Es conocido por haber anunciado la muerte del papa Juan Pablo II en 2005. Sandri ocupó el tercer cargo más importante de la Santa Sede, cuando ejerció como jefe de Gabinete entre 2000 y 2007. Sin embargo, desde entonces su carrera jerárquica ha ido en descenso y actualmente es prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales.
Es la carta más importante de América Latina para el próximo cónclave. Actualmente ejerce como cardenal y arzobispo de São Paulo, la diócesis más importante del país con más católicos del mundo. En términos doctrinales se le considera un religioso moderado dentro del vaticano, aunque en Brasil lo perfilan como un conservador.
Es tan carismático que muchos lo comparan con el papa Juan Pablo II. Con tan solo 55 años, es el segundo cardenal más joven y esto le ha servido para ganar seguidores en todo el mundo. Benedicto XVI lo nombró cardenal en noviembre del año pasado y, desde entonces, es uno de sus más cercanos colaboradores. El uso de las nuevas tecnologías le ha permitido catalogarse como la cara alegre de la Iglesia católica en Asia.
Es el que más suena para ser el próximo sumo pontífice. Desde que fue designado por Benedicto XVI como jefe de la Diócesis de Milán –la más poderosa y grande de Europa– los católicos italianos lo han visto como la esperanza para recuperar el trono que les fue arrebatado hace más de 30 años. Para muchos vaticanistas, el nombramiento como arzobispo de Milán fue una jugada de Joseph Ratzinger para elegir a su próximo heredero. Son grandes amigos y comparten el interés por hacer que su Iglesia regrese a sus cimientos más conservadores.
A pesar de mantener un bajo perfil, es el brasileño con el cargo jerárquico más alto en el Vaticano. Siendo arzobispo de Brasilia, Benedicto XVI lo nombró en 2011 prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, como parte de un movimiento de renovación. Está ligado a la teología de la liberación, por lo que defiende la preferencia por los pobres en América Latina, pero sin excesos.
Aunque en alguna ocasión aseguró que ser papa sería una pesadilla, es uno de los más opcionados por ser un importante líder dentro del Vaticano. Es el prefecto de la Congregación para los Obispos, por lo que se encarga de elegir a los nuevos obispos antes de que sean aprobados por el papa. Haber vivido en Manizales durante los años setenta y ochenta le permite ser un gran conocedor de los problemas de América Latina, la región con mayor cantidad de católicos en el mundo.
Es el arzobispo de Viena y ejerce como cardenal desde 1998. Fue alumno de Benedicto XVI y participó en el cónclave de 2005. Es un hombre moderado, conciliador y abierto a las otras religiones, por lo que se le considera un buen diplomático. Sin embargo, se define a sí mismo como una persona conservadora en cuestiones religiosas, pero liberal en los asuntos sociales.
Es el ministro de Cultura del Vaticano y el encargado de representar a la Iglesia católica en los temas artísticos, culturales y arqueológicos. El papa Benedicto XVI lo proclamó cardenal en 2010 y su perfil está enfocado a las actividades de docencia. Es miembro de la Congregación para la Educación Católica y promotor de la nueva evangelización. A pesar de sus amplios conocimientos, los electores podrían preferir un pastor experimentado antes que un pontífice con perfil de docente.
Uno de los latinoamericanos favoritos para el cónclave de 2005, el cardenal de Tegucigalpa se convirtió en papable más joven de la elección, con 62 años.
Con un énfasis en la justicia social, Rodríguez no ha tenido pelos en la lengua para criticar el narcotráfico y la corrupción.Considerado moderado, se hizo famoso en 2009 cuando criticó al cantante Ricky Martin por alquilar un vientre para ser padre.
Oswaldo Gracias, 69 años, arzobispo de Mumbay. Sus padres eran católicos de Goa. Benedicto XVI le hizo cardenal en 2007. Su nombre se ha manejado como papable, dado el inmenso reto de la Iglesia Católica en India. Pero con gran realismo, declaraba recientemente que no cree que el próximo papa sea indio.
Es el candidato africano con más posibilidades y sería el primer papa negro de la historia. Actualmente es el líder de la Oficina Vaticana para la Justicia y Paz, y el portavoz en asuntos sociales de la Iglesia católica. Fue ordenado sacerdote por Juan Pablo II y hoy muchos consideran que un punto a su favor es ser uno de los cardenales más jóvenes.
El reconocido obispo de Nueva York es el punto de referencia de los católicos en Estados Unidos. Su carisma le ha permitido tener un contacto muy cercano con la gente. A pesar de ser un gran intelectual y un buen gestor de la nueva evangelización, sus críticos señalan que es demasiado popular y dado a los medios de comunicación como para ser papa.
Péter Erdő, arzobispo de Esztergom-Budapest y primado de la iglesia húngara. Uno de los papables. Tiene 60 años. Al frente de los obispos húngaros y del Consejo de Obispos europeos. Su influencia aumenta en un país que experimenta una progresiva derechización. Es doctor ‘honoris causa’ por la universidad de Pamplona.