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| 6/9/2012 12:00:00 AM

El heredero de José José

Aunque una prueba de ADN negó que el cantante mexicano sea el papá del ganador de 'Yo me llamo', la voz y los rasgos del joven han hecho que los colombianos se pregunten si es hijo del príncipe de la canción.

Cuando Brayan Fanier Álvarez cumplió 9 años tomó por costumbre esculcar los casetes viejos de música romántica de su mamá y sentarse a escucharlos en la grabadora una y otra vez. El día que descubrió Lo pasado, pasado, el clásico del mexicano José José, sintió una conexión especial, distinta a la que experimenta cualquier melómano al oír su canción favorita. Y no era para menos, pues desde muy pequeño creció con la idea de que ese señor "de voz prodigiosa" era su papá.

El vínculo se hizo evidente cuando Brayan empezó a cantar en festivales y reuniones de amigos y el público se quedaba asombrado por su parecido con el ídolo de los años setenta. No solo lo imitaba a la perfección, sino que también tenía algunos rasgos físicos suyos. Por eso no dudó ni un minuto en presentarse a las audiciones de la segunda temporada de Yo me llamo, el popular programa que busca el doble de los cantantes. Cuatro meses después, el joven, de 21 años, logró quedarse con el cheque de 500 millones de pesos y convertirse en la nueva celebridad de la televisión colombiana.

Ahora le piden fotos y autógrafos por donde camina y ya ni siquiera lo llaman por su nombre real. El José José criollo nació en Supía, Caldas, pero se crió entre Zarzal y Cartago, Valle. Según contó a SEMANA su mamá, Isabel Cristina Álvarez, "Brayan traía el micrófono en la mano desde que salió del vientre". Su primera presentación fue a los 5 años durante una clausura en el patio de su colegio, donde interpretó a Darío Gómez. "Me acuerdo que esa vez me tocó llevarlo vestido de filipichín", dice Isabel, quien siempre ha sido una fanática de la música popular, especialmente de las baladas románticas.

En los años noventa José José organizó una gira por Colombia y ella, como buena admiradora, fue a verlo en Pereira. Esa noche, luego del concierto, tuvieron un romance fugaz e Isabel quedó embarazada de Brayan. Aunque no quiso buscar al cantante por temor a que la alejaran de su hijo, jamás le ocultó al niño la verdad sobre su origen. "Desde bebecito le enseñé quién era su padre", asegura. "Ella no quería que yo creciera engañado y que después fuera un golpe muy duro", reveló el joven a esta revista. Tanto él como su madre manejaron el tema con prudencia para evitar un escándalo, pues su intención no era ventilar su historia en los medios ni obtener ningún beneficio económico.

Cuando cumplió 15 años Brayan decidió contactar al mexicano. "Mi único interés era que él supiera que yo existía y que entabláramos una relación", afirma. Entonces se consiguió su correo electrónico y empezó a escribirle como un seguidor más. Le decía que si algún día regresaba al país esperaba conocerlo en persona, a lo que José José respondía agradeciéndole su admiración. Entre tanto, Brayan empezó a ganar notoriedad en el Eje Cafetero como "l hijo del Príncipe de la canción, pese a que le incomodaba que lo presentaran con esa etiqueta. Su voz era natural, no impostada. Antes de inscribirse en el concurso de Caracol, lanzó un disco con temas de su papá, de Raphael, Emmanuel y Camilo Sesto. También grabó un par de baladas en versión salsa con Julio Ernesto Estrada Fruko, quien lo recuerda como un "muchacho talentoso que nunca ha estado detrás del apellido ni la riqueza de su papá", según dijo a SEMANA.

Brayan finalmente conoció a José José cuando se presentó en Medellín en octubre de 2010. Un amigo periodista le propuso cantar a manera de homenaje en el Ventanal de los recuerdos, un programa de Teleantioquia, pues había conseguido una entrevista con su supuesto papá. El joven accedió con la condición de que no le dijera frente a las cámaras que él era su hijo perdido. En todo caso, en el video el cantante no puede ocultar su emoción: tararea, aplaude y cuando Brayan termina El triste le da un gran abrazo. Ocho días después, los dos se reunieron en privado.

En ese encuentro Brayan le resumió su historia y el cantante reconoció su parecido, pero le aclaró que no tenía nada para ofrecerle aparte de su afecto. "Yo le reiteré que eso era lo único que me importaba y al final quedamos de amigos". Intercambiaron números y un año después el artista lo llamó para pedirle que viajara al D.F. a practicarse una prueba de ADN, patrocinada por la revista mexicana de espectáculos TV Notas (la misma que la semana pasada anunció la noticia falsa de que Shakira está embarazada). "Yo nunca le exigí que lo hiciéramos, pero él quería que sus fans escucharan de su boca lo que estaba pasando", dice.

La publicación contrató un laboratorio para que realizara el examen de paternidad y, al cabo de un mes, el resultado dio negativo. En el video en el que José José recibe el certificado, se confiesa sorprendido porque daba por hecho que Brayan era su hijo y que la prueba era un "mero trámite". El joven, sin embargo, nunca estuvo de acuerdo con que esa revista se involucrara y por eso desconfía del dictamen científico. Clara Arteaga, coordinadora de la maestría de Genética Humana de la Universidad Nacional, le explicó a SEMANA que "si la prueba se hizo sin errores de muestreo ni fallas en el procedimiento, las posibilidades de que un resultado esté equivocado son nulas". Aún así, es genéticamente posible que dos personas se parezcan sin ser familia. "Por eso todos tenemos un doble por ahí", señala.

Brayan cree en la versión de su mamá y se ha dedicado a corroborar las fechas en que sucedieron los hechos. Incluso habló con los empresarios que trajeron al mexicano a Colombia en esa época, que coincide con la etapa de alcoholismo que casi manda al cantante a la tumba. "Mi papá tiene una laguna mental de cuatro años. Yo sé que él todavía conserva la inquietud de que haya ocurrido algo", concluye.

Brayan, en cambio, no tiene dudas del lazo que lo une con José José y el trofeo de Yo me llamo es una confirmación de ello. Con la recompensa espera comprarle unos cuantos regalos a su mamá, continuar con sus estudios de Contaduría Pública en la Universidad del Valle y hacer una obra de caridad (cuando terminó el bachillerato estuvo a punto de ordenarse como sacerdote). En cuanto a su relación con José José, siguen comunicándose y la última vez que se vieron fue en una de las galas del programa. "Ya lo llamé para contarle que gané. Ahora quiero darle una parte del premio porque sin él habría sido muy difícil llegar a la final".
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