Trujillo, memoria de resistencia
El fotógrafo Jesús Abad Colorado y el Grupo de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación presentan en el Museo de Antioquia una exposición sobre otra herida abierta en Colombia que espera justicia.
11/13/2009
Fotografía: Jesús Abad Colorado
Fotografía: Jesús Abad ColoradoLa tragedia vivida por los habitantes de Trujillo, en el Valle del Cauca, seguirá siendo otra herida abierta en Colombia, mientras sus centenares de crímenes permanezcan en la impunidad.
Fotografía: Jesús Abad Colorado
Trujillo como territorio, como nombre y como recuerdo tiene múltiples rostros.
Fotografía: Jesús Abad Colorado
Esta exposición, abierta al público hasta el 10 de enero de 2010, tiene como intención interpelar a los ciudadanos con realidades que no queremos ver
Fotografía: Jesús Abad Colorado
Sus pobladores no sólo lo describen cuando hacen referencia a la masacre, a la asociación de familiares de víctimas, al parque monumento o a los caminos por los que transitaron víctimas y perpetradores.
Fotografía: Jesús Abad Colorado
La intención del autor es invitar a tomar una conciencia y una reflexión necesaria que obligue a desistir de la eliminación sistemática del otro, de los otros, - no sólo física, también social y cultural- como estrategia de solución del conflicto.
Fotografía: Jesús Abad Colorado
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Fotografía: Jesús Abad Colorado
Entre 1988 y 1994, en los municipios de Trujillo, Bolívar y Riofrío (noroccidente del departamento del Valle) se registraron, según los familiares y organizaciones humanitarias, 342 víctimas de homicidio, tortura y desaparición forzada como producto de un mismo designio criminal
Fotografía: Jesús Abad Colorado
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Fotografía: Jesús Abad Colorado
Su geografía también está compuesta por los famosos cultivos de moras, plátanos y café; por los yipaos y por todos los proyectos que sus pobladores han construido y los que quieren hacer realidad. Es una tierra que se funde con su historia, con su memoria y su cotidianidad.
Fotografía: Jesús Abad Colorado
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Fotografía: Jesús Abad Colorado
En 1996, comenzó la construcción del Parque monumento a las víctimas de Trujillo que aún no se ha terminado. Son 235 osarios que recuerdan la vida de campesinos, motoristas, carpinteros, jóvenes y hasta abuelos y abuelas que murieron de pena moral en medio de los asesinatos selectivos y las desapariciones forzadas de sus familiares, en una alianza macabra tejida entonces, entre agentes del estado y actores locales ligados al narcotráfico.
Fotografía: Jesús Abad Colorado
Para no olvidar, para preservar la memoria, para hacer justicia, para rectificar. Son deseos y expectativas que los familiares de las víctimas de Trujillo y de muchas de las violencias en Colombia enuncian cuando se les pregunta por el valor de recordar.