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| 3/18/1996 12:00:00 AM

EL VERDADERO FUGITIVO

DESPUES DE 42 AÑOS, EL CASO QUE INSPIRO A LA SERIE EL FUGITIVO VUELVE A ABRIRSE ANTE UNA NUEVA EVIDENCIA QUE DA PISTAS SOBRE EL ASESINO REAL.

La trama de la serie de televisión El Fugitivo cautivó en la década de los 60s a una gran audiencia en el mundo. El éxito fue tal que el director Andrew Davis, 20 años después de concluir el seriado, decidió explotar el mito llevando la historia al cine, con Harrison Ford en el papel del Dr. Kimball.Pero si la serie logró apasionar a un público tan diverso, el caso real sobre el cual se basaron los guionistas de televisión fue todavía más impactante. Lo más curioso de todo es que al contrario de la serie y la película, donde no hubo ningún problema para resolver el asesinato, en la vida real, después de 42 años, aún no se ha culpado al asesino.Sin embargo, nuevas evidencias recopiladas en un libro titulado Mockery of Justice, volvieron a poner la historia en el ojo público hasta el punto de que el caso fue reabierto. Esta vez existen pistas muy concretas que pueden llevar al asesino y así esclarecer el que por mucho tiempo fue considerado como el crimen del siglo.La verdadera historia de El Fugitivo fue protagonizada por el doctor Sam Sheppard, un respetado médico de Cleveland, Ohio. La versión de los hechos que él contó en ese momento es similar a la que el público vio en la película. Todo ocurrió la noche del 4 de junio de 1954. Era un sábado y como en el día había atendido una larga cirugía, el doctor Sheppard se recostó en un sofá de la sala de su casa y se quedó dormido allí. Sin embargo su esposa Marilyn, quien estaba en su cuarto mes de embarazo, prefirió subir a la habitación para descansar. El doctor despertó subitamente al escuchar los gritos de su mujer pero en el momento en que subió las escaleras para ver qué sucedía, un fuerte golpe lo dejó inconsciente. Cuando volvió en sí, ella estaba muerta después de haber sido golpeada en forma brutal. Según su versión, Sam Sheppard vio la figura de un hombre con pelo afro al que persiguió inútilmente. Cuando la policía escuchó este recuento de los hechos, no le creyó. Las autoridades, basadas en el hecho de que no había entrada forzosa ni rastros de sangre diferentes de los de su esposa, decidieron arrestarlo inmediatamente. A raíz de la tragedia, comenzaron a salir rumores sobre los affaires que el buen mozo médico tenía con mujeres solteras y eso le dio a la prensa y a la comunidad un perfecto motivo para culparlo.Aunque la trama de la serie y de la película se alimentaron de la supuesta fuga del médico para buscar al asesino, en la historia real el doctor Sheppard fue acusado y condenado. Sin embargo, 12 años después su abogado, F. Lee Bailey, volvió a solicitar un nuevo juicio argumentando que el primero había sido injusto. La Corte Suprema ordenó un nuevo juicio y el 24 de octubre de 1966 el jurado encontró al doctor Sheppard inocente de toda culpa.En busca de la verdadEn 1992, 38 años después del asesinato y 22 después de la muerte del doctor Sam Sheppard, su hijo, Sam Jr., ante nuevas circunstancias que esclarecían un poco más los hechos, volvió a tomar interés en el caso. Contactó a la abogada Cynthia Cooper para recoger nuevos testimonios y evidencias, y revisar los archivos del caso. También contrataron los servicios de una empresa de detectives para que adelantara otros aspectos de la investigación. Los datos encontrados después de dos años fueron tan contundentes que Sam Jr. decidió contratar al abogado Terry Gilbert para reabrir el caso; uno de los objetivos del hijo era limpiar el nombre de su padre. Aunque en la segunda oportunidad el médico fue encontrado inocente de todos los cargos, la comunidad lo siguió culpando. Según la autora del libro, el doctor Sheppard tuvo grandes dificultades para recobrar su licencia como médico y nunca pudo volver a llevar una vida normal. El doctor Sheppard murió dos años después de haber recobrado la libertad, a los 46 años. Y aunque antes de morir aseguró que ninguna cantidad de dinero podría reparar todo el daño que él había sufrido, la otra intención de Sam Jr. es pedir una indemnización al estado de Ohio por todo el daño causado. Según Cynthia Cooper, la suma podría estar entre 10 mil y 500 mil dólares si el juez encuentra que hubo negligencia por parte de la policía. Tanto Cynthia como Sam Jr. pasaron horas enteras revisando folios y cajas llenas de información sobre el caso Sheppard. "Nos dimos cuenta de que la policiá señaló al doctor Sheppard por la cantidad de presión que la comunidad ejerció para resolver el caso, pero no porque las evidencias lo inculparan", relató a SEMANA Cynthia Cooper, autora del libro. Una de los grandes hallazgos fue establecer que en el lugar del crimen sí hubo rastros de sangre diferentes de los de la señora asesinada. "Había una línea de sangre que iba del cuarto a la sala, después al sótano y finalmente hasta la salida trasera de la casa", reveló a SEMANA el abogado Gilbert. En el primer juicio se tuvieron en cuenta estas manchas de sangre, pero el único análisis que se les practicó fue para constatar que fuera humana, y nunca se le hizo un análisis para ver a qué tipo de sangre correspondía. El arresto de Richard Eberling, quien había trabajado en la casa de los Sheppard lavando las ventanas, también fue decisivo para reabrir el caso. Este hombre fue arrestado hace cinco años, declarado culpable y sentenciado a cadena perpetua por la muerte de una anciana y además de otros crímenes. La policía encontró en su residencia un anillo que pertenecía a la señora Sheppard. Cuando la policía le preguntó si sabía algo del asesinato respondió afirmativamente. Pero en un intento por colocar una coartada explicó que en ese lugar había sangre suya debido a que se había cortado la mano tratando de remover una ventana. "Siempre tuvimos a Eberling en nuestras mentes pero solo hasta ese momento pudimos concretarlo como sospechoso", afirmó el abogado Gilbert.Otro de los hechos que han logrado controvertir es la afirmación de que no hubo una entrada forzosa a la residencia. Según Cynthia Cooper, la policía sí encontró señales de puertas forzadas en el sótano de la casa.La clave del acertijoPero sin duda, la pieza clave para resolver el crimen se encuentra en un trozo que recogió la policía y que nunca fue utilizado para resolver el dilema. Se trata de un rastro de sangre en un pedazo de madera de la escalera que fue tomado por la policia poco después del asesinato. Esto, sumado a una fracción de diente de la señora que también fue encontrada en el lugar de los hechos, han sido suficientes para armar una nueva versión de lo que pudo haber pasado esa noche de 1954. Según el abogado, Marilyn trató de luchar contra la persona que la atacaba. Posiblemente la mordió con tal fuerza que logró abrirle una herida. "Quien quiera que haya sido la persona que atacó a Marilyn, se encontraba herida y por lo tanto sangraba y eso fue lo que causó el rastro de sangre que encontraron en la casa", dijo Terry Gilbert, abogado de Sam Jr. Según el informe médico practicado al doctor Sheppard, él solo tenía señas de un fuerte golpe en el cuello pero no heridas. En aquella época la policía dijo que ese rastro correspondía al arma del crimen pero hoy esa posibilidad está desvirtuada puesto que la sangre del arma se coaguló y las gotas de sangre encontradas eran consistentes en tamaño y por lo tanto tenían que provenir de una herida. Y la herida tenía que ser del asesino.El caso, hoy por hoy, depende de que con las nuevas tecnologías sea posible tomar el DNA de ese rastro de sangre para compararlo con la del sospechoso, que se encuentra pagando una condena en la cárcel de Rocky River, en Ohio. El único obstáculo que afronta Sam Jr. es que la sangre en el pedazo de madera, guardada allí desde hace tanto tiempo, esté contaminada.Los expertos en el proceso calculan que los estudios tomarán cerca de un año.El motivo que habría llevado a Richard Eberling a asesinar a Marilyn Sheppard es todavía un dilema. Lo cierto es que este sospechoso puede ser un asesino en serie con un pasado bastante problemático, que vivía obsesionado con los Sheppard y que ha tenido una historia de robos continuos y varios crímenes más. Además conocía la casa de los Sheppard de cabo a rabo y hay testigos que dicen haberlo visto esa noche en los alrededores de la casa.Con toda esa información, tal vez Sam Jr. pueda lograr algun alivio después de tantos años. El se encontraba en la habitación contigua a la de Marilyn el día del crimen, creció en la casa de unos parientes y ha tenido que pasar tiempos difíciles desde entonces. Cuando el drama haya acabado tal vez los guionistas encuentren material perfecto para otra historia más de El fugitivo.
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