Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1994/02/28 00:00

VEHICULOS

VEHICULOS

LA PASION POR EL ESCARABAJO
EN EL MUNDO CADA DIA SON MAS Y MAS los adeptos a toda clase de aficiones. Los amantes de los animales, de las plantas, de las obras de arte, de las antiguedades, de las monedas, de los billetes, de las estampillas y de todo cuanto se pueda reunir o coleccionar, nacen y crecen rápidamente. De estos fervientes admiradores de una causa coleccionable, tal vez los más constantes y aguerridos son los seguidores de marcas de automóviles y de ellos los más destacados son los afiebrados por el Volkswagen.

Una causa común
Estos escarabajos, que nacieron como una de las pocas buenas obras nazis, en la Segunda Guerra Mundial, son hoy en día la afición y desvelo de cientos de seguidores en el país. Tanto así que hasta existe una razón social motivada a reunir a todos los que siguen fielmente las formas redondeadas de este automóvil. Se trata del Volkswagen Club de Colombia.
Esta asociación nació hace siete años con la admiración que Andrés García Acevedo y Camilo Rueda Sáenz le han profesado a este tipo de autos desde pequeños. Como buenos gomosos conocían de hace tiempo lugares especiales de Bogotá donde se conseguían accesorios y todo tipo de objetos marca Volkswagen. Uno de los dueños de estos almacenes decidió invitar a sus mejores clientes a un paseo al Neusa, al que asistieron cerca de 30 escarabajos. Esto fue en 1983 y sirvió de motivación para que este abogado e ingeniero de alimentos concibiera la idea de organizar una gran caravana con todos los Volkswagen del país. Cuatro años después, en 1987, la intención tomó forma, convocaron a todos los que compartían su afición y desde entonces la caravana es, prácticamente, una tradición. Además de que los participantes de ese entonces quedaron inscritos automáticamente al club, organizado por Andrés y Camilo, quienes ya se encuentran preparando la versión de este año, programada para el próximo 18 de septiembre. Participar en este evento y ser socio es muy fácil, sólo se necesita poseer un único requisito: ser dueño de un Volkswagen, de cualquier año. color, procedencia y estado de mantenimiento.
La inscripción al club no tiene ningún costo, los datos personales del interesado y del carro son suficientes. Y para participar en la caravana se paga una inscripción económica, la misma que posteriormente será utilizada en la mejor organización de este evento y en otros proyectos relacionados con este gusto tan original.
Uno de ellos es la divulgación de una publicación especializada en el ramo, donde los amantes de los escarabajos puedan encontrar los lugares y talleres especializados en esta marca, con todo y precios para encargar por teléfono. Además también servirá como correo entre los socios anunciando todas las actividades a tiempo. En la actualidad el Volkswagen Club de Colombia cuenta con la participación activa de 400 socios distribuidos en todo el país.
En las versiones anteriores, la caravana siempre parta desde Cafam de la Floresta, para este año se espera poder salir desde la Plaza de Bolívar para dirigirse luego hacia el autódromo de Tocancipá donde cada auto podrá concursar dentro de diferentes categorías y con el juicio de jurados expertos que decidirán cual es el carro en mejor estado, el más original, el que lleva el mejor disfraz o, incluso, el que se encuentra en estado lamentable. ¿Los premios? Incentivos representados en trofeos y accesorios otorgados por las firmas patrocinadoras.
La caravana de escarabajos tiene ante todo como misión éspecial reunir a los Volkswagen alrededor de cada familia, es por eso que no se permiten otra clase de objetivos, como las competencias. Estas se realizaron en una de las reuniones anteriores y tuvo mucho éxito, sin embargo disipó un poco la idea central de este tipo de eventos. Por lo mismo, también se planea organizar una competencia de estos autos, pero independientemente de la caravana, que en su última versión, la de 1992, reunió a más de 320 carros, cifra que casi alcanza a las competencias estadounidenses de Los Angeles, donde se reúnen algo más de 400 automotores cada año. También en esa ocasión el evento tuvo tal efecto que fue transmitido por uno de los canales de televisión y por los demás medios comunicación nacionales.
Con estos pasos fuertes y seguros, los dueños de estos carros se han visto altamente motivados a mantenerlos en perfecto estado y los comerciantes de partes y accesorios, así como los talleres, han entendido que mantenerse al día es casi que una obligación y un excelente negocio. Como quien dice, el beneficio es en cadena.

La colección
Más que una afición, el amor por los escarabajos es casi una vocación que nació, para sus fundadores, con los primeros años. Andrés García, por ejemplo, posee en la actualidad una colección de más de 400 carros a escala de esta marca. Tan grandes y tan minúsculos que caben en la yema de un dedo. En la habitación, que especialmente ha dedicado para su "escarabajomanía", colecciona desde muy pequeño todo lo que sale con forma de Volkswagen. Los hay de tela, de alambre, de galleta, de madera e, incluso, de arena. Hay los que tienen función de reloj, de portalápices, de cepillos dentales y no falta el que puede llevar en su interior un papel higiénico con radio incorporado.
Aunque dificil de creer, lo único cierto es que, afortunadamente, aún existen pasiones que mueven acciones, prueba de ello es el Volkswagen Club de Colombia y la colección miniatura de sus fundadores.

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