Lunes, 16 de enero de 2017

| 2003/06/15 00:00

Vacaciones productivas

Los campos de verano hacen que las vacaciones de niños y jóvenes dejen de ser un tiempo de ocio para convertirse en época de aprendizaje y nuevas experiencias.

Desde el primer dia de vacaciones muchos padres se preguntan qué hacer con sus hijos durante el tiempo que van a estar fuera del colegio. Al cabo de un par de semanas las dormidas hasta tarde, el exceso de televisión, Internet e incluso las salidas hasta altas horas de la noche se convierten en la pesadilla de los papás, mortificados al ver cómo sus hijos pierden el tiempo.

Por eso una de las actividades que más fuerza ha tomado en los últimos años en el país son los campos de verano, una tendencia que durante décadas ha hecho parte de las vacaciones de niños y jóvenes en Estados Unidos y Europa. Desde hace unos 15 años se establecieron en Colombia empresas que promueven estos programas dentro y fuera del país e incluso el gobierno ha creado espacios como las 'vacaciones recreativas' en las diferentes ciudades del país.

Los parques temáticos, como Panaca o el Parque del Café en el Eje Cafetero, zoológicos como el de la ciudad de Cali y algunos clubes deportivos reciben a miles de niños en sus programas, que combinan actividades artísticas, deportivas y lúdicas.

Juan Mario Gutiérrez, director del campo de verano Kajuyalí, que actualmente ofrece dos programas muy completos en sus sedes de Costa Rica y los Llanos Orientales de Colombia, considera que "este tipo de experiencias son muy constructivas para los niños y los jóvenes pues en la casa y el colegio reciben mucha información, normas y valores que pueden poner en práctica al acudir a estos programas. Aprenden a socializar, a expresarse y a enfrentarse a situaciones que los forman como seres humanos".

Los campos de verano como Kajuyalí están enfocados a una experiencia basada en el contacto con la naturaleza, en unión de actividades lúdicas y deportivas, que van desde una semana hasta un mes.

Existen también planes que ofrecen campos de verano en el exterior en los cuales niños y jóvenes pueden aprender o perfeccionar un segundo idioma mientras realizan actividades involucradas con otras culturas.

Educamos Viajando, una de las empresas que más tiempo lleva en el tema de la educación en el exterior, ofrece más de 37 cursos, no sólo en sedes campestres sino también en zonas urbanas donde los asistentes tienen la oportunidad de alojarse en prestigiosos campus universitarios en Canadá, Estados Unidos y Europa. Para Rodrigo Martínez Zuleta, subgerente de la compañía, "es muy importante que los padres tomen la decisión y escojan un plan a partir de los intereses de sus hijos para que la experiencia sea lo más constructiva posible. Martínez añade que cada vez son más los papás que ven estos viajes como una inversión para el futuro de sus hijos porque todos son conscientes de la importancia que tiene un segundo idioma a nivel profesional".

El cuidado y la supervisión de los asistentes corre por cuenta de los counselors, jóvenes universitarios capacitados en recreación, manejo de grupos, liderazgo y primeros auxilios, quienes se ocupan del bienestar de los niños durante toda su estancia en el campo de verano.

Es importante buscar empresas que tengan experiencia y buenas referencias ya que muchas veces la gente se deja llevar por planes que tienen un nivel y calidad bastante mediocres.

Los trámites deben hacerse con suficiente anticipación por motivos de cupo, visas y reservas de tiquetes. Sólo queda hacer la maleta y emprender el viaje hacia una aventura inolvidable.

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