Sábado, 25 de febrero de 2017

| 2001/11/12 00:00

Cuento de hadas

La prensa española comienza a anunciar el matrimonio del mejor partido del mundo: el príncipe Felipe de Borbón.

Cuento de hadas

La vida sentimental del príncipe Felipe siempre ha llamado la atención de los medios de comunicación pero nunca antes había despertado tanto revuelo como ahora. En su más reciente edición la revista Lecturas publicó por primera vez el tema en portada y anunció (con fecha incluida) la próxima boda del heredero al trono español con la modelo noruega Eva Sannum, nombre muy familiar para los europeos, pero no porque la joven se haya destacado en su profesión sino por su vínculo con el príncipe.

El rumor comenzó a extenderse hace cuatro años con la publicación de las primeras fotografías en las que aparecieron cenando en un restaurante de Madrid el día que se conocieron. Dos días después los paparazzi los pillaron juntos rodeados de amigos, tomando el sol en un chalet a finales del verano de 1997. Aunque desde ese momento se empezó a especular acerca del posible compromiso de la pareja no se les dio mayor importancia a los encuentros esporádicos del príncipe con aquella modelo de catálogos de supermercados y de eventos de centros comerciales. Nada serio en comparación con la relación que mantuvo con Isabel Sartorius, en la que muchos creyeron ver a la siguiente reina de España.

Pero un viaje a Turquía, otro a la India, un fin de semana en una estación de esquí y una visita del príncipe a Oslo, donde reside la joven, se encargaron de echarle de nuevo leña al fuego. Por si fuera poco las fotografías de ambos a mediados de este año en la boda de los príncipes de Noruega, a la que Eva asistió por ser amiga de la novia, ocuparon un privilegiado espacio en las revistas del corazón y así Eva se convirtió en la cenicienta protagonista de un cuento de hadas.

Pero la relación entre Eva y Felipe poco a poco ha dejado de ser del interés exclusivo de las revistas del corazón para convertirse en asunto de Estado. Ya no sólo se trata de una historia de amor entre un príncipe y una plebeya sino de que la plebeya pueda llegar a ser reina de España.

Los medios han especulado con que la relación entre los jóvenes no cuenta con el apoyo de los reyes. Incluso se habló de una crisis en la familia real por la falta de consentimiento de éstos. Consideran que el mayor indicio de la desaprobación es el distanciamiento del príncipe, que no pasó las últimas vacaciones en Mallorca con sus padres como era su costumbre. Se dice que el rey Juan Carlos se mantiene firme en su decisión de aplazar lo que más pueda el compromiso mientras que en torno a la opinión de la reina no ha habido consenso: unos aseguran que su saludo a la modelo el día de la boda del príncipe Haakon y Mette-Marit fue la evidencia de su aceptación a la joven. Pero otros sólo consideran que fue un simple gesto protocolario y que su determinación es incluso más tajante que la de su esposo, a tal punto que el diario El Mundo puso en boca de la reina Sofía las palabras “de ella, nada de nada”. En este caso el noviazgo (de haberlo) tambalearía pues son el rey y las cortes los que admitirían o no la unión.

Lo que sorprende no es que los padres del novio no estén de acuerdo sino que el príncipe, el mejor partido de Europa, se haya interesado en una mujer humilde y que cultural y socialmente no se parece en nada a las aristócratas españolas y a las princesas europeas con las que el heredero acostumbra salir. Por su familia, su educación y su condición económica Eva no cuenta con la formación y el bagaje que muchos españoles consideran necesario para ser consorte de un futuro rey. Si Diana de Gales, nacida en un palacio e hija de un lord no pudo aguantar la rígida etiqueta de la monarquía británica, nadie se imagina cómo lo haría esta escandinava de clase media.

En todo caso el estilo de vida de Eva cambiaría al convertirse en princesa de Asturias. En la actualidad los ingresos que declara al fisco, según las revistas, son de 3.500 dólares al mes. Después de casarse con el príncipe se beneficiaría del presupuesto que el Estado español asigna a los reyes, unos seis millones y medio de dólares, de los que el rey distribuye una cantidad mensual al príncipe y a las infantas.

Mientras en Noruega ya la llaman princesa en España la rechazan. Los diferentes medios han realizado encuestas por Internet para conocer la opinión del pueblo. La gran mayoría de internautas expresaron su inconformismo y la votación no favoreció a la supuesta novia. Tampoco el príncipe sale bien librado. Muchos consideran que esta relación afecta la imagen de la monarquía, que él, “un príncipe de primera categoría”, no se puede casar con una “señorita de quinta” con el democrático argumento de que es por amor, y los más benévolos expresan que ella no está preparada para ostentar los títulos de alteza real o princesa de Asturias y que para eso necesitaría pulirse y ponerse a tono con la familia real.

A los españoles les preocupa que, de llevarse a cabo el matrimonio y si el príncipe muriera, ella sería la regente hasta que su hijo cumpliera la mayoría de edad. Además nadie ve con buenos ojos que la partida destinada a la Casa Real haya aumentado en 200.000 dólares, más si se especula que el alza se debe a los preparativos de una posible boda.

Pero Eva Sannum hace esfuerzos para ser digna de tales privilegios. No sólo habla correctamente el español sino que hace poco renunció al modelaje para dedicarse a sus estudios de publicidad y acaba de notificar que abandonará la religión luterana para convertirse al catolicismo. Un paso importante es haber sido invitada al matrimonio de Haakon de Noruega. Ahí, sin embargo, fue criticada por el escote de su vestido, que para muchos era más apropiado para la ceremonia de entrega de los premios Oscar que para una boda real.

Un punto a su favor es que al parecer las monarquías europeas están aceptando los matrimonios de nobles con plebeyas. Su situación no es peor de lo que era la del príncipe Haakon, quien logró casarse con Mette-Marit Tjessen a pesar de que ella era madre soltera de un hijo cuyo padre es un narcotraficante preso.

Aunque ya algunos medios dan por hecho que la boda será el próximo año la Casa Real sólo ha confirmado una relación de amistad. Sea prometida, novia o amiga lo cierto es que en torno a Eva Sannum se ha iniciado un debate nacional.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.