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| 11/1/1999 12:00:00 AM

EL SECRETO DE COELHO

Diez años han sido suficientes para que Paulo Coelho se consolide como uno de los escritores <BR>más vendidos del mundo. SEMANA habló con él sobre su nuevo libro.

Desde que era niño Paulo Coelho quiso ser escritor. Sin embargo ese sueño iba en contravía
de las aspiraciones de sus padres, una pareja de clase media alta de Rio de Janeiro que no veía con buenos
ojos que uno de sus hijos se dedicara a labores improductivas.
Para sorpresa de sus progenitores esa 'afición inoficiosa' es la que hoy, 30 años después, lo tiene en la cima
del éxito.
La obra del escritor brasileño ha sido publicada en más de 100 países, traducida a 43 idiomas y se estima que
alrededor de 23 millones de personas en el mundo se han dejado seducir por la mágica sencillez de sus
relatos.
Allí precisamente es donde radica su encanto. A diferencia de otras publicaciones, que terminan
siendo encasilladas en el género de superación y autoayuda, los escritos de Coelho, si bien no son joyas
de la literatura, han logrado calar dentro del público debido al lenguaje simple con el que se abordan los
grandes interrogantes del hombre, como el amor, la muerte, el destino y la religión.
El alquimista, Brida, La quinta montaña y Veronika decide morir, su más reciente publicación, son una
búsqueda continua por la realización personal en la que los personajes emprenden un arduo camino _ya sea
físico o espiritual_ hacia lo desconocido. Aunque cada odisea es particular y obedece a razones diferentes
los protagonistas de estos libros suelen toparse con una serie de guías (caminantes, magos, niños,
locos, mujeres, sacerdotes, etc.) que se convierten en consejeros durante los momentos de tribulación.
La mayoría de las situaciones recreadas en sus obras están relacionadas con su propia historia pues, al igual
que sus personajes, Coelho ha tenido que afrontar numerosas crisis. Su trasegar se remonta a los años 60,
cuando decidió romper con los formalismos sociales para tratar de encontrarse a sí mismo. En su larga
peregrinación espiritual el brasileño probó de todo: fue budista zen, hare krisna, hippie, drogadicto,
aprendiz de ocultismo y magia negra, empresario discográfico y compositor de canciones protesta,
actividad que lo llevó a la cárcel durante la dictadura militar.
Después de permanecer 20 años sumido en esa vorágine Coelho decidió poner orden a sus ideas y en 1986
viajó a Europa en compañía de su cuarta esposa, Cristina Oiticica. Juntos recorrieron a pie el camino de
Santiago de Compostela, una de las rutas de peregrinaje más importantes de la cristiandad. Durante el viaje el
escritor comprendió que había vivido equivocado mucho tiempo y que si quería cambiar era necesario darle
un giro a su vida. De esas reflexiones místicas surgió Diario de un mago, trabajo publicado en 1988, que
pasó sin pena ni gloria. Pero Coelho no se dio por vencido. Un año después volvió a retomar sus
experiencias en Santiago de Compostela y en 15 días escribió El alquimista, la historia de un joven pastor
andaluz que deja todo a un lado por ir en busca de un sueño. Las alegrías , tristezas, dudas y conflictos del
personaje cautivaron el corazón de miles de lectores que se sintieron identificados con la obra.
Este repentino éxito fue suficiente para sacar a Coelho del anonimato y asegurarle la admiración de un
público fervoroso que encuentra en sus modestas palabras un bálsamo eficaz para curar las heridas
producidas por los fracasos emocionales y profesionales.
Aunque su discurso no es novedoso y la calidad literaria no se asemeja al Sidharta de Hesse, hay que
reconocer que su aparición en escena coincide con un momento histórico en el que la sociedad se
replantea la importancia de lo espiritual. Por eso no es de extrañar que haya sido invitado al Foro
Económico Mundial en Davos (Suiza) y fuera nombrado consejero especial de la Unesco para el programa de
convergencia espiritual y diálogos interculturales.
En sus apariciones públicas Coelho aclara que no se considera a sí mismo como un gurú y advierte que la
gente no debe venerarlo como un profeta. Sin embargo sus seguidores se multiplican y su mensaje
esperanzador se ha convertido en un fenómeno. Prueba de ello es El alquimista, del que se han hecho
obras de teatro, musicales, discos y próximamente una película, pues la Warner Brothers compró los
derechos para llevarla al cine.
Criticado por unos y admirado por otros, lo cierto es que Coelho ya se ha ganado un sitio en el mundo
editorial y en el panorama actual no se vislumbra nadie capaz de desbancarlo.

En sus propias palabras
* Cuando quieres algo, todo el universo conspira para que realices tu deseo.
* Sólo una cosa convierte en imposible un sueño: el miedo a fracasar.
* Cada hombre tiene un tesoro que lo está esperando.
* La magia es un puente que te permite ir del mundo visible hacia el invisible y aprender las lecciones de
ambos mundos.
* La vida no está hecha de deseos y sí de los actos de cada uno.
* Todas las batallas en la vida sirven para enseñarnos algo, inclusive aquellas que perdemos.
* Así debéis hacer vosotros: mantenéos locos, pero comportaos como personas normales. Corred el riesgo
de ser diferentes pero aprended a hacerlo sin llamar la atención.
* Nada en este mundo sucede por casualidad.
* Tenéis dos caminos a elegir:dominar vuestra mente o ser dominados por ella

"Nunca planeo las cosas"
SEMANA habló con Paulo Coelho sobre Veronika decide morir, su obra más reciente, que tiene como tema la
locura.
SEMANA: Usted siempre mezcla ficción con hechos reales. ¿Este también es el caso de Veronika?
Paulo Coelho: La historia de Veronika es totalmente ficticia pero el tema está basado en una experiencia que
me ocurrió cuando era jovencito y fui internado en un hospital siquiátrico de Rio de Janeiro.
SEMANA: ¿Usted quería contar su experiencia?
P.C.: Más que eso quería hablar del derecho que tenemos de ser distintos. Veronika es una chica que no
tiene grandes problemas pero sabe que los días son todos iguales y ella no quiere vivir eso.
SEMANA: En el libro usted habla de la locura sana. ¿A qué se refiere con eso?
P.C.: La locura sana es no tener miedo a ser distinto. La locura destructiva es vivir una vida que uno cree
normal porque es productiva pero que va acabando con la capacidad de comunicación. La persona vive en un
estado de constante angustia y estrés pero la sociedad no lo considera loco porque continúa produciendo.
SEMANA: ¿Esa rebelión de la que habla cómo se lleva a cabo?
P.C.: La rebelión es no seguir lo que te imponen. Muchas veces transferimos la selección a otras personas
porque vivir un sueño no es tan fácil. Como vamos a pasar por momentos difíciles preferimos escondernos
detrás de miles de escudos por la incapacidad de aceptar que podemos vivir nuestra historia personal.
SEMANA: ¿Existe un nexo común en sus obras?
P.C.: Hay un estilo directo sin ser superficial. Hablo en un lenguaje simbólico que puede ser entendido por
diferentes culturas y generaciones. Desde mi primer libro me concentré en este estilo y creo que ahí está la
esencia de mi trabajo. Crecer como escritor tal vez sea alejarme de esa sencillez.
SEMANA: ¿Usted planea sus libros?
P.C.: Nunca planeo las cosas. Me dejo llevar por las señales. Los libros salen o no salen y en este caso me
llegó la necesidad de hablar de la rebelión y de ahí salió Veronika.
SEMANA: ¿Se siente satisfecho como escritor?P.C.: Sí. Sólo escribo lo que refleja mi realidad y por eso
nunca me he arrepentido de publicar un libro. Puedo releer mi obra después de tres años y no me arrepiento.
SEMANA: ¿Qué se siente ser uno de los escritores más vendidos del mundo?P
.C.: Es muy extraño, pero me da alegría sentir que no estoy solo.
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