Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2006/02/02 00:00

De China para ?el mundo?

Zhang Ziyi, una talentosa mujer de 26 años, es el más reciente y popular producto de exportación del gigante asiático para conquistar la pantalla grande.

La película contó con tres actrices chinas interpretando geishas, Zhang Ziyi, Michelle Yeoh y Gong Li. Todas son actrices muy conocidas en sus países y en el exterior. Yeoh fue chica Bond, y Gong, la protagonista de la aclamada ‘Adios a mi concubina’. Ziyi es hoy la más famosa gracias a sus increíbles actuaciones en cintas de acción como ‘Héroe’ y ‘El tigre y el dragón’

Zhang Ziyi parece de acero al luchar contra sus enemigos. Pero cuando la cámara se concentra en su rostro angelical de mirada tierna, ella se transforma en un ser adorable y frágil. Esa sorprendente versatilidad y una carrera manejada con especial acierto le han permitido a Ziyi conquistar al público tanto en Oriente como en Occidente. Su reciente entrada al mundo de Hollywood, como protagonista de Memorias de una Geisha, ha generado controversia en su natal China y en la vecina Japón, pero su nombre ya se ha posicionado como la más importante exportación cultural del gigante asiático en los últimos años.

En esa película, basada en el best-seller de Arthur Golden, Ziyi interpreta a Sayuri, una japonesita humilde que es vendida por su padre a una okiya (casa de geishas) en 1929. Ella crece casi como una esclava, hasta que una de las bailarinas y acompañantes más prestigiosas del hanamachi (el barrio donde se encuentran estas casas) la toma bajo su custodia y la convierte en la más famosa dama de compañía de su tiempo. "Nosotras vendemos nuestro talento, no nuestros cuerpos. Nosotras creamos otro mundo secreto, un lugar donde sólo hay belleza. La palabra 'geisha' significa artista y una geisha es una obra de arte que camina", le dice la famosa Mameha (Michele Yeoh) a la pequeña Sayuri (Zhang Ziyi) mientras la entrena en el arte de atender caballeros.

El director del filme, Rob Marshall, recibió fuertes críticas por haber seleccionado a tres chinas para protagonizar una película sobre un fenómeno social eminentemente japonés. Pero Marshall afirma en su defensa que escogió a Zhang Ziyi, Gong Li y Michelle Yeoh por su capacidad actoral. Ante todo, necesitaba una protagonista que pudiera interpretar a Sayuri como una niña de 15 años y también como una mujer de 30. Y el rostro de Ziyi, de 26 años, posee esa cualidad atemporal.

A pesar de las explicaciones del director, las tensas relaciones históricas y políticas que existen entre ambos países salieron a relucir a causa de la cinta. En China despierta todavía una gran sensibilidad el recuerdo de la ocupación japonesa desde 1937, en la que cientos de miles de personas fueron asesinadas y miles de mujeres resultaron violadas. A los japoneses les molesta que alguien que no ha crecido dentro de su cultura represente a una figura que encarna tantos secretos tradicionales como las geishas.

Aun así, la actuación de Zhang Ziyi ha recibido grandes elogios, si bien la película no ha dejado satisfecho a todo el mundo. Por su papel fue nominada en la categoría de mejor actriz para los Golden Globes, los Screen Actors Guild Awards (SAG) y los premios británicos Bafta. Con todo ello, no sería absurdo que ella esté en la lista de nominaciones al Oscar cuando sea proclamada el 31 de enero.

El camino a la fama mundial de esta actriz siempre ha estado marcado por una buena estrella. Ha aparecido en las películas correctas, a la edad ideal y en el momento acertado. "El cine chino es el más exitoso en el extranjero. Primero, porque a todos les llama la atención las películas de artes marciales, y segundo, porque son coproducidas con empresas norteamericanas, lo que hace que circulen ampliamente", dijo a SEMANA Stanley Rosen, Ph.D. en ciencia política, especializado en cultura y cine chinos. Y Ziyi ha participado en todos los grandes éxitos de taquilla que ha exportado el gigante asiático.

A los 11 años dejó su casa paterna para estudiar danza en la prestigiosa Academia de Beijing, lugar muy estricto y competitivo. Cuatro años más tarde, su madre la convenció de dejar el baile porque no creía que fuera suficientemente talentosa -lo que tal vez negarán quienes han visto la escena del juego del eco en la Casa de las dagas voladoras, una combinación de acrobacia, coordinación y baile-. Pero ante la sugerencia de su madre, Ziyi decidió entrar a la Academia Central de Drama a probar suerte con la actuación.

El aclamado director de cine Zhang Yimou la conoció en una audición para un comercial de champú. Aunque no escogió a Ziyi para ese trabajo, seis meses más tarde decidió que sería perfecta para protagonizar su película El camino a casa, en 1999. Un año más tarde, el mundo entero la conoció como la guerrera aristócrata Jen Yu en la película de Ang Lee El Tigre y el dragón, que se convirtió en un fenómeno de taquilla y la catapultó como estrella del cine y virtuosa de la artes marciales.

Curiosamente, sus habilidades como bailarina le permitieron aprender los pasos de kung fu con la rapidez de una coreografía. Lo hizo tan convincentemente, que su primer director, Zhang Yimou, no dudó en incluirla en importantes papeles en sus sagas llenas de acción Héroe y La casa de las dagas voladoras. En ninguna de estas películas ha querido utilizar extras para las escenas de riesgo porque cree que el público disfruta más viéndola a ella desafiando las leyes de la física. Y no se equivoca.

La revista Time la nombró uno de los 100 personajes más influyentes del mundo en 2005 y la llamó"el regalo de China a Hollywood". A pesar de que su ingles no es fluido, su inigualable disciplina vaticina que lo manejará con perfección en un futuro cercano. Aunque despertó sentimientos nacionalistas por interpretar a una japonesa, también genera orgullo entre sus compatriotas. Porque, controversial o no, Zhang Ziyies hoy día es la asiática más conocida en el mundo entero. n

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