Jueves, 18 de diciembre de 2014

| 1992/04/20 00:00

COLORIN COLORADO

Los Duques de York, Sarah y Andres, entran a engrosar la lista de divorcios en la familia real británica.

COLORIN COLORADO

POR ESTOS DIAS, Sarah Fergusson, duquesa de York y esposa del príncipe Andrés pasó de ser para la familia real británica "dear Fergie" para convertirse en "esa mujer". La razón no es tanto el hecho de que la pareja haya decidido separarse el anuncio oficial lo hizo el palacio de Buckingham la semana pasada sino el motivo de la separación. Un rumor sobre una posible infidelidad de la duquesa, terminó tomando la fuerza de una terrible realidad que pone al cuarto heredero al trono británico a exhibir públicamente crecientes cuernos.
Una fotografía publicada recientemente en Inglaterra en la que aparece Sarah abrazada al millonario norteamericano, Steve Wyatt, fue la gota que derramó la copa de la paciencia real. Aunque nadie realmente se sorprendió. La duquesa y Wyatt se conocieron en 1989 cuando la madre de él invitó a Sarah a pasar unos días en su casa en los Estados Unidos. Desde entonces Wyatt se convirtió en personaje obligado en el grupo de amigos de la duquesa. Pero si el romance se inició en esa época, había estado bien guardado hasta hace un par de meses, cuando una empleada de la limpieza encontró en un apartamento en Londres en el que se había hospedado Wyatt, 120 fotografías. En ellas, tomadas en el verano de 1990 en el hotel La Gazelle d'Or en Marruecos, aparecían Sarah y Steve en actitud que aunque no necesariamente ponían en evidencia un romance, sacó a la luz pública una muy cercana amistad. Momento en el cual las andanzas de Fergie se convirtieron en un problema para la familia de la reina que ya sabía de la existencia de Wyatt, pero mantenían su consabido y férreo silencio. En alguna oportunidad el año pasado, Sarah invitó a Wyatt a una cena en Palacio y en el momento de sentarse a manteles y sin ningún dolor lo instaló al lado de la reina, cosa que le valió una reprimenda oficial. En otra oportunidad, poco antes de la invasión norteamericana a Irak, Sarah organizó un encuentro de Wyatt con el embajador de petróleos de Irak, con lo cual no sólo rompió el protocolo de Palacio y causó un problema de Estado, sino que puso en evidencia hasta dónde era capaz de llegar por ayudara Wyatt.

El príncipe Andrés, hasta hace poco, alegaba que su esposa tiene todo el derecho de mantener su propio grupo de amigos como lo han hecho tradicionalmente los miembros de la familia real. Pero a medida que su imagen se transformaba de "marido comprensivo" a "cornudo insigne", la tensión entre los duques creció hasta la semana pasada cuando entraron a engrosar la lista de divorciados en una familia regida por una reina que le tiene aversión al divorcio.

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