Miércoles, 18 de enero de 2017

| 1987/07/06 00:00

VACACIONES Y DEPORTES

VACACIONES Y DEPORTES

TIEMPO DE OCIO
En Medellín, en noviembre de 1985, cuando se celebró el II Congreso Nacional sobre Tiempo Libre, se recordó a la reina Victoria, quien en 1837 empezó a reinar en Inglaterra. Ella era evocada por su lema: "La pereza es la madre de todos los vicios" y porque la pereza se asoció al ocio, en forma injusta--pues Julio Casares, de la Real Academia Española, en su "Diccionario ideológico de la lengua española" define el ocio como: "Diversión u ocupación reposada, para descanso de otras tareas. Intervalos de otros trabajos para componer obras de ingenio"--, el término se difundió en forma peyorativa.

Victoria, reina de Inglaterra, sucedió en el trono a Guillermo IV y tres años después contrajo matrimonio con el principe Alberto de Sajonia.

En 1877, hace 110 años, cuando la reina Victoria fue designada emperatriz de las Indias, su retrato, al carboncillo, fue enviado para que presidiera las más importantes oficinas del servicio civil. En las Indias se acostumbraba dibujar utilizando los mismos colores que el objeto poseia en la realidad. Saber que su emperatriz era en blanco y negro les causó gran extrañeza.

Pero lo más importante fue que Victoria logró una elevada motivación laboral. En las minas, en las finanzas, los industriales, los artistas trabajaban con Impetu más de doce horas diarias, y en las labores del campo, en las granjas, en la campiña inglesa y en todo el Reino Unido el hombre, la mujer y los niños trabajaban sin descanso.
Bertrand Russell, el filósofo de Monmouthshire, nacido en 1872 y famoso en el mundo por sus trabajos sobre lógica, matemática y socialismo, Premio Nóbel de Literatura en 1950 y autor de "Principios de reconstrucción social", "La educación y el orden social", "Introducción a la filosofia matemática", empezó a abogar por una jornada de trabajo que no superara las cuatro horas diarias para que todos los individuos tengan la oportunidad de desarrollar sus aptitudes. Encontramos en "Elogio a la ociosidad": "En un mundo donde nadíe se ve obligado a trabajar más de cuatro horas, todo hombre que sienta inquietudes cientlficas podrá satisfacerlas, y todo pintor podrá pintar sin morirse de hambre, no importa cuán buenos o malos sean sus cuadros".

"Los escritores jóvenes no se verán obligados a llamar la atención sobre si mismos por medio de sensacionales chapucerias, hechas con miras a obtener la independencia económica que necesitan para las obras monumentales y para las que cuando, por fin, llega la oportunidad, ya han perdido la capacidad y el gusto. Habrá oportunidad de participar en talleres, conferencias, seminarios, visitar exposiciones, disfrutar del cinematógrafo, del paisaje, del agua y, sobre todo, habrá felicidad y alegrla de vivir, en lugar de nervios cansados, gastados o de dispepsia. El trabajo exigido será bastante para hacer el ocio delicioso, pero no suficiente para producir agotamiento. Partiendo de la base de que el hombre no llega cansado a su tiempo libre, no querrá tan solo distracciones pasivas e insipidas".

En 1976 el gobierno nacional contrató los servicios de dos importantes siquiatras argentinos para que formaran multiplicadores en el área de las comunicaciones internas. El Análisis Transaccional, técnica que enseñó y difundió el siquiatra canadiense Eric Berne, quien recibió con beneficio de inventario el sicoanálisis ortodoxo de Sigmund Freud, hace especial énfasis en esa parte de la estructura de nuestra personalidad que denomina "niño"--quien necesita jugar, descubrir, investigar, recrearse--, que al combinarse con las dos otras partes de esa estructura: "el padre", que protege y trabaja, y "el adulto", que razona; ¿qué ganó? ¿Qué pierdo? Al hacer esto o aquello, constituyen el equilibrio mental que se requiere para vivir bien, sin que vivir bien implique tener los zapatos Ree-Bok, el Monza o el BMW. La felicidad se nutre cuando jugamos, cuando compartimos con nuestros hijos, padres, hermanos, amigos o vecinos; cuando usamos la mente; cuando nos comunicamos; cuando hacemos las cosas que nos gustan: organizar un grupo de teatro, un equipo de fútbol, pintar, cultivar unas plantas, cambiar la decoración de la alcoba, de la sala o del comedor, leer una poesia, asistir a un cineforo...

En los congresos nacionales sobre tiempo libre se han escuchado conferencias de real importancia sobre la sociedad desarrollada, la desintegración progresiva de la familia, la subvaloración del campo, el desmejoramiento de la calidad de la vida. La incidencia de la revolución industrial en la explotación del trabajo asalariado ha traido como consecuencia que el hombre dedique su tiempo a la supervivencia, la pérdida de tiempo y espacio en los momentos actuales. Se ha afirmado que la televisión arrasa con nosotros y que debemos hacer un alto para que nos reconozcamos, para cambiar las tapas de Coca-Cola por affiches, para gozar leyendo, escribiendo, hablando por teléfono o tomando el sol.

LA PIONERA
La pionera de la recreación dirigida en Colombia, María Currea de Aya, propendió porque la recreación, la utilización del tiempo libre, el análisis del ocio se estudiara a nivel de educación superior.

En su finca de Pacho, en Bogotá, en muchos lugares reunió a-sicólogos, periodistas y políticos para que analizaran las ventajas del ocio, la oportunidad de una vida feliz. Con Los Leones y otras instituciones quiso constituir unidades de trabajo y recreación para niños sin recursos. Ella llevó en tren a Santa Marta a un grupo de niños de la calle y la experiencia fue linda y feliz. Doña Maria gozó más promoviendo estos programas que con los deleites que le brindaba su medio social y económico. "Cuando en cada manzana haya un recreacionista, dejaremos de ser necios y encontraremos la seguridad y la paz afirma María Currea de Aya. --

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