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| 8/24/1998 12:00:00 AM

BODA DE DINASTIAS

España se conmociona con el matrimonio del hijo de Paquirri con la hija de la duquesa de Alba.

El año pasado, después de la boda de la infanta Cristina con Iñaki Urdangarín, los españoles pensaron que la racha de grandes matrimonios había terminado, al menos por unos años. Pero nada más lejos de la realidad. El próximo 23 de octubre se llevará a cabo un enlace que tiene en vilo a la península ibérica. Se trata del matrimonio entre Francisco Rivera Ordóñez y Eugenia Martínez de Irujo y Fitz James-Stuart. Para muchos colombianos estos dos nombres no dicen nada pero para los españoles representan la unión de dos casas reales: la de la primera familia de la aristocracia con la primera famila de la tauromaquia. Francisco, mejor conocido como Fran, es hijo del famoso matador Francisco Rivera, Paquirri. Eugenia es hija de la excelentísima señora doña María Rosario Cayetana Fitz James-Stuart, duquesa de Alba. El matrimonio se ha convertido en el evento social del año y las revistas del corazón no escatiman páginas a la hora de narrar los acontecimientos ligados con la boda. La iglesia, la recepción, la luna de miel y demás pormenores del evento son el pan de cada día de los españoles, quienes están demostrando una vez más su devoción por la vida de los ricos y famosos. Del ruedo al altarPara muchos el destino de Fran Rivera estaba marcado desde el día en que nació. En España, que es un país de dinastías, la suya era la primera en el terreno del toreo. Por eso nadie se sorprendió cuando en 1995, al cumplir 21 años, se lanzó al ruedo de La Maestranza de Sevilla. Esa tarde los críticos se pusieron a sus pies y reconocieron que Fran había heredado el talento de su padre, Paquirri, uno de los más populares exponentes del toreo en la década del 70 y quien murió corneado en la plaza de Pozoblanco en 1984. Pero Fran no sólo hizo honor a su progenitor sino que rindió un merecido homenaje a sus otros familiares que ayudaron a escribir la historia de la fiesta brava. Su madre, Carmen Ordóñez, es hija del célebre Antonio Ordóñez, máxima figura del toreo durante los años 50, y nieta de Cayetano Ordóñez _el Niño de la Palma_ quien integró el cartel el día en que se inauguró la Plaza de Toros de Santamaría. A semejante linaje hay que añadirle la herencia de su tío abuelo, Luis Miguel Dominguín, quien hizo vibrar por muchos años los tendidos más importantes de Europa y América. De sangre azulPero si de tradición y clase se trata, Eugenia no se queda atrás. Los orígenes de la Casa de Alba se remontan a 1438, cuando el rey Juan II nombró a Fernando Alvarez de Toledo como el primer duque de Alba. Desde entonces los miembros de esta aristocrática familia han sido protagonistas de primera línea de la historia de España. Una de las duquesas más populares fue María del Pilar Teresa Cayetana de Silva y Alvarez de Toledo, quien se hizo famosa en el siglo XVIII por su romance con el pintor Francisco de Goya. Esta mujer influyó tanto en la obra de Goya que, de acuerdo con algunos historiadores, muchos de sus cuadros más famosos _entre ellos La maja desnuda_ están inspirados en su figura. Como si esto fuera poco, la Casa de Alba está emparentada con la realeza británica. El apellido Fitz James-Stuart (que significa descendiente de Jacobo Estuardo) determina que son familiares directos del rey Jacobo II de Inglaterra, quien reinó a finales del siglo XVII. Por consiguiente, se les considera parientes lejanos del príncipe Carlos.La alcurnia de los duques de Alba es tan encumbrada que doña Cayetana, madre de Eugenia, es la mujer con más títulos nobiliarios en el mundo, relegando a un segundo lugar a la reina de Inglaterra. Además de ser duquesa de Alba es XVI Grande de España, XI duquesa de Berwick, XIV condesa-duquesa de Olivares, XIX condesa de Andrade y XVIII duquesa de Hijar, para sólo citar algunos de ellos. Como es lógico, el próximo enlace favorecerá a Fran, quien dejará de ser un simple torero para convertirse en Grande de España y duque de Montoro. Gracias a este título de ahora en adelante el hijo de Paquirri tendrá el tratamiento de excelentísimo señor y será considerado 'primo del rey', lo cual le da el privilegio de usar sombrero en presencia del monarca. Pero si bien es cierto que Fran será el más beneficiado, la desabrida Eugenia no tiene de qué quejarse ya que se lleva a casa al segundo partido de España después del príncipe Felipe de Asturias .
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