Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2003/04/28 00:00

Viento en popa

De la mano de los 'reality shows', los nuevos programas de radio y la reprogramación de las deudas mejoran los resultados de las principales empresas de medios.

En 2002 nuevos y mejores vientos soplaron en los medios de comunicación colombianos. Después de un largo período de vacas flacas los balances de las compañías más grandes del sector muestran signos de recuperación. En televisión, en radio y en medios escritos se evidencia un repunte de las utilidades gracias al tímido despegue de la inversión publicitaria y a los planes de ajuste que aplicaron la mayoría de compañías para sobreaguar la crisis.

Para Caracol Televisión 2002 fue un año bastante bueno. Sus ventas aumentaron en 10 por ciento. "Los altos índices de audiencia que tuvimos con novelas como 'Pedro el escamoso' y 'reality shows' como 'Expedición Robinson' y 'Pop Stars' redundaron en un aumento del 'rating' y por ende de la pauta publicitaria", dice Rosa Emilia Fonseca, vicepresidenta financiera del canal. Este incremento de los ingresos ,sumado a las medidas financieras que tomó la compañía para sustituir el endeudamiento en moneda extranjera por una nueva deuda con los bancos nacionales en pesos, le permitió a Caracol aliviar sus obligaciones a corto plazo y generar utilidades netas por casi 17.500 millones de pesos, 62 por ciento más que el año anterior.

En cambio RCN Televisión no tuvo la misma suerte a pesar de haber facturado 12,4 por ciento más que en 2001. El canal cerró el año con un balance negativo de 3.650 millones de pesos. La devaluación encareció su deuda en moneda extranjera, lo que aumentó sus gastos financieros en 27 por ciento. "Estamos trabajando en la conversión de la deuda a pesos pero lo importante es que a pesar de esto cerramos el año 2002 ganando mercado, con un buen volumen de ventas en el exterior y, sobre todo, cumpliéndoles a los bancos en los plazos establecidos", afirma Luis Guillermo Torres, vicepresidente financiero del canal.

Los que definitivamente no logran salir del atolladero son los canales públicos. Mientras que en junio de 1998 80 por ciento de los televisores colombianos sintonizaban los canales Uno y A, el año pasado sólo 19 por ciento de los televidentes prefirió los canales públicos sobre los privados. Debido al derrumbe de la publicidad y ante la necesidad de pagar el alquiler de los espacios al Estado, algunas programadoras han optado por las televentas para contrarrestar su déficit. Estos espacios de fajas reductoras, cremas antiarrugas y potenciadores sexuales ocupan hoy 20 por ciento de la programación de los canales públicos. En febrero de este año la Comisión Nacional de Televisión las limitó como espacios de máximo media hora, propinando un duro golpe a las ya debilitadas finanzas de la televisión pública.

En la Casa Editorial El Tiempo (Ceet), que al igual que RCN y Caracol aparece en la tabla de las 100, volvieron a verse utilidades después de 24 meses de pérdidas. El Ceet tuvo ganancias netas por 14.300 millones de pesos y un Ebitda de 36.600 millones; un incremento de 66 por ciento respecto a 2001. Para obtener estos resultados se aplanó la estructura administrativa y se centralizó el manejo de las diferentes divisiones: Multirevistas (Aló, Gestión, Motor), los diarios (Hoy y Portafolio) y proyectos de Internet como metrocuadrado.com y empleo.com. Todo esto se manejará en lo que ahora se llama la Unidad de Servicios Compartidos. Además la empresa llegó a un acuerdo con el sector financiero para reprogramar 83.000 millones de pesos de deuda, que se vencían en el corto plazo, a un lapso de cinco años.

Como parte de las medidas adoptadas para fortalecer las finanzas del grupo la Ceet tomó la decisión de salir de todas las inversiones que no hacen parte de las áreas estratégicas del negocio. El primer paso en este sentido lo dio el año pasado cuando vendió su participación accionaria en Tower Records a su socio Prodiscos. Algo similar podría suceder con Avantel, Printer, TV Cable, Círculo de Lectores y otras inversiones.

Por el lado de la radio ha habido grandes movidas. Caracol Radio, que ahora es controlado por el grupo español Prisa, dio un gran salto en 2002, al pasar de pérdidas por 32.416 millones de pesos en 2001 a utilidades netas por 3.887 millones. La cadena aumentó su patrimonio en 98 por ciento, a 71.692 millones de pesos, gracias a la entrada de los españoles. Ahora, con la llegada de Julio Sánchez a Caracol y de Claudia Gurisatti a RCN, empezó un mano a mano entre ambas cadenas para cautivar a los oyentes. Esta guerra se está trasladando también a las tarifas para conquistar a los anunciantes. Es un pulso en el que los márgenes operacionales de las cadenas podrían verse afectados.

En resumen se puede decir que, salvo algunas excepciones, 2002 fue un año de alivio para las empresas de medios, principalmente por el respiro que representa la reestructuración de la deuda financiera y la mejoría en los ingresos operativos gracias al repunte de la inversión publicitaria.

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