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| 12/16/1996 12:00:00 AM

UNA LUZ EN EL CAMINO

El presidente del Comité Empresarial Permanente del Valle del Cauca, Germán Holguín Zamorano, dice a SEMANA que se notan síntomas de reactivación en el sector de la construcción.

Germán Holguín Zamorano es uno de los líderes más respetados del departamento del Valle del Cauca. El ha sido uno de los impulsores de la propuesta para que el presidente Ernesto Samper Pizano abandone su cargo y, de paso, se inicie en el país una profunda reforma institucional que devuelva la confianza de los ciudadanos en el sistema político y profesionalmente ha liderado el sector de la construcción, hoy uno de los más golpeados. Sin embargo, con su marcado acento caleño, expresa su confianza en el futuro, su fe en que Cali volverá a ocupar los lugares de liderazgo y de que la comunidad seguirá adelante pese a las adversidades.Semana: ¿Cómo observa usted el panorama actual?Germán Holguín Zamorano: Con preocupación. Creo que infortunadamente con la no salida del doctor Ernesto Samper Pizano de la Presidencia aumentan los problemas porque la subversión cada vez se fortalece más, amparada en la debilidad de un gobierno sin capacidad de solución, y la economía se sigue resquebrajando, en parte, por la crisis política que genera incertidumbre y desalienta la inversión.Semana: En concreto, ¿cómo han sido afectados los empresarios y los industriales del Valle?G.H.Z.: Creo que el caso del Valle no es un caso aislado sino que es igual al del resto del país. Hoy tenemos una demanda totalmente deprimida en la mayor parte de los sectores de la producción, o sea que la industria ha sido muy golpeada, al igual que el comercio porque más del 50 por ciento de comerciantes, según estimativos de Camacol, han disminuido sus ventas y todos los días se cierran locales en la ciudad.Semana: ¿Unas de las grandes víctimas de esta situación han sido los constructores?G.H.Z.: El sector de la construcción ha sido muy golpeado, pero en esta crisis la mayor víctima no han sido los industriales sino los trabajadores. Hoy, como consecuencia de la crisis política y del manejo macroeconómico, tenemos el mayor desempleo registrado en todo el país en la última década, que en el caso de Cali está por encima del 12 por ciento y que para el próximo año se prevé alcance el 14 por ciento.Semana: ¿Qué consecuencias trae esto?G.H.Z.: Pues que se aumentó la inseguridad y la insatisfacción de la población.Semana: ¿Usted cree que ya tocamos fondo y empezamos a salir de la crisis?G.H.Z.: Los analistas y el ¿inistro de Hacienda coinciden en que ya tocamos fondo y anuncian que estamos en el momento de la reactivación. Yo francamente no veo en qué se basan para hacer esta afirmación porque los fenómenos que nos llevaron a esta situación están todos presentes.Semana: ¿Y en el sector de la construcción?G.H.Z.: Les cuento que hay un elemento, quizás el único, que está evolucionando favorablemente y por lo tanto es muy importante: el de los intereses. Es indudable que han bajado un poco, no lo suficiente, pero al bajar abren puertas de esperanza para una reactivación económica. En el sector de la construcción se empiezan a notar síntomas de reactivación. Veo que la oferta de bienes raíces en Cali, que estaba muy alta hace unos meses con los niveles más altos de la década, está a niveles comparables del año 1992. La oferta ha empezado a bajar. Esto significa que los inventarios han bajado y que cuando estos lleguen a su nivel mínimo empezará la reactivación porque hay demanda insatisfecha y se reactivará el sector.Semana: ¿Esto se aprecia en todos los estratos?G.H.Z.: Sí. A nivel de 5.000 a 10.000 Upac, de 10.000 a 20.000, de 20.000 a 35.000, todo, incluso en la vivienda de lujo. Como se paralizó la construcción, entonces empezaron a agotarse los inventarios y hoy ya estamos llegando en todos los estratos a niveles del año 92, y eso es un buen síntoma. Eso es un síntoma positivo basado en análisis serios.Semana: O sea, ¿hay razones para que en su sector estén optimistas?G.H.Z.: Sí. Adicionalmente le agregaría que este cambio lo hemos visto en nuestros propios proyectos y en los de la competencia. Para nuestra satisfacción le digo que también se están reactivando un poco las ventas de la competencia en general.Semana: Existe la creencia generalizada de que la construcción se cayó porque los que financiaban los proyectos eran los narcotraficantes hoy detenidos.G.H.Z.: Eso no es cierto. Todos sumados no llegaban ni al 15 por ciento de total del sector de la construcción. Lo que pasa es que esta actividad se desactivó por falta de demanda, producto de una saturación de los mercados que se produce periódicamente y por las altas tasas de interés. Los márgenes del sector financiero en Colombia, y concretamente de las corporaciones de ahorro y vivienda, son de los más altos del mundo, tres o cuatro veces más altos que en Chile o México, por ejemplo. A esto se suma la crisis política, que genera incertidumbre entre los inversionistas. Como tienen la oportunidad de esperar, esperan.Semana:¿Cómo califica usted la economía del departamento?G.H.Z.: Pues el año pasado el Valle del Cauca tuvo, por primera vez en muchos años, un crecimiento de su Producto Interno Bruto por debajo del nacional y para este año se prevé que la situación sea similar. Yo por eso sigo creyendo, como se lo dije al presidente Samper, que la región necesita de una Consejería Especial como en su momento se hizo para Medellín. El me dijo que no era partidario de una Consejería pero sí de montar un programa de emergencia en favor de esta región y de Cali desde la Presidencia de la República. Estamos esperando que la promesa se haga realidad.
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