Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1996/03/25 00:00

EL ANONIMO DE CLINTON

UN LIBRO DE AUTOR DESCONOCIDO PARECE REVELAR A TRAVES DE PERSONAJES FICTICIOS LOS SECRETOS MAS ESCANDALOSOS DEL MATRIMONIO CLINTON.

EL ANONIMO DE CLINTON

El anónimo de ClintonUn libro de autor desconocido parece revelar a través de personajes ficticios los secretos más escandalosos del matrimonio Clinton.Grandes piezas clásicas de la literatura universal han sido escritas por autores desconocidos, pero ocultar la identidad del autor de una obra parecía ser una costumbre olvidada entre los escritores modernos. Sin embargo, hace unas semanas, en Estados Unidos apareció un libro de autor anónimo titulado Primary Colors (Colores primarios), cuya trama gira en torno de las elecciones primarias de 1992 en ese país. Como las buenas novelas, parecía ser una buena mezcla de ficción y realidad, pero a medida que la obra fue atrayendo lectores, una cosa pareció quedar clara: el parecido con la realidad no era simple coincidencia.El uso del anonimato no fue un gesto de modestia sino una estrategia perfecta para tirar la piedra sin que nadie sospechara de qué mano provenía. Sin duda el autor logra descripciones precisas, y narra con lujo de detalles incidentes y ambientes íntimos de una campaña presidencial. Sin embargo, el relato no es fruto de una prolífica imaginación sino más bien de una historia real que solo conoce un testigo de excepción. Pero el mayor mérito del libro que los gringos están arrasando de las estanterías no es la prosa fluída y pormenorizada, sino el parecido que tienen los protagonistas con personajes tan reales como los esposos Clinton.Primary Colors relata la historia de Jack Stanton, gobernador de un estado sureño quien después de una exitosa campaña llega a la Casa Blanca. El candidato es un político ambicioso, con una gran debilidad por las mujeres bonitas y con serios problemas de alcoholismo. Su esposa Susan es presentada como una dama de hierro, no menos inteligente y ambiciosa que él, pero que tiene la virtud de aceptarle sus deslices y escapadas nocturnas. El narrador es Henry Burton, un experto en temas de prensa y campañas electorales y de ascendencia africana, que es el vivo retrato de George Stephanopoulos, el más cercano colaborador de Clinton. En la novela Stanton tiene un affaire con Cashemere MacLeod a quien se conoce públicamente porque vende a los medios un casete en el cual están registradas sus conversaciones eróticas con el candidato. Al enterarse de semejante humillación, Susan Stanton monta en cólera, empuja a su marido y le propina una sonora cachetada. "Fue un golpe perfecto _por Dios_ era buena hasta en eso", dice el narrador. Pero el despecho la llevó hasta la cama de Henry Burton. A pesar de su cólera no logra mancillar su imagen de compañera perfecta que defiende a capa y espada la fidelidad de su marido, acción que el libro califica como un acto de venganza: "Su fuerza ante la vergüenza era extraña. Estaba llamando la atención hacia su perfección, lo que solo sirvió para recordarle a la gente la imperfección de su marido". Pero el secreto más grande de Stanton es un hijo ilegítimo, cuya madre es una niña negra de 17 años.Todos estos pasajes del libro encajan como piezas en un rompecabezas en la vida de los Clinton: a principios de 1994 Geniffer Flowers una ex modelo de la revista Penthouse escribió el libro Un affaire del corazón: el Bill Clinton que conozco y vendió el casete de 65 minutos en el que grabó las conversaciones amorosas con el presidente. Aunque Hillary conocía esa relación, en numerosas oportunidades salió en su defensa ante los medios de comunicación. A la misma Hillary, la prensa ultraconservadora le ha atribuido un desliz con el amigo de infancia de Clinton, y compañero de trabajo de ella, Vincent Foster, quien se suicidó por motivos desconocidos en 1993. Sin embargo, en el libro, el romance de Susan es con Stephanopoulos, lo que algunos han interpretado como que Hillary ha tenido dos amantes o que el autor alteró un poco la realidad y en lugar de Foster, la enredó con Stephanopoulos. En lo del hijo ilegítimo también hay coincidencias. Por lo menos así esta consignado en el libro Los presidentes y el sexo en el cual se asegura que Clinton fue de nuevo padre en 1984.¿Pero qué habría de nuevo en estos sucesos si los medios de comunicación ya habían hecho referencia a ellos? La precisión. Es la primera vez que una sola persona teje con total verosimilitud los pormenores de la campaña. Una cosa como esa solo pudo haber sido obra de un amigo íntimo y en esa calidad, avala los múltiples rumores sueltos que había alrededor de la pareja presidencial. Si bien el contenido del libro le ha dado nueva vida a viejos escándalos, la atención de los círculos políticos se centra ahora alrededor de la figura del traidor. ¿Quién fue capaz de hacer eso? Por lo menos una docena de personas, entre periodistas y funcionarios, encajarían en el perfil: hombre, blanco, joven, observador, y locuaz, pero sobre todo muy cercano a la campaña. Mientras descubren quién es el anónimo, el mundo político mata su tiempo tratando de identificar a qué personajes de la vida pública corresponden los demás protagonistas de la novela. Lo cierto es que el traidor misterioso tiene un año para conservar su anonimato porque en 1997 el registro notarial de su empresa será público, de acuerdo con las leyes de Nueva York. Pero ese tiempo será suficiente para seguir cosechando fama y fortuna. Según su agente editorial, Kathy Robbins, la única que conoce su verdadera identidad, Anónimo ha vendido ya 13 ediciones de su libro, hizo un millonario contrato con Warner Books para hacer una edición de bolsillo, vendió la historia al director Mike Nichols para llevarla al cine y está preparando el segundo libro sobre la vida de los Clinton durante el gobierno. Pero hay quienes piensan que con la cara descubierta este sujeto podría cosechar mayores triunfos, incluso llegar a ser el inquilino de la Casa Blanca.

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