Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2010/07/10 00:00

Hasta que la plata los separe

El divorcio de Tiger Woods podría costarle 100 millones de dólares o más. Y aunque sería una cifra muy alta, no rompe el récord como se llegó a decir.

Rupert y Anna Murdoch 1.700 Millones de dólares

ATiger Woods le salió cara su supuesta adicción al sexo. Desde que explotó el escándalo de sus múltiples infidelidades se estima que perdió alrededor de 50 millones de dólares en patrocinios anuales y tuvo que pagar unos 60.000 dólares por un tratamiento en una clínica de rehabilitación que lo curara de su "enfermedad", para que su esposa lo perdonara. Pero Elin Nordegren prefirió no darle una segunda oportunidad y en cambio habría escogido quedarse con los 100 millones de dólares que le dejaría su divorcio. Y con una cuantiosa mensualidad para el sostenimiento de sus dos niños.

Según reveló la página web TMZ, esa es la cifra que el golfista habría acordado darle a la mamá de sus hijos, con la condición de que se quede callada, pues no quiere arriesgarse a que los escándalos sigan dañando su imagen. De ser cierto este acuerdo, Elin no podrá dar entrevistas sobre los affaires de su marido, ni escribir un libro para relatar su desdicha con pelos y señales. Además de la plata, se ha filtrado que la ex modelo sueca le habría prohibido a Tiger estar con cualquiera de sus novias en presencia de sus niños a menos que se case de nuevo.

La cuantiosa suma supera con creces los 10 millones que se rumora le habría dado el deportista a Rachel Uchitel, conocida como la amante número uno de la inagotable lista de mujeres que le aparecieron, para comprar su silencio. La renegociación también es muy superior a lo que la pareja había estipulado en su acuerdo prenupcial de 20 millones de dólares después de diez años de matrimonio (solo duraron cinco). En todo caso se cree que no alcanzará a ser la mitad de su fortuna, de aproximadamente 1.000 millones de dólares, ni los 750 millones de los que algunos medios hablaron.

Y está muy lejos de los 1.700 millones de dólares con los que Rupert Murdoch tuvo que compensar a su ex señora Anna, después de 30 años juntos. El magnate de los medios tiene el récord del divorcio más costoso, pero aún así su segunda esposa dice haber sido muy maltratada durante el proceso. Cuando en 1999 llegaron a un acuerdo, ella aseguró que sentía "estar saliendo de una enfermedad mental".

Según la revista Forbes, el siguiente en la lista es Bernie Ecclestone, cabeza de la Fórmula 1. Al parecer en el acuerdo de divorcio quedó establecido que Slavica Radic, ex modelo croata y su esposa por 24 años, recibiría 1.500 millones. Quizá con esa experiencia a sus 80 años no cometa el mismo error con su actual novia, una treintañera brasileña que ya vive con él.

Otro que tuvo que desembolsillar una fortuna fue el multimillonario empresario y vendedor de armas saudí Adnan Khashoggi. En 1980 se divorció de su esposa Soraya, pues esta le habría sido infiel con varios hombres incluido el nieto de Winston Churchill. Sin embargo, la mujer lo demandó por no responder ni por ella ni por sus hijas, una de las cuales ni siquiera era suya, y le exigía 2.500 millones de dólares. Finalmente se habría conformado con 874 millones.

Uno que definitivamente no aprendió de sus errores es el rey de Las Vegas Stephen Wynn. El propietario de lujosos resorts y casinos se casó en 1963 con su esposa Elaine, se divorciaron en 1986 para volver a casarse en 1991. Alguna vez dijo que compró el casino Desert Inn como un regalo de cumpleaños para ella, de quien finalmente se separó el año pasado, cuando le dejó 740 millones. A Wynn se suman en la lista otros magnates: Craig McCaw, pionero de la telefonía celular, quien perdió 460 millones al divorciarse, y el petrolero ruso y propietario del Chelsea Football Club, Roman Abramovich, quien en 2007 le habría dado a su ex esposa Irina unos 300 millones de dólares. Podría decirse que salió bien librado pues ella pedía la mitad de su fortuna, que entonces estaba estimada en 18.000 millones.

"Esto demuestra que el amor es ciego", es la explicación que se le ocurre al abogado experto en divorcios de alto perfil Raoul Felder, quien ha participado en los acuerdos de figuras como el ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, del actor Richard Harris y ha representado a ex maridos de Liza Minelli y Elizabeth Taylor. "Para mí sigue siendo un completo misterio por qué no firman acuerdos prematrimoniales. Pienso que como lo tienen todo, los ricos y famosos creen que no se pueden equivocar, que no van a fracasar en un segundo o tercer matrimonio, sin tener en cuenta que no hay nada mejor para acabar con un patrimonio que un mal divorcio", explicó a SEMANA.

Paul McCartney, por ejemplo, no le hizo caso a su entonces prometida Heather Mills cuando le ofreció que firmaran un acuerdo prenupcial. En 2006, cuando se separaron, sus buenas intenciones se esfumaron y ella exigió 250 millones de dólares, de los cuales obtuvo 49 millones. Igual de confiado resultó el cantante Phil Collins, quien tuvo que pagarle 47 millones a su tercera esposa, cuando ya le había dado a la segunda 34 millones.

El caso de Michael Jordan es parecido al de Wynn pues en 2002, después de 13 años de matrimonio, firmó con su esposa Juanita los papeles del divorcio por primera vez. Lo peligroso es que tenían un acuerdo posnupcial que le daba acceso a ella a la mitad de la fortuna del deportista. La pareja se reconcilió, pero volvió a separarse cinco años después. Ella ganó 168 millones y un jovencito 20 años menor que ella.

Le sigue el cantante Neil Diamond quien alguna vez dijo que su ex esposa Marcia Murphey "valía cada centavo" de los 150 millones que tuvo que pagarle. Le ganó por 50 millones al divorcio de Steven Spielberg, a quien de nada le sirvió un acuerdo prenupcial que aparentemente firmó en una servilleta. Su ex esposa, la actriz Amy Irving, consiguió la anulación del documento en 1989.

Quizá por sus malas experiencias, Harrison Ford decidió esperar ocho años antes de convertir a la actriz Calista Flockhart en su tercera esposa, el mes pasado. Su segunda mujer, la guionista Melissa Mathison, lo dejó con 90 millones de dólares menos. Además, su acuerdo de divorcio le garantizó a ella un porcentaje de las ganancias futuras de películas que el actor hizo mientras estuvieron casados, incluyendo las ventas de los DVD de Indiana Jones, pues fue a su lado que se convirtió en uno de los actores mejor pagados. Algo parecido le ocurrió a Kevin Costner, quien no era famoso cuando en 1978 se casó con Cindy Silva. Luego llegaron los éxitos y el fin del matrimonio, que le costó 80 millones.

En la lista, la única mujer que ha tenido que pagar un alto precio es Madonna: 76 millones sería la cifra que le dio a su ex, el cineasta Guy Ritchie. Luego de ella aparecen figuras como el cantante Kenny Rogers, cuyo divorcio de su cuarta esposa le salió por 60 millones. También fue costosa la cuarta esposa del director de Avatar, James Cameron, la actriz de Terminator Linda Hamilton, quien recibió 50 millones.

Por estos días Michael Douglas ha vuelto a sufrir por cuenta del acuerdo de divorcio que firmó en 2000. Aunque su ex esposa Diandra recibió 45 millones, el documento estipula que ella se quedaría con la mitad de lo que el actor ganara por producciones derivadas de películas que hizo cuando estaban juntos. Ahora están en plena disputa porque se estrena Wall Street 2, la continuación de la cinta que Douglas protagonizó en 1987.

Y si la situación se resuelve a favor de su ex, el primer ministro italiano Silvio Berlusconi tendría que pagarle a Verónica Lario cerca de 4 millones y medio de dólares al mes. Mel Gibson, por su parte, podría darle 500 millones de dólares a Robyn Moore, la mitad de su fortuna, después de 28 años de casados, para así convertirse en uno de los hombres que más alto precio ha pagado por recuperar su soltería.

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