Para nadie es un secreto que Michelle Obama proviene de una familia afronorteamericana que vivió la lucha por los derechos civiles. Pero lo que resulta sorprendente al seguirle la pista a su árbol genealógico es que tenga un antepasado blanco y esclavista. Según un estudio publicado por la científic
a Megan Smolenyak en el periódico The New York Times, la trastatarabuela de la primera dama es Melvinia Shields, una esclava negra de Carolina del Sur que a los 15 años fue violada por Charles Shields, el hijo de uno de los terratenientes de la plantación algodonera que la compró a los 8 años por 475 dólares. De este encuentro forzado nació uno de los tatarabuelos de Michelle, Dolphus T. Shields, que "parecía un hombre blanco" y soñaba con que las diferencias raciales cambiaran algún día. Paradójicamente, en 1959, el año de su muerte, fue prohibida la segregación en restaurantes y centros universitarios. Ese sería el comienzo de la travesía que iniciaron sus descendientes por cinco generaciones, desde Georgia a Birmingham, Alabama, Chicago y, finalmente, a la Casa Blanca.