Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1986/06/30 00:00

VACACIONES Y DEPORTES

VACACIONES Y DEPORTES

POR SI SE QUEDA EN CASA
Quedarse en casa durante las vacaciones, mientras los niños se marchan en una excursión del colegio, de los Scouts o con unos amigos y mientras el cónyuge también entiende que usted quiere quedarse unos días solitariamente, con usted mismo, puede convertirse en una aventura, si le aplica imaginación y aprovecha el tiempo hasta el último segundo.
Claro que en vacaciones, dicen, no hay nada más rico que hacerle el juego a la pereza, quedarse en la cama una hora más, mirar los periódicos entre las sábanas, desayunar mientras por puro juego se va pasando por los distintos noticieros radiales y se comprueba lo que para unos es noticia, para otros no tiene significado alguno. Eso, la pereza, para muchos es el condimento específico de las vacaciones pero otros, la mayoría, piensan que no, que las vacaciones, sobre todo si se pasan en la casa, tienen que ser otra cosa.
Para los que gozan leyendo por encima de todo, esos que se sientan en el estudio o la sala o el jardín no con un solo libro, sino con varios, puestos así en una pila, y van leyendo un poco de esta novela policíaca y luego pasan a ese ensayo largo sobre Nicaragua y después se dejan llevar por una novela romántica y así sucesivamente tienen ocho o diez alternativas de lectura, esos casi que no necesitan recomendación alguna porque con mucha previsión el fin de semana anterior fueron al supermercado, compraron latas y latas, sobres y sobres, paquetes y paquetes de alimentos que basta con colocar en el horno para que estén listos así que, no tienen que preocuparse y si acaso, la comida del perro y los canarios puede ser su única molestia durante estos días.
Para los que son más activos, entonces la pintura de esa puerta que está desconchada o esa verja del jardín o el cuarto de atrás donde las herramientas y la podadora y otros enseres que se necesitan pero no cotidianamente y por eso están arrumados, la pintura de esas paredes puede ser un buen programa. O arreglar los tomacorrientes defectuosos, esa bajadita al jardín que ya está rota, puede mporarse con un poco de cemento y unos ladrillos y esa silla del comedor a la que le falta una pata, también puede convertirse en pasatiempo de una jornada.
Si usted no lee o por lo menos no lo hace con tanta devoción o si usted no es de los que andan con un destornillador y unos alambres en las manos, entonces tiene otros hobbies: la cocina, por ejemplo, qué tal dedicarse un día a preparar sorpresas para cuando los demás regresen quemados y cansados? ¿Qué tal señor o señora, preparar compotas, jaleas, mermeladas y otros alimentos que pueden ser consumídos durante los meses próximos? ¿O calcular qué día llega el cónyuge, aparecen los niños, asoma la suegra para preparar por ejemplo, una lasagna con siete quesos bien derretidos, en una operación que le llevará más de medio día pero con la cual usted tendrá la oportunidad de demostrarles su cariño, o al menos su alegría de que hayan regresado?
Ahora, si usted lee poco, si detesta arreglar bombillas e instalaciones sanitarias, si no gusta de la pintura, si no cocina, entonces, puede arreglar el jardín, podar las rosas, practicar nuevos injertos, cortar las ramas de los árboles que están muy bajas, abonar el teueno, acabar con las plagas, cortar la hierba que estorba y hasta hacer figuras en ese jardín que es orgullo de la familia.
Y si no es jardinero... entonces, seguro que gusta del ajedrez, jugarlo solitariamente o colecciona monedas, sáqueles brillo y si no, entonces señora, si le fascina tejer entonces láncese a ese suéter azul que su esposo querrá llevar el Día del padre y si no, caballero, ahí tiene su aparato de betamax para mirar los programas que se ha perdido y las películas que acaban de llegar al puesto de alquiler de la esquina donde también venden tamales tolimenses.
Otro pasatiempo para los que se quedan en casa estas vacaciones es escribir cartas. Imagínese la delicia que es poder responder esa carta que le llegó cinco meses atrás de una muchacha rubia que usted conoció en San Luis. Misuri, o las condidencias que le hizo el primo que es oficial y se halla a bordo del Gloria o el gerente del banco que le pegunta amablemente por ese sobregiro que ya lleva vadas semanas. Escriba con ganas, con humor, con afecto, escriba cartas con el mismo tono que emplearía si la persona a quien las remite estuviera en su presencia.
Ahora, qué puede hacer si no lee, si no pinta, si no es electricista ni plomero ni carpintero, si no cocina ni siquiera un huevo pasado por agua, si no es jardinero, si no colecciona monedas o estampillas, si no se siente atraío por las películas de betamax, si no gusta de la televisión, sino escribe cartas, si no teje, si no cose ni borda ni zurce, si no lee los periódicos, ¿qué puede hacer en estos días de vacaciones?
Practicar algún deporte, por supuesto, salir a trotar muy temprano por la manana, descubrir el gesto cómplice de los recolectores de basuras, los serenos, los que reparten leche y pan, los voceadores de periódicos, las monjas, los jóvenes enamorados a quienes sorprendió la madrugada en una esquina, practicar algún ejercicio en el parque más cercano o si vive en la Costa, entonces en la playa o en algunos de los coliseos abiertos al público donde podrá divertirse con su deporte favorito.
Bueno, si usted tampoco ama los deportes...
VIAJES MARAVILLOSOS
Para quienes decidan salir a otros países en plan de vacaciones, las líneas aéreas y las agencias de viajes con los más fabulosos planes de crédito, ofrecen todas las posibilidades: basta acercarse a la agencia favorita, sentarse una media hora ante esa joven simpática rodeada de enormes carteles en los cuales el sol, el mar, las murallas, las pirámides, los rascacielos y otros símbolos de otras tierras prometen un auténtico paraíso, y con su ayuda trazar el itinerario mágico que nos arrastrara y empujará con ganas durante las próximas semanas
MEXICO
¿Qué tal, si se es aficionado al futbol (¿sí habrá quién no lo sea?), pasarse todo el tiempo posible ahora en México, con ese Mundial que comenzó hace pocos días, con un itinerario bien organizado con el fin de ir alternando las visitas a las ruinas aztecas, las noches en la Zona Rosa, las serenatas con los mariachis y también asistir a algunos de los principales partidos de fútbol no sólo en Ciudad de México (en ese Estadio Azteca donde caben más de 120 mil personas cómodamente sentadas), sino en las otras sedes del Mundial, comiendo tacos y enchiladas y probando el tequila y escapando como sea a la llamada y temida "Venganza de Moctezuma"? ¿Qué tal ese plan mexicano, y mezclar la afición por la historia de nuestro continente con la pasión por el fútbol?
ARUBA Y EL CARIBE
El lector conoce seguramente ese comercial que sobre Aruba aparece provocativamente en nuestra televisión con esas playas doradas, esas mujeres hermosas, esos casinos esos almacenes, esas calles que parecen de una ciudad de sueños, ese mar y esas barcas para pescar y practicar otros deportes. Bueno, ese comercial que está muy bien realizado, se queda corto ante la realidad, ante la belleza, ante la magia que uno encuentra en Aruba un auténtico paraíso en el Caribe. Los mejores hoteles, los precios más accesibles, las comidas más deliciosas, las noches más brillantes y todo cuanto la imaginación puede concretar para unas vacaciones inolvidables. Basta con sentarse ante esa niña de la agencia de viajes y decir, simplemente, quiero ir a Aruba, quiero recorrer el Caribe, quiero sumergirme en las aguas de las Antillas.
NUEVA YORK
Levantarse a las nueve de la mañana, ahora cuando la ciudad está en pleno verano, dejar el frío ambiente acondicionado de la habitación, bajar a desayunar algo ligero y salir a la calle, a visitar museos, librerías (en busca del nuevo libro de Hemingway), recorrer la Quinta Avenida (las vitrinas de Sak's o las de Bloomingdale o aun las populares de Macy's), caminar por el Central Park y mirar los caballos que pacientemente comen avena con algunas palomas en el lomo, sentir que el estómago protesta y entrar a uno de esos pequeños restaurantes que se hallan cerca del Lincoln Center, entrar a cine de dos de la tarde, luego caminar de nuevo, tomar el té, ir a una pieza musical a las ocho de la noche y a la salida ir a una discoteca o a un restaurante de esos que dominan la ciudad desde un rascacielos, ese puede ser un programa fabuloso, cambiándolo cada día, por supuesto, adaptándolo.
LONDRES
El verano es una época estupenda para ir a Londres y Europa: hay excelente disponibilidad en los hoteles, algunas tarifas están reducidas y aunque las playas están repletas, siempre hay zonas que los habitantes de cada lugar no frecuentan y que los turistas pueden aprovechar. Londres es una ciudad que no sólo tiene algunos de los grandes tesoros históricos de la humanidad, no sólo tiene monumentos y edificios y lugares que nunca podrán ser olvidados sino también una ciudad con almacenes con lo último en la moda y con una temporada de teatro muy activa y también con la posibilidad de conocer esos personajes que uno descubre en la prensa todos los días. Una aventura divertida puede ser conocer la ciudad y sus alrededores a bordo de uno de los clásicos buses rojos de dos pisos o tomando cualquiera de las líneas de trenes que entran y salen cada pocos segundos.

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