Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1996/12/30 00:00

EL CRUZADO ANTISECUESTRO

A la cabeza de la Fundación País Libre, el periodista Francisco Santos Calderón lanza una campaña de marchas no sólo contra el secuestro sino contra la indiferencia de los colombianos.

EL CRUZADO ANTISECUESTRO

Si Alberto Villamizar es el zar antisecuestro del gobierno, Francisco Santos es el cruzado antisecuestro de los ciudadanos. Al lado de la política oficial en la lucha frente al que es considerado uno delos delitos más atroces contra la dignidad humana, el presidente de la Fundación País Libre ha comenzado a liderar un movimiento cívico paralelo, respaldado por varios gremios, con el propósito de desencadenar la reacción ciudadana ante un flagelo que toma cada día más fuerza.Y es que de tanto sufrir la sistemática violación de sus derechos humanos los colombianos parecen haberse acostumbrado a responder con pasividad a las diferentes formas de expresión de la violencia, entre las cuales la del secuestro sigue siendo una de las más alarmantes. Según un estudio realizado hace pocos meses por la firma estadounidense Kroll Associates, Colombia es de lejos el país con mayor número de plagios en el planeta, con el 45 por ciento de los secuestros del mundo. Las cifras manejadas por la Fundación País Libre no son menos preocupantes. En Colombia son secuestradas al año más de 1.000 personas, de las cuales más de 100 son menores de edad. Los niños, precisamente, se han convertido en los principales blancos de los secuestradores en los últimos meses. De los 88 secuestros ocurridos sólo en octubre, 17 víctimas eran menores.Estas desoladoras estadísticas contrastan con la magnitud del negocio. En lo que va corrido del año, País Libre estima que los secuestradores se han embolsillado más de 160.000 millones de pesos por rescates, una cifra que puede colocar al secuestro como la segunda actividad más rentable después del narcotráfico.La idea de las marchas, organizadas inicialmente en Bogotá, Medellín, Villavicencio, Valledupar y Cali en los primeros días de diciembre, es generar un movimiento político para exigir en forma pacífica la liberación de los secuestrados. "Se trata de sensibilizar a los ciudadanos, comenta Francisco Santos, pero también de presionar a la guerrilla, responsable del 50 por ciento de los secuestros, para que respete el derecho internacional humanitario".Y aunque la campaña es sólo el inicio de una lucha que está lejos de obtener resultados inmediatos, el hecho de que la población civil empiece a despertar de la pasividad frente a los problemas que la atacan directamente es un paso gigantesco que bien merece la solidaridad de todos los colombianos.

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