido Social Cristiano, COPEI, a Penn & Schoen al país vecino para usar sus técnicas en escala más modesta. Los sondeos revelaron que los conservadores muy disciplinados, y viendo el poder casi al alcance de la mano por primera vez en muchos años, votarían casi en su totalidad por Belisario sin importar cual fuera su programa. Esto le dio al candidato al parecer de sus asesores extranjeros, una inmensa capacidad de maniobra. Libre de la necesidad de ganarse a los conservadores para motivar a sus electores de base, pudo dedicar toda su energía a identificar los sectores que podrían producirle el caudal de votos adicionales para ganar, y a estructurar los planteamientos y mensajes propagandísticos que podría atraerlos. Penn & Schoen, trabajando en una estrecha colaboración con Consumer's, la firma colombiana encargada de las encuestas de la candidatura de Betancur (ver, sección MEDIOS), reveló entre otras cosas que la gran mayoría del pueblo colombiano asociaba al partido liberal con el progreso, prefería el bipartidismo consideraba a Colombia un país rico, pero no estaba contento con la forma como marchaban las cosas ni respaldaba al gobierno. Por otra parte, los sondeos revelaron que los masivos desplazamientos demográficos del campo a la ciudad, de que tanto se ha escrito, habían debilitado considerablemente la lealtad partidista del electorado. A la pregunta de a qué partido pertenecían los encuestados respondían mecánicamente que eran liberales (la mayoría) o conservadores por las respuestas a las preguntas restantes, de verificación, proyectaban un cuadro de actitudes en que la lealtad partidista no era muy sólida.
La nueva clase media baja de las ciudades constituía una gran masa sin mayor lealtad partidista, cuyo único canal de participación en el proceso político son los medios de comunicación. Esta gran masa llamada "el swing voto" o voto pendular por los asesores, por lo que podría oscilar para un lado u otro, definiría la elección.

PLAN PARA VOTOS NO CAUTIVOS
Hecho este análisis, la estrategia de Belisario quedó definida. Primero, no requería imprimirle un sello conservador a su campaña. Ni siquiera debía preocuparse por retener los votos conservadores. Su estirpe conservadora y la presencia de Alvaro y Pastrana se los garantizaban. Segundo, como su plan electoral eran los sin partido, los abstencionistas y los liberales tibios, quienes en su mayoría "asociaban al partido liberal con el progreso, preferían el bipartidismo y estaban insatisfechos con el régimen", debía atacar el gobierno de Turbay sin enajenarse al partido liberal. Para esto contó con el apoyo consciente o inconsciente del expresidente Lleras, de Galán y del periódico "El Espectador", los cuales durante la campaña, además de atacar a su contrincante en el partido liberal, reiteraban repetidamente que no había que temerle a no elegir un presidente liberal, con lo que allanaban las resistencias que podía haber entre los electores a elegir un presidente conservador. Belisario atacó al gobierno sin atacar al partido liberal. Por último, como Belisario no tenía necesidad de dirigirse a todos sus electores puesto que los conservadores estaban asegurados, estudió cuidadosamente las actitudes, problemas y aspiraciones del sector que definiría la elección, el "voto pendular", y le formuló planteamientos desprovistos de tinte ideológico que, realizables o irrealizables, los comprendía perfectamente ese sector del electorado pues formaba parte de sus angustias cotidianas. Belisario no relievó temas abstractos o alejados de la comprensión del electorado. No habló del déficit fiscal, de la devaluación, de la política energética o temas de esa índole; habló de la casita, del vaso de leche, del diploma, de las tarifas de electricidad (en el caso de la Costa), etc. Su mensaje difundido en sus discursos y martillado incesantemente en cuñas radiales a partir del 14 de marzo, caló en el sector del electorado que le dio el triunfo. Vale la pena destacar la forma acertada como Betancur presentó sus mensajes en la televisión. Un comité de doce "comunicadores" preparaba minuciosamente, apoyado en las encuestas, cada uno de los puntos que el candidato debería tratar en la pantalla chica. Una vez acordados estos temas, Belisario practicaría una y otra vez la forma de transmitirlos a la teleaudiencia. Más importante aún, sus asesores lo obligaban a una cuarentena de tres días en Bogotá antes de cualquier grabación para asegurar él que estuviera en forma.
También se utilizó un criterio estrictamente científico para la escogencia de los lugares que deberían ser visitados por el candidato durante sus giras. Con la ayuda de el computador, se seleccionaron todos los municipios donde pudiera haber una mayor movilidad en la votación. Esto resultó que, en términos generales, Belisario limitaría sus giras a los municipios donde el liberalismo había triunfado en marzo, dejando a Gómez y Pastrana la tarea de mantener compactas las huestes azules en el resto del país.
No se necesitaron más de dos horas el 30 de mayo para saber que esta estrategia que se utilizó durante cuatro años, había sido correcta. A ella debe Betancur su llegada al poder.

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