Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1996/09/30 00:00

EN LA ONDA CON UCHI

Una abogada barranquillera de 26 años comienza a hacer presencia en la radio colombiana al lado de Julio Sánchez Cristo.

EN LA ONDA CON UCHI

Es difícil saber por que Uchi Carbonell está de moda, pero el hecho es que está de moda. Hasta hace poco no era más que una funcionaria media de Proexport, la entidad encargada de promocionar las exportaciones no tradicionales. De la noche a la mañana la nombraron mascota en el nuevo equipo radial de La FM, encabezado por Julio Sánchez Cristo, y en menos de dos meses se ha convertido en una figura familiar para todos los radioescuchas de ese programa matinal. Su belleza, su picardía y su gracia la opcionaron en un comienzo como presentadora de Panorama, el programa televisivo de variedades que dirige Sánchez Cristo. Pero curiosamente, lo que más le llamó la atención a Julio durante el casting no fue su registro visual sino su manera de hablar. El hecho es que, además de su presencia, tenía algo que decir. Por eso en un abrir y cerrar de ojos, la hija del político conservador del Atlántico Abel Carbonell se transformó en la voz femenina de La FM. Graduada en derecho de la Universidad Javeriana, con posgrado en opinión pública y marketing político, Uchi, quien en realidad se llama Maritza Lucía, es una rara combinación de la calidez costeña y la frialdad escandinava. Adora las parrandas vallenatas pero, eso sí, las disfruta a la manera antigua, sin bailarlas. Su voz es pausada, baja de tono y menos bulliciosa de lo que se esperaría de una barranquillera de 26 años. Pero a la vez Uchi es alegre y desenvuelta. Es atinada en los momentos serios y ocurrente en los momentos de distensión. Estas cualidades le han servido para cogerle el ritmo a un estilo radial al que no es sencillo adaptarse. Quienes la conocen afirman que en ella se funden dos virtudes difíciles de reunir: la simpatía y la inteligencia. Sus conceptos, expresados con gracia, suelen ser racionales y maduros, como los de una primera de la clase, precisamente el lugar que ocupó en toda su vida estudiantil. Su apodo en la universidad era 'Uchenta', mote con el cual sus compañeros la bautizaron para simbolizar su promedio académico. Después de su grado se transformó en la persona de confianza de la entonces canciller Noemí Sanín, a quien acompañó en el cargo de asesora. Desde entonces son uña y mugre, tanto que, al lado de Nora Trujillo, Uchi sin duda será una de las fichas claves de la candidatura de la ex canciller. Por ahora su talento está concentrado en hacer bien su trabajo en las duras madrugadas de La FM. Pero si acaso en 1998 una mujer llega a la Presidencia de la República, no hay duda de que habrá por lo menos otra detrás de ella.

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