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| 8/17/2012 12:00:00 AM

¿Cuál es el ciudadano que queremos?

Construir las bases para un país más civilizado, más democrático y en paz, a partir del fortalecimiento de las competencias ciudadanas, fue la invitación de la ministra de Educación en el marco del foro '¿Cuál es el ciudadano que queremos formar?'.

La formación en ciudadanía resulta de suma urgencia en cualquier sociedad que quiera avanzar en la consolidación de sus valores y el compromiso de lograrlo es responsabilidad de todos los actores sociales. Es una de las conclusiones que arroja el foro "Cuál es el ciudadano que queremos formar" realizado en Bogotá en la mañana de este viernes.

Según la ministra de Educación, María Fernanda Campo, el ciudadano colombiano debe ser un sujeto respetuoso de la ley y sus semejantes, tolerante, demócrata y cargado de valores, que sea capaz de vivir en comunidad. Para lograrlo es necesario que "la formación para la ciudadanía ocurra en todos los espacios de la escuela de manera transversal, permanente, intencional y sistemática".

Esto significa que los programas de formación ciudadana no se limiten al campo de la ética y los estudios sociales sino que además, se involucren otros espacios académicos, como la matemática, las ciencias y el lenguaje, que generalmente se ven excluidos dentro de estos procesos.

Tan amplio debe ser el proceso que Dyalah Calderón de la O, viceministra académica de Educación de Costa Rica, la panelista internacional del foro, aseguró que en su país la formación cívica de los niños parte desde lo ético, lo estético y la ciudadanía por si misma. Es decir, desde los valores, las artes, la educación física y la vida cotidiana.
"Estos tres elementos deben salirse de la escuela y empapar a la comunidad" afirmó ante los asistentes al auditorio de la cámara de Comercio de Bogotá en donde se desarrolló el foro.
 
Para Calderón de la O, la vida cotidiana a la que se enmarca la formación ciudadana incluye todas las dimensiones del ser humano, por lo que la afectividad y la sexualidad no pueden estar excluidas de los procesos formativos de los niños y jóvenes: "Esta formación abordada desde la ciencia debe generar procesos de reflexión en los estudiantes para construir una sexualidad, sana, responsable, y placentera". 
 
La ministra Campo, coincidió con Calderón de la O y presentó la experiencia de un colegio en Los Patios, Santander, donde los derechos sexuales y reproductivos de los jóvenes fueron trabajados por todas las áreas a partir de un proyecto que las integraba. "Cada disciplina aporta desde su especialidad una manera de ver el problema, de manera que los estudiantes adquieren más elementos de juicio para tomar decisiones frente a su propia experiencia", puntualizó Campo.
 
Por su parte el secretario de Educación de Bogotá Oscar Sanchez aseguró que el paso fundamental para generar verdaderos procesos de formación está en lograr que los estudiantes no sólo reflexionen sino que además actúen: "debemos ir más allá de la competencia ser competente no solo significa saber algo sino además poder hacer algo con eso que sabemos".
 
De acuerdo con los panelistas la formación en ciudadanía debe dejar de ser un discurso para convertirse en una práctica social extendida, que no se quede solo en las aulas sino que sirva para ser aplicada en situaciones reales.
 
"Tanto quien es víctima de una agresión como quien lo observa sufrir deben tener la capacidad de hacer algo frente a las agresiones, ser asertivos y romper los ciclos de violencia, lo que se aprende en las clases de ciudadanía debe servir para resolver esas situaciones reales", afirmó Enrique Chaux, Investigador de la Universidad de los Andes.
 
Para Carlos Fernando Galán, secretario anti corrupción de la Presidencia de la República, es tan necesario que los niños adquieran competencias ciudadanas que les permitan ser personas éticas y transparentes en su vida adulta: "Es que la gente solo ve corrupción en la política y los funcionarios públicos, pero cuando pasan por encima de otros en una fila o le hacen trampa a la ley, no lo ven como algo negativo que afecta la convivencia ciudadana".
 
"Es definitivo, una medida imprescindible para combatir y acabar con la corrupción es la educación en ciudadanía" afirmó contundentemente la ministra Campo al referirse a la importancia de masificar la formación en valores cívicos. "Colombia es el único país que le ha solicitado un préstamo al Banco Interamericano de Desarrollo específicamente para desarrollar esta área, sin lugar a dudas es un compromiso de todos", señaló Campo.

Este foro del ciclo 'Un país unido por la educación' fue organizado por el Ministerio de Educación Nacional, Fundación Empresarios por la Educación, OEI, Consejo Privado de Competitividad y SEMANA.
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