"Gabriel García Márquez ha muerto. Su familia y Mario Vargas Llosa me confirman la noticia". Con este tweet, enviado desde la cuenta de Umberto Eco, se difundió por las redes sociales el rumor de que Gabo había fallecido. En cuestión de minutos llovieron las condolencias, el teléfono de sus familiar
es y amigos no paró de sonar y hasta sus seguidores derramaron lágrimas. Mientras tanto, el Nobel descansaba en su casa de México sin sospechar que a su alrededor no se hablaba de otra cosa que de su deceso, como si se repitiera la historia de Santiago Nasar, en Crónica de una muerte anunciada. Por fortuna, todo se trataba de una mentira del italiano Tommasso Debenedetti, un profesor de Literatura conocido como 'el campeón del engaño' que se dedica a suplantar a personajes famosos y colar noticias falsas en los medios. Su objetivo es demostrar que los periodistas no verifican la información y muchas veces publican mentiras. Antes del escritor colombiano, ya había enterrado al papa, a Fidel Castro y a Pedro Almodóvar. Todos se preguntan quién será la próxima personalidad a la que le cuelgue la lápida al cuello.