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| 4/28/2012 12:00:00 AM

El gurú de la infidelidad

Noel Biderman cree que ser monógamo va contra la naturaleza humana. Por eso creó AshleyMadison.com, la agencia para infieles más famosa del mundo, que llega al país la próxima semana.

Cuando Noel Biderman le dijo a Amanda, su esposa, que quería fundar una página para que las personas pudieran tener aventuras amorosas sin que sus parejas las pillaran, lo tildó de loco. "Pero una vez decidí invertir mi dinero y ella vio que la cosa iba en serio, se volvió mi mejor aliada", contó a SEMANA Biderman, hoy presidente de AshleyMadison.com, la primera agencia en el mundo para infieles. El proyecto ha resultado tan exitoso que ya cuenta con más de 13 millones de usuarios y es una de las redes sociales que más rápido ha crecido, después de Facebook.

Al principio, el portal solo funcionaba en Canadá y ahora tiene presencia en 22 países, incluido Colombia, adonde Biderman, un convencido de que el hombre es adúltero por naturaleza, llegará la próxima semana para hacer su lanzamiento oficial. La mecánica del sitio es sencilla: la gente registra su perfil de forma gratuita -este incluye desde rasgos físicos, como el peso y la altura, hasta preferencias sexuales y estado civil- y solo empieza a pagar cuando quiere contactarse con alguien que le interese. Así que el negocio está en los paquetes de mensajes que la empresa cobra para que sus miembros chateen.

La ventaja es que el cargo en la tarjeta de crédito no aparece a nombre de la compañía. "Además, borramos todas las evidencias de los affaires en el correo electrónico y en el celular de nuestros clientes. Cuidamos cada detalle porque no queremos dejar rastros digitales (o 'digital lipstick')", explica Biderman. La idea de crear AshleyMadison.com se le ocurrió hace diez años cuando leyó un artículo que mostraba cómo internet había cambiado la forma en que las personas se enamoran. "La periodista sugería que más del 30 por ciento de quienes usaban las páginas de citas pretendían ser solteros, cuando en verdad tenían una relación. Entonces me dije: ¿Por qué no hacer una comunidad online para que cualquiera admitiera abiertamente: 'Sí, soy casado, pero quiero divertirme'?".

Desde entonces, la agencia ha sabido llamar la atención de los medios con vallas protagonizadas por personajes como el príncipe Carlos, el rey Juan Carlos (ver nota en la página siguiente) y el expresidente Bill Clinton, acompañados por el eslogan: "¿Qué tienen estas 'realezas' en común? Deberían haber utilizado AshleyMadison". Hace poco fueron todavía más lejos al incluir en uno de sus anuncios un fotomontaje de la reina Sofía semidesnuda y abrazada a un hombre menor que ella. Como es de esperarse, Biderman ha sido acusado de promover la infidelidad. Su argumento siempre es el mismo: el adulterio ya existía desde mucho antes de que creara su empresa.

"Nuestro objetivo no es convencer a la gente de que engañe, sino de que tenga amoríos extramaritales perfectos", afirma. Es decir, en lugar de tener un affaire en la oficina, donde es más riesgoso exponerse a perder el puesto, mejor tenerlo en un sitio que garantice la confidencialidad. Otro de los mayores retos ha sido atraer al público femenino, ya que el 70 por ciento de sus usuarios son hombres. "Sabemos que ellos van a salones de masajes y contratan damas de compañía, pero las mujeres no pueden tener aventuras. Eso es ridículo, ellas también tienen necesidades. A todo el que ingresa le prometemos que no será juzgado".

De hecho, Biderman señala que alrededor del 18 por ciento de las mujeres casadas se echa una cana al aire en algún momento de sus vidas: "La monogamia no está en nuestro ADN. No estamos diseñados de esa manera y, por lo tanto, no estamos destinados a ser así". Lo paradójico es que él, el rey de la infidelidad, dice que nunca ha engañado a Amanda, con quien lleva ocho años de casado y tiene dos hijos, de 7 y 4 años. "Lo hice cuando era joven. Pero si hoy ella decide que no quiere estar conmigo, preferiría tener una aventura antes que separarme; yo no soy un cura ni tomé los votos del celibato". Por eso, cada vez que le preguntan si se considera un 'rompehogares', responde que su empresa hace todo lo contrario, pues "el adulterio salva matrimonios".

Biderman está seguro de que las personas traicionan a sus parejas porque se sienten insatisfechas. No en vano, dice, el tráfico de su página aumenta el lunes, después de que la gente no cumple sus expectativas amorosas durante el fin de semana, y los días siguientes a celebraciones especiales. "En San Valentín esperas que haya romance, pero si tu compañero te ignora y enciende el televisor, eso te hace pensar en lo aburrida que se ha convertido tu relación. Es ahí cuando eliges tener un affaire". Así que, en lugar de ver la infidelidad como algo perverso, él cree que es una oportunidad para mejorar y detectar dónde está el problema.

Si en su caso alguna vez descubre que su mujer tiene un amante, quedaría devastado, mas no la culparía, porque algo malo tuvo que haber hecho él para que ella optara por eso. Después de estudiar el tema durante tanto tiempo, Biderman habla como si fuera un terapeuta experto en relaciones de pareja -incluso el año pasado escribió el libro Cheaters Prosper: How Infidelity Will Save The Modern Marriage (Los infieles prosperan: De cómo la infidelidad salvará el matrimonio moderno)-, aunque en realidad se haya graduado de abogado de la Universidad canadiense de York. Antes de

AshleyMadison.com, representaba a jugadores profesionales de baloncesto en diferentes países. Si bien las dos actividades al parecer no tienen conexión, fue en el mundo del deporte donde Biderman se estrenó en el negocio de la infidelidad. Casi todos sus clientes engañaban a sus parejas y, por lo tanto, en ocasiones le tocaba lidiar con ciertos "asuntos domésticos".

A pesar de las constantes críticas y de ostentar el título del 'hombre más odiado de internet', Biderman sabe que, al fin de cuentas, su éxito consiste en haber aprovechado las oportunidades en el momento preciso. "AshleyMadison no es un fenómeno pasajero. Tardé cinco años tratando de conseguir el primer millón de usuarios y desde entonces no ha parado de crecer". Precisamente por eso, tras una década de operaciones, su compañía ve a Colombia como un mercado atractivo, pues encuestas demuestran que es uno de los países con mayor número de infieles en Latinoamérica. "Antes de lanzarlo aquí, notamos que cientos de miles de personas intentaron entrar a la página".

Según CelebrityNetWorth.com, una página especializada en las finanzas de los famosos, Biderman ha amasado una fortuna de 100 millones de dólares gracias a los deslices de los demás. "Me encantaría que mi marido estuviera trabajando en la cura del cáncer -le confesó su esposa a la revista BusinessWeek el año pasado-. Pero es un negocio y así es como lo vemos".
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