Sábado, 21 de enero de 2017

| 2005/05/15 00:00

Estrés marital

Lleva casado poco más de un mes y ya el príncipe Carlos parece estar cansándose de la vida en pareja.

La semana pasada Carlos pasó tres días en un pueblo rumano llamad Horezu, donde disfrutó un retiro espiritual en un monasterio. Su esposa Camilla aprovechó el tiempo asoleándose en un yate anclado en el Mediterráneo. A mitad de semana el príncipe se le unió, aunque sólo por pocas horas, pues luego viajó al Monte Athos, en Grecia, donde continúo su período de reflexión en su célebre monasterio. Como en este último lugar las mujeres no son bienvenidas en un radio de medio kilómetro, Camilla optó por esperarlo en el yate a una prudente distancia. Si esa fue la luna de miel, el matrimonio no tiene mucho futuro.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.