04 mayo 2013

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¿Cuál es el éxito de Game of Thrones?

TELEVISIÓNLa serie de HBO, que va por su tercera temporada, se ha convertido en un fenómeno de ‘culto’.

 

Un trono de hierro, una tierra de fantasía, familias de nobles disputándose el poder y un mundo de aventura medieval que incluye desde dragones hasta una especie de zombis. Y, por supuesto, sexo y violencia.

Es en medio de este escenario que se desarrolla la trama de la serie ‘Game of Thrones’ (‘Juego de tronos’), producida por la cadena HBO y basada en la saga de libros ‘Canción de hielo y fuego’ de George R. R. Martin.

Esta serie -decididamente para adultos- cuenta con una audiencia que de manera religiosa sigue cada episodio. Ha sido galardonada con dos premios Emmys en 2011 y con seis Globos de Oro en 2012. La actual temporada está al aire en Latinoamérica desde el pasado 31 de marzo con una factura de alta calidad y una historia que, pese a lo intrincada, logra cautivar.

La serie bate récords de audiencia mundial y se acerca a una audiencia de cinco millones de personas, aunque vence también en descargas ilegales: un millón de personas la bajan a diario sin pagar. Y también sorprenden los ‘devotos’ del ‘culto’. Un ejemplo: la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien confesó en su perfil de Twitter ser furibunda fan de la serie.

Semana.com conversó en Miami (gracias a una invitación de HBO) con dos de los actores de la serie. Se trata de Liam Cunningham y Alfie Allen, quienes interpretan a Davos Seaworth y Theon Greyjoy –respectivamente- quienes se perfilan como dos de los personajes con gran relevancia a lo largo de esta tercera serie de 10 capítulos. Y habrá que ver en la cuarta, que ya anunció la cadena estadounidense.



Un show “honesto”

Cunningham, un exelectricista irlandés que en sus veintes se convirtió a la actuación, cuenta hoy en sus cincuentas que, en definitiva, “disfruta” de su personaje. Y que, definitivamente, se ama al arte cuando capaz de reflejar la sociedad. ¿Cómo se logra que una serie de un mundo fantástico sea un espejo de este mundo que nos tocó vivir?

Liam se enfrenta cada vez que va a grabar a esa dualidad. Vive en su natal Dublin, viaja en tren dos horas y llega a la locación: la mítica tierra de Westeros -donde está la mayoría de la acción-, cuyos habitantes en su mayoría “gente normal”: con miedos, ambiciones, alegrías, tristezas y demás.

Cuando habla de los personajes, sostiene que son complejos. “Cuando se espera que alguien sea el ‘chico malo’, sorprende y termina haciendo algo bueno”. Dice que, esencialmente se trata de gente que termina lidiando con el mal y no siempre por su elección. “No es blanco o negro, está lleno de tonos de gris. (…) Es como la gente se comportaría si enfrenta situaciones extraordinarias como las que se viven en la serie”.

Así las cosas, Cunningham cree que el éxito del show está en “la honestidad”. “Es un show hecho por adultos y cuyos espectadores son adultos. Y ahí está el sexo y la violencia. Si los quieres evitar en una serie de estas no estás siendo honesto. Si lo niegas estás alienando una audiencia. No es un show glamoroso, es muy honesto lo que queremos hacer”, manifiesta.

“Drama de la vida real”

Un desabrochado Alfie se encuentra con los periodistas. El inglés se presenta de pantuflas, bermudas y camisa remangada; las bromas corren por su cuenta. Poco que ver con el adolorido personaje que justo habían torturado la semana pasada.

Joven y proveniente una familia de famosos que le hace sombra trata de evitar preguntas personales, en especial acerca de su hermana mayor, la compositora y cantante Lilly Allen. Ella intentó retratarlo en ‘Alfie’, canción de su álbum de debut en la que lo critica por su pereza y afición a la hierba. Fue su manera de demostrarle su amor fraternal, diría Lily luego.

‘Game of Thrones’ le permite representar “quizá el personaje más humano” de la serie, quizá tan humano como él, quien se emociona todavía como un pequeño cuando se le pregunta cómo obtuvo el papel. “Fueron varias audiciones (…) y ¡todavía no puedo creerlo!”.

“Creo que ‘Game of Thrones’ no es como, por ejemplo, ‘El señor de los anillos’ donde la fantasía copa la historia. Es cierto que aquí hay dragones pero, en últimas, termina siendo un drama de la vida real, donde se ve el juego de las ambiciones, de las familias, de la política, De eso se trata, es bastante realista”.

Tan realista que dejó muy en claro que no la dejaría ver a su hijos, hasta que alcancen por lo menos la adolescencia.
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