Jueves, 19 de enero de 2017

| 2016/01/15 19:00

Curiosidades y extravagancias de David Bowie

En la vida de este genio de la música y el arte hubo espacio para drogas, mujeres y anécdotas peculiares. Aquí algunas de ellas.

Además de músico y compositor, Bowie trabajó como actor, productor discográfico y arreglista. Foto: EFE

Con los miles de obituarios escritos esta semana para recordar a Bowie, vale la pena desviarse de sus logros más conocidos y adentrarse en las partes de la vida de Bowie que la mayoría de la gente tiende a ignorar. El portal Noisey hizo un recuento de varias anécdotas y datos curiosos de la leyenda que acaba de morir a los 69 años.

Padre quebrado

La primera esposa del padre de David Bowie, llevó a que aquel perdiera todo su capital en un intento por despegar la carrera de ella, una cantante de jazz a la que llamaban ‘Chèrie, el ruiseñor vienés’, y cuyo verdadero nombre era Hilda.

Su medio hermano se suicidó

El 16 de enero de 1985, Terry Burns, el medio hermano de Bowie, que era diez años mayor que él, salió del hospital siquiátrico Cane Hill y se acostó en las vías del tren mirando en la dirección contraria de donde venia el vehículo. Allí esperó un par de minutos hasta que el expreso de Londres lo arrolló. Bowie fue acusado de abandonar a su hermano por no acudir a su funeral. Él, sin embargo, explicó que no fue por miedo a que se hiciera un circo mediático. Pero según dice el portal Noisey, la realidad era muy diferente. Bowie siempre amó y admiró a su hermano. Gracias a Terry Burns, Bowie conoció todo lo que definió su primera fase: el jazz, los beats, la ciencia ficción, el R&B y el budismo.

Ser mimo lo potenció


Se dice que Bowie tuvo miles de encuentros sexuales con hombres y mujeres. Entre ellos, se habla de Mick Jagger y de su maestro de mímica, Lindsay Kemp. Conocer a Kemp fue lo que hizo que Bowie pasara de ser un cantante pop tradicional a ser el monumento a la autoformación en el que se convirtió. Kemp era un artista de mímica que instruyó a Bowie en este arte. Le enseñó a Bowie a usar su cuerpo, a posar, a bailar, según cuenta Noisey. También le presentó el Kabuki y la tradición japonesa del onnagata, donde los actores interpretan papeles femeninos. “Su vida cotidiana era lo más teatral que he visto en toda mi vida”, dijo Bowie refiriéndose a Kemp. “Él era la encarnación de mi concepto de bohemio”. Bowie siguió su ejemplo y transformó su vida cotidiana en su fantasía y, poco después, su fantasía se volvió nuestra realidad.
 
La cocaína es “mi alma gemela”

A David Bowie le encantaban las drogas que lo aceleraban y odiaba las que lo aletargaban. Esta droga es mi alma gemela", dijo Bowie a Paul Du Noyer en 2002, refiriéndose a la cocaína. "Bueno, también el speed. La combinación de las dos". La cocaína fue su musa desde principios de la década de los 70 hasta el clímax de 1975. Tenía una tolerancia sobresaliente a ella. A veces, incluso posponía o cancelaba sesiones por esperar a su dealer.

Un amor pleno con el que cerró su ciclo en el mundo

“Mi atracción hacia ella fue total e inmediata”, dijo Bowie a la revista Hello Magazine al referirse a su última esposa, la modelo Iman Mohamed Abdulmajid. “No podía dormir de la emoción por nuestra primera cita. Lo único en que pensaba era que tenía que casarme con ella. Nunca en mi vida había sentido tanta pasión. Supe de inmediato que era la indicada”. Bowie dijo que “ya estaban pensando en el nombre del bebé en cuanto se conocieron”. Sin embargo, solo hasta diez años después, en agosto del año 2000, nació y la llamaron Alexandria Zahra Jones.

Por su parte, Iman, dijo al poco tiempo de tener a su hija: “Nuestro matrimonio es tan fabuloso como se lo imaginan. Aunque, siempre hemos sido muy unidos, ahora lo siento más cercano que nunca. Nuestra felicidad es casi palpable”.

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