Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2006/02/12 00:00

Un camino lento al desarrollo

Cartagena es actualmente una ciudad de proyectos. Sus habitantes esperan que el mejoramiento en infraestructura implique desarrollo humano.

Un camino lento al desarrollo

Los sueños de la Cartagena imaginada por el arquitecto José María González en 1948 están empezando a cobrar vida: los niños habitantes del cordón de miseria que bordea la Ciénaga de La Virgen disfrutan hoy de los juegos del bate tapita en pleno terraplén de la vía perimetral en construcción. El proyecto, de más de 6.000 millones de pesos, es escenario del gran contraste entre desarrollo y penuria que caracteriza a Cartagena. En pocos meses esta obra será la muestra "pavimentada" de que, aunque tarde, la ciudad del Corralito de Piedra despierta y vuelve realidad sus proyectos. Los 3,5 kilómetros que unirán el cordón marginal con la ostentosa zona norte, copada con más de cuatro proyectos habitacionales, ya se habían imaginado antes. Se habló a mitad de siglo -y hoy todavía se hace- sobre elevar la calidad de vida del sector que en los últimos años se convirtió en foco de desplazados. La tarea no ha sido fácil y así lo demuestran los 57 años y los más de una veintena de gobernantes que han pasado sin consolidar el sueño de aquel arquitecto. Han pasado cinco décadas, pero la idea de una ciudad fortalecida no ha muerto. Los cartageneros están despertando para impedir que se vulnere su ciudad. Un reflejo de ello es la propuesta del voto en blanco en rechazo a la corrupción y a las viejas formas de gobernar que puntea las encuestas de las próximas elecciones a la Alcaldía. Esta iniciativa, sin embargo, poco significaría un cambio si no contiene una propuesta moderna de ciudad, a juicio del periodista y escritor Jorge García Usta. En el año 2000 las Investigaciones del Observatorio del Caribe Colombiano señalaban la ausencia de un "proyecto colectivo", hoy la sociedad cartagenera está avanzando, aunque a pasos tímidos y cortos. Ciudad de proyectos El sistema integrado de transporte masivo Transcaribe promete ordenar el caos vehicular diario. La primera de seis licitaciones ya fue adjudicada y la firma bogotana Conalvías iniciará las obras a partir del próximo 15 de noviembre. Con una gran arteria que atraviese toda la ciudad desde el sur, donde se ubicará su estación, hasta el norte, el proyecto de transporte masivo impactará el paisaje urbano de la ciudad y reubicará a su paso más de 1.300 vendedores estacionarios ubicados en calles cercanas al Centro Histórico y el mercado de Bazurto. Aunque los cartageneros soñaban con estrenar el proyecto en 2006, con la inauguración de los Juegos Centroamericanos, Transcaribe S. A. proyecta que a mediados de 2007 finalicen las obras del primer tramo. El incumplimiento de las exigencias del Banco Mundial por parte de las firmas participantes causó el retraso en la licitación. Cartagena es de los cartageneros, pero también de los demás colombianos y los extranjeros que ven en ella su patrimonio. Una ciudad a la orilla de una bahía, con playas e islas alrededor, llamó la atención de las gentes foráneas, por eso, en el último tiempo, la construcción se disparó con una explosiva inversión de 600.000 millones de pesos en 40 edificios ubicados en sectores exclusivos. Los constructores reconocen que, en su mayoría, los nuevos inquilinos de Cartagena serán gente de otras ciudades y países. La recuperación del sector de la construcción se dio de un momento a otro. Cuando los moradores de Bocagrande apenas se percataban de la primera maquinaria, ya observaban el letrero de anuncio del próximo edificio. La expansión en la zona norte es notable, aunque las construcciones del lugar tienen altos precios por metro cuadrado, especialmente en los terrenos de La Boquilla y Manzanillo del Mar. El sector, sin embargo, se ha poblado y consolidado como uno de los exclusivos en las afueras de la ciudad. El arquitecto restaurador Alberto Samudio atribuye el despegue de la construcción a la reactivación económica. Dice, además, que la ciudad es cada vez más el centro de eventos importantes, lo que despierta el interés en los inversionistas. "Si tan sólo les enseñaran a los vendedores que a los europeos no les gusta que los toquen con asedio, dice el arquitecto, se ganaría un punto en el manejo de la cosa turística". En esto anda precisamente la Corporación Turismo Cartagena de Indias, que espera igual afluencia de turistas a la registrada entre enero y junio (33.859 turistas extranjeros), un 100% más de los registrados en 2003, debido a las ferias internacionales donde la ciudad se ha ofrecido como el destino especial del Caribe. El 15 de julio de 2006 se inaugurarán los Juegos Centroamericanos y del Caribe, sin importar la carrera de obstáculos que sus organizadores tengan que correr. Los trabajos para la celebración de los Juegos avanzan a más de medio camino. Para este año, la Administración distrital deberá aportar 25.314 millones de pesos como segundo aportante después del Gobierno nacional. A ocho meses de celebrarse el evento, están pendientes algunas tareas: la adecuación de los sitios de entrenamiento, los estadios de sóftbol de Chiquinquirá y El Socorro, el estadio de fútbol Pedro de Heredia, el estadio de béisbol 11 de noviembre y el coliseo de baloncesto en la Base Naval. Falta construir el complejo de Raquetas y el coliseo de voleibol. El pago de organización, transporte, alimentación, alojamiento, voluntariado, sistematización, gastos de ceremonias, jueces, árbitros y nómina de trabajadores de la Casa de los Juegos será de 3.675 millones de pesos.

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