Sábado, 25 de febrero de 2017

| 2009/09/18 00:00

Adiós a Manuel H., el ojo incansable

El fotógrafo colombiano falleció a los 89 años. Fue el gran retratista del toreo y de históricos hechos como El Bogotazo. Semblanza de un maestro por León Darío Peláez, editor de fotografía de SEMANA.

Manuel H. Rodríguez, fotógrafo colombiano, quien falleció este viernes.

El periodismo nacional está de luto con la muerte del legendario fotógrafo Manuel H. Rodríguez, quien falleció el pasado viernes en Bogotá a sus 89 años a causa de una afección pulmonar.

El decano de los fotógrafos murió en su ley, hasta en sus últimos días se le vio captando imágenes con su inseparable cámara Nikon por la carrera séptima.

En su tradicional estudio atesoró pacientemente cerca de 600.000 negativos que resumen la historia de los últimos 60 años de este país, y sin que ninguna entidad estatal de conservación del país haya querido adquirir la valiosísima colección.

Toda Bogotá sabía quién era Manuel H. y lo saludaban de mano desde lustrabotas hasta presidentes. Su afición por los toros lo llevó a fotografiar a los más históricos toreros que pasaron por la plaza de la Santamaría: Manolete un año antes de su muerte, el ‘Cordobes’, Francisco Rivera, ‘Paquirri’, y finalmente su amigo César Rincón, a quien le tomó sus primeras fotos como novillero a los 9 años.

El ‘maestro’, como todos los colegas le decían, comenzó a tomar fotos como aficionado en 1946, pero se consagró cuando, con más valentía que técnica, logró perpetuar las valiosas imágenes de los disturbios del ‘Bogotazo’ el 9 de abril de 1948, cuando fue asesinado el caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán.

Sus primeras fotos fueron publicadas en la revista Estampa y en El Liberal. Posteriormente trabajó en El Tiempo, El Espectador y fue corresponsal de algunos medios internacionales.

Todas las personalidades, entre presidentes, empresarios, artistas, toreros y deportistas pasaron por su lente. La vida cotidiana, la gente del común y el desarrollo urbano y la arquitectura de Bogotá fueron también temas que apasionaron a Manuel H. Rodríguez y lo volvieron universal y grande.

Este fotógrafo bogotano, que todos recordaremos por su blanca y desordenada melena, su lento caminar y su infinita capacidad para mirar y razonar a través de su cámara, siempre fue ejemplo de bondad y calidez humana, siempre se le recuerda regalando fotos en la plaza de toros a famosos y no famosos por igual, solo por una sonrisa.

Vea aquí, en la página personal de Manuel H.,  un recorrido por lo mejor de su obra y su trayectoria.

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