Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 12/9/1996 12:00:00 AM

AMOR RELATIVO

El hallazgo de nuevas cartas de Albert Einstein a su primera esposa revelan en el genio de la física una personalidad déspota y torturadora.

Mediante su correspondencia íntima el mundo ha podido conocer en detalle el romance y los primeros años del matrimonio de Albert Einstein con su primera esposa, Mileva Maric. Pero sólo ahora se sabe que el genio de la física era, en materia de sentimientos, frío y escueto como sus fórmulas matemáticas. Este oscuro retrato emocional del científico se desprende de una nueva colección de cartas aparecida recientemente. En una de ellas, escrita en julio de 1914, cuando se encontraba separado de Mileva, Einstein le plantea a la madre de sus dos hijos las prosaicas y desapacibles condiciones bajo las cuales estaría dispuesto a continuar con su matrimonio:"A. Usted velará porque 1) Mis trajes y ropas sean mantenidos en orden, 2) Que yo sea servido con tres comidas regulares al día en mi habitación. B. Usted renunciará a toda relación personal conmigo, excepto cuando estas sean requeridas para mantener las apariencias sociales.(...)Usted no esperará ningún afecto de mí...Cuando yo pida algo, usted debe dejar mi alcoba o estudio de una vez y sin protestar".Esta es una de las revelaciones de las 400 cartas que serán subastadas el próximo 25 de noviembre por la casa Christie's de Nueva York. Se trata de la más importante colección de trabajos científicos y correspondencia privada del inventor de la teoría de la relatividad. Las cartas _que fueron descubiertas en 1986 en la caja fuerte de un banco en Berkeley, California_ han sido puestas en venta por cuenta de la rivalidad entre los herederos de Einstein: su nieta Evelyn y sus bisnietos Paul y Thomas Einstein. La mayoría de los documentos, escritos principalmente en alemán, no han sido vistos antes por los investigadores y se estima que serán vendidos en una suma que superará los dos millones de dólares.Desde el punto de vista científico el hito de la nueva colección es un manuscrito elaborado por Einstein, entre 1913 y 1914, en compañía de su colaborador Michele Besso, el cual muestra parte del proceso del desarrollo de la teoría de la relatividad. Pero desde el punto de vista humano, las nuevas cartas reflejan una faceta desconocida del científico y el angustioso final de su primer matrimonio. Amor y físicaEn 1990 la Universidad de Princenton publicó el libro Albert Einstein-Mileva Maric: las cartas de amor, en el que no sólo se revela el genio que más tarde revolucionaría la concepción del hombre moderno sobre el universo, sino un período muy feliz de su relación sentimental. Einstein conoció a Mileva Maric, originaria de Serbia, en 1896, cuando ambos eran estudiantes del Instituto Politécnico de Zurich y se enamoró perdidamente de ella, aunque era coja y cuatro años mayor. Las frecuentes visitas de Mileva a la casa paterna originaron una abundante correspondencia entre la pareja, a través de la cual se han conocido detalles íntimos y significativos de su relación.Uno de ellos es la apasionada oposición de la madre de Einstein, Pauline, quien al enterarse de las intenciones matrimoniales de su hijo le escribió: "Esa mujer no puede ganar la entrada a una familia decente... Tú estás arruinando tu futuro y tu camino en la vida". Pero, a pesar del rechazo, si Einstein y Mileva no se casaron hasta 1903 fue porque ninguno de los dos había podido conseguir un trabajo que les permitiera sostenerse. En la correspondencia de esos períodos de separación hay románticos poemas que Einstein escribía a su amada "loco de deseo". Entre las cartas que serán subastadas se encuentra una que el científico envió a Mileva con un boceto de su pie para que pudiera tejerle unas medias.Otro episodio revelado es el nacimiento de una hija de la pareja, ocurrido antes del matrimonio y cuya existencia era desconocida hasta la aparición de la correspondencia. En mayo de 1901 Einstein se entera por carta que Mileva espera un hijo. En febrero de 1902 escribe sobre la niña, a quien llama Lieserl: "La amo tanto y no sé nada de ella". A pesar de los numerosos detalles que han aparecido, el destino de esa hija de Einstein aún se desconoce. Se cree que fue dada en adopción.También el papel de Mileva Maric en la vida de Einstein ha estado cubierto de misterio. Algunos investigadores la muestran como una esposa amorosa e intelectual que revisaba los datos del científico, sugería pruebas, chequeaba sus cálculos y copiaba sus notas, pero otros biógrafos la consideran como una mujer tonta que más que estimularlo en su trabajo actuaba como "caja de resonancia". Lo cierto es que, en la mayoría de las cartas de esa primera época, Einstein hace constante referencia de sus trabajos y sus primeros intentos por desarrollar las teorías que lo hicieron famoso. Y fue precisamente durante los agitados años de crianza de sus dos hijos, Hans Albert y Eduard, que Einstein formuló algunas de sus más importantes teorías. Pero esos años felices duraron poco.Años tormentososEn 1912 Einstein inició un romance con su prima Elsa Einstein Lowenthal. En las cartas a su nuevo amor describe a Mileva como "una criatura hostil y poco divertida". Y confiesa: "Yo trato a mi esposa como a una empleada a quien no puedo despedir... Tengo mi propia alcoba y evito estar a solas con ella". En 1914 la pareja se separó. En vista del fuerte shock nervioso que sufrió Mileva él escribió una la carta en la que plantea las frías condiciones para intentar la convivencia. La separación también aleja a Einstein de sus hijos. A pesar de las constantes manifestaciones de preocupación por la precaria condición de su hijo menor, durante los 30 años que Eduard estuvo recluido en un instituto para enfermos mentales en Suiza, su padre nunca lo visitó.Finalmente, en 1918, Einstein le planteó de nuevo el divorcio a Mileva. Entonces le prometió: "Si gano el Premio Nobel, se lo cederé completamente". La pareja se divorció en 1919, y ese mismo año el científico se casó con su prima Elsa, con quien, en 1933, se radicó en Estados Unidos. Según su biógrafo, Roger Highfield, autor de Las vidas privadas de Albert Einstein, ese fue un matrimonio de conveniencia en el que no hubo amor ni sexo. Pero esa es otra historia. A mediados de los años 50, cuando el científico ya veía próximo su fin, escribió a un amigo: "Soy un triunfante sobreviviente del período nazi y de dos esposas". Y el retrato que se desprende de la nueva correspondencia aparecida es que el hombre que más ha contribuido a la ciencia moderna fue un esposo desconsiderado y un padre indiferente que nunca pudo resolver la ecuación de la vida conyugal.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1829

PORTADA

Gran encuesta presidencial

Vargas Lleras arranca fuerte, Petro está estancado, Fajardo tiene cómo crecer y los partidos tradicionales andan rezagados. Entre los uribistas, Ramos se ve fuerte. Y Santos tiene 35 por ciento de aceptación. Gran encuesta de Invamer para Caracol Televisión, Blu Radio y SEMANA.