Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1988/08/22 00:00

EL MILAGRO DE BLADES

Cantante, compositor, abogado y político, Rubén Blades lanza disco en inglés y conquista el cine de Hollywood.

EL MILAGRO DE BLADES

En realidad, son muy pocos los latinos que llegan a estar de moda en los Estados Unidos. Luego de la incursión de Julio Iglesias en el mercado norteamericano, cantando con los mejores intérpretes del momento, parecía lejano el día en que otro artista de habla hispana lograra calar en uno de los mercados más codiciados del mundo. Pero ahora, gracias a sus actuaciones en varias películas,como "Milagro" y a la aparición de su último álbum, Nothing but the Truth (Solamente la verdad), en el que todas las canciones son interpretadas en inglés, el panameño Rubén Blades aparece como uno de los artistas latinos con mayor aceptación entre el público gringo.
El triunfo no es nada nuevo en la vida de Blades. Este panameño consiguió sus primeros éxitos en los años 70, cuando formó parte del selecto grupo de cantantes de la Fania, que reunió a lo mejor de la música salsa -Celia Cruz, Ismael Rivera, Johnny Pacheco, Héctor Lavoe y Willie Colón, entre otros muchos. Después de desempeñarse en cargos que poco tenían que ver con la actividad musical -en un comienzo se encargó de la correspondencia de la empresa-, Blades se anotó un hit con el álbum "Siembra", que rompió todos los récords de ventas en América Latina. A pesar de esto, Rubén Blades seguía estando un poco a la sombra mientras las palmas se las llevaba Willie Colón, para quien hacia las composiciones y los arreglos. Paradójicamente, sus mayores éxitos como cantante llegaron después de su separación del grupo Fania, con el que regresó a cantar en algunas actuaciones especiales, a título de artista invitado.
Vino "Pedro Navaja", tal vez su canción más conocida, en la que ya se revelaba un gran interés por la problemática urbana de los latinos en los Estados Unidos. A diferencia de lo que ocurrió con la mayoría de las figuras de la salsa, Blades comprendió que esta música era algo más que una simple reunión de ritmos caribes. La política pasó a ser parte importante en su vida y decidió ingresar a la Universidad de Harvard, en donde recibió el título de abogado. Sus composiciones reflejaban un marcado interés por la situación latinoamericana y sus declaraciones sobre la situación panameña lo mostraron como un hombre de ideas de avanzada: "La salida de Noriega no soluciona las cosas. Eso es sólo una parte del problema. Mientras no haya una madurez política y no se restablezcan ciertas libertades, como la de expresión, las cosas no van a cambiar", afirmó recientemente a una publicación norteamericana.
La aparición de su álbum en inglés, vino a sumarse a su actuación en la película "Milagro", dirigida por Robert Redford, que se ha convertido en uno de los sucesos de la temporada en los Estados Unidos. Amigo personal de Gabriel García Márquez (el año pasado lanzó un disco con la musicalización de algunos de los cuentos de Premio Nobel colombiano) y admirador de Fidel Castro, Rubén Blades no ha ocultado su intención de llegar a la presidencia de Panamá. Pero, mientras llega esa oportunidad. Blades se ha dedicado a realizar estudios de post-grado, a seguir en la actuación y a preparar sus próximos trabajos discográficos, uno de los cuales, esta vez en español está pronto a salir al mercado. Lo cierto es que Blades es uno de los pocos artistas latinos que ha ido más allá de las viejas melodias, que de tiempo en tiempo reencauchan los "salseros" actuales, sin hablar de las insulsas letras del merengue, ritmo de moda. Piensa que la música cumple una función social y "sin importar si la gente apoya o no lo que hago, se trata de que reaccione. Lo que me interesa es hacer pensar a la gente".

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