Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1996/03/11 00:00

EL FUJIMORAZO DE SUSANA

ANTE EL DESVENTAJOSO FALLO DE DIVORCIO, SUSANA HIGUCHI DECIDIO COBRAR A SU EX MARIDO UNA VIEJA DEUDA DE UN MILLON DE DOLARES.

EL FUJIMORAZO DE SUSANA

Aunque Alberto Fujimori tiene la reputación de ser el hombre que le dio golpe de estado a las instituciones peruanas, ahora parece que su esposa va a convertirse en la primera que le propine uno a él. Susana Higuchi acaba de entablar una demanda notarial contra el primer mandatario en la que le cobra una vieja deuda que sobrepasa el millón de dólares. El compromiso fue contraído cuando los Fujimori aún eran pareja, y corresponde a un préstamo que Alberto le solicitó a su suegro por la suma de 120 mil dólares. Dentro de la cantidad demandada también se contabilizó el producto de la venta de dos vehículos de propiedad de Susana, dinero que fue a parar directamente a los bolsillos del presidente. Hoy, agregando intereses, mora y un porcentaje por daños y perjuicios, Susana acaba de asestarle un duro golpe por 1.200.000 dólares, en las últimas etapas de su ruidoso divorcio.Para la gran mayoría de peruanos, este reclamo es basicamente una "pataleta de ahogado", pues Fujimori tiene el divorcio prácticamente en el bolsillo. El mandatario entabló una demanda para disolver su matrimonio en junio pasado. Al contrario de Susana, quien solicitó la disolución con base en el mutuo acuerdo, Fujimori lo hizo esgrimiendo injuria grave. El no le perdona las escandalosas declaraciones públicas que realizó en 1992, en las que lo acusaba de autoritarismo y de estar involucrado en casos de corrupción con funcionarios de su gobierno.Aunque su demanda había sido presentada anteriormente, el juzgado falló a favor de Fujimori a finales de noviembre. Al enterarse de que la decisión no la favorecería, la semana pasada Susana, además de cobrarle cuentas viejas pidió a la corte que anulara la sentencia por vicio en su proceso. Según su abogada Violeta Bermúdez, "el caso debe ser declarado nulo porque antes de la resolución de divorcio por alguna causal, había otra que demandaba la separación por mutuo acuerdo".Los expertos en el tema aseguran que la sala sexta de la Corte Superior de Lima no atenderá la petición y ratificará la decisión tomada en noviembre pasado. Sin embargo, ella tendrá otra oportunidad de apelar el fallo antes de que termine el proceso.Otros observadores aseguran que Susana no sólo quiere sacarse el clavo sino también desea mejorar sus finanzas. Ella, una exitosa ingeniera civil de 44 años, proviene de una acaudalada familia japonesa. Durante mucho tiempo se dedicó a los negocios de la construcción, los cuales dejaron un buen capital en bienes raíces y terrenos baldíos que hoy hacen parte de la sociedad conyugal. "Si el caso se cierra y el divorcio se otorga por la causal de injuria grave, ella saldría desfavorecida económicamente", anotó un especialista en el caso. Además de esto, en los últimos años, según algunos rumores, la fortuna de la señora Higuchi ha ido disminuyendo, en parte por apoyar la carrera política de su ex marido. Su situación se ha agravado aún más ahora que sus padres dejaron de ayudarla económicamente. Ella, que se había distinguido por ser la adinerada de la pareja, Fujimori proviene de una familia inmigrante de clase media y se ha levantado a punta de trabajo- está al borde de la debacle financiera. Sus dificultades serían tan serias que está considerando la posibilidad de vender a una casa editorial los derechos de su triste historia de amor. Al revivir la acreencia e impugnar el fallo, la Higuchi estaría atacando dos frentes al mismo tiempo con la esperanza de que por lo menos uno le funcione. Claro que ella no descarta la posibilidad de hacer moñona y dejar mal parado a su antiguo marido. Ese resultado le caería como anillo al dedo si como afirman algunos, Susana aún conserva sus aspiraciones políticas, que también estarían metidas en todo este enredo. Estaría tratando de negociar un mutuo acuerdo porque aún mantiene vivo el deseo de figurar en los asuntos nacionales y si la corte le diera la razón a su marido en el caso de la injuria, estaría liquidada. Pero aunque Fujimori ha tenido a lo largo del proceso la sartén por el mango, muchos consideran que en esta última etapa le ha llegado el momento de hacer concesiones. Tal parece que el presidente tendrá que meterse la mano al dril y sacar la nada despreciable suma de 1.2 millones de dólares para pagar una colaboración que otrora creyó desinteresada. Lo peor del caso es que Susana sustenta su demanda con un pagaré que lleva su firma.Alberto Fujimori ha preferido permanecer callado frente al chaparrón. Las pocas veces en que ha hecho referencia a sus conflictos maritales es para hacer gala de su excelente sentido del humor. Así se robó el show de la reciente conferencia internacional de Economía en Davos Suiza, donde afirmó, en compañía de su homólogo gemelo Carlos Menem, que la clave para ser reelegido como presidente es tener mano dura con las instituciones, disminuir la inflación y pelear con la señora.

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