Lunes, 16 de enero de 2017

| 1999/07/19 00:00

EL MUSICO DE TARZAN

En exclusiva para SEMANA, el baterista Phill Collins cuenta su experiencia como compositor de <BR>la banda sonora de la última película de Disney.

EL MUSICO DE TARZAN


HACE UNOS 30 años Phill Collins oficiaba como baterista, vocalista y compositor de Genesis, la banda que
de la mano de él y de ese otro monstruo del rock, Peter Gabriel, enloqueció de ánimo a toda una generación.
En ese momento Collins ya se perfilaba como una de las grandes figuras de la música rock. Tanto que desde
entonces en Genesis y sin Gabriel, y posteriormente en solitario, sus canciones le han dado la vuelta al
mundo y lo han convertido en uno de los más insignes representantes de un ritmo que la juventud no se cansa
de vitorear.
Su más reciente proyecto no es la excepción y desde ya promete ser un éxito en el mercado. Se trata de la
banda sonora de la película Tarzán, cuyo estreno mundial se llevó a cabo el pasado viernes 18 de junio.
Aunque en apariencia se trataba de un trabajo más dentro de su larga trayectoria, Collins nunca imaginó que le
exigiría tantos sacrificios. No en vano el cantante decidió tomarse unos meses de descanso: "No tenía
vacaciones desde 1 970y ya es justo que me dedique al ocio", dijo Collins a SEMANA hace pocos días,
cuando el corresponsal lo sorprendió en su habitación del Hotel Essex de Nueva York durante la campaña de
expectativa de la cinta.
La tarea en la que se vio involucrado copó buena parte de su creación musical durante cuatro anos seguidos,
desde cuando los directores de la película, Kevin Lima y Chris Buck, le propusieron que participara en la
concepción de la banda sonora de Tarzán, un viejo proyecto que la Disney quería revivir cuanto antes. "En
materia musical Disney tiene una reputación que me llenó de ansiedad desde el comienzo". Su principal
dificultad fue la compaginación entre lo que quería componer y la animación de los personajes. "Cuando
escribo solo la estructura es simple.
Sin embargo con las canciones de Tarzan yo me sometí a una area más dramática de la que normalmente
exploraria. Terminé escribiendo el tipo de canciones que yo nunca habría escrito. En este sentido. afirma creo
que creci como escritor". Y como intérprete. Para la distribución internacional de la cinta Disney pidió a Collins
que no sólo cantara versiones en inglés sino también en español, francés, alemán e italiano. "Esa fue una
dificultad adicional. Cada vez que terminábamos una canción alguien me decía 'perfecto, sólo que pronunciaste
mal tal palabra', y tocaba volver a comenzar. Y así durante horas interminables".
Sin embargo, más allá de las canciones, es la música la que sobresale como pieza magistral de su nutrida
antología. Su trepidante ritmo, basado en toda clase de efectos de percusión, son determinantes en el
desarrollo de la película. "Mi creatividad estaba tan disparada que en la grabacion utilizamos sartenes y ollas
y yo andaba por el estudio golpeando cosas con las manos y con mis baquetas sólo para producir un sonido
en particular que le diera fuerza a la partitura. Fue una verdadera aventura", cuenta Collins. Una aventura que
lo dejó extenuado al punto de responder con satisfacción a la última pregunta: ¿Cuál es su próximo proyecto?
"Por ahora quiero distrutar de no hacer absolutamente nada".

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