Sábado, 21 de enero de 2017

| 2004/12/05 00:00

Hijo y colaborador

En la escritura de su novela La muerte de madame Taconcitos el general Luis Ernesto Gilibert contó con un colaborador muy especial.

Hijo y colaborador

En la escritura de su novela La muerte de madame Taconcitos el general Luis Ernesto Gilibert contó con un colaborador muy especial. Se trata de su hijo mayor Álvaro, quien a sus 21 años sorprende por su pinta punk, muy alejada de la estricta apariencia de su padre. Álvaro, quien estudia artes visuales en la Universidad Javeriana de Bogotá, fue el encargado de traducir los pasajes de la obra que están en francés, idioma que aprendió durante el año que vivió en París. Aunque ninguno de sus hijos se inclinó por seguir la tradición familiar en la Policía, el general no lo lamenta. Por el contrario, vive muy orgulloso de ellos y resalta el apoyo que le dieron en su debut como novelista. Sobre la pinta de Álvaro el general es bastante comprensivo: "A ratos hasta anda de cresta", comenta.

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