Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1991/01/07 00:00

HIJO DE ESTRELLA, ¿NACE ESTRELLADO?

HIJO DE ESTRELLA, ¿NACE ESTRELLADO?

Un sino trágico parece perseguir a los hijos de las luminarias del cine. El caso de Marlon Brando un hijo acusado de asesinato y el intento de suicidio de su hija-no es aislado Actores de la importancia de Newman, Gregory Peek, Doris Day y Lana Turner han pasado por infiernos semajantes. En su última edición, la revista española Cambio 16 hace un recuento de los casos más dramáticos ocurridos en los ultimos años. Por considerarlo de interés, SEMANA lo reproduce para sus lectores.

Todo comenzó con un libro escrito por la primera mujer del actor, Anna Kashfi. En esa obra y en unas declaraciones anteriores hechas al Sund Mirror, Anna daba rienda suelta al rencor acumulado contra su marido y denunciaba. sus tendencias homosexuales, nombrando una larguísima sucesión de amantes masculinos que Marlon Brando traía, sin ningún recato, a casa.
Este escándalo familiar fue seguido rápidamente por la acusación de asesinato a Christian Brando, hijo del actor. Según esta acusación, Christian habría matado a Dag Diollet, novio de su hermanastra, Cheyenne, testigo principal en el proceso a su hermano.
Ahora, la joven está en cana y su posible recuperación será lenta, en opinión de los médicos que la atienden. El drama personal de Marlon Brando no es ni mucho menos, un caso aislado, entre los grandes mitos de Hollywood.
En los últimos años, muchos famosos de la pantalla han sufrido terriblemente con los problemas de sus vástagos. Nacidos en la época de la contracultura y las drogas, mimados por sus padres y la comunidad artística de Hollywood o Los Angeles, con una niñez frecuentemente solitaria, confiados a criados o institutrices, estos hijos de las estrellas mas famosas del cine han tenido, con alarmante frecuencia, trágicos finales.
Es muy conocido, por la publicidad que tuvo en su momento, el caso de Cheryl Christian Crane, hija de Lana Turner y Steve Crane. Cheryl, que apenas tenía 15 años en 1958, mató de una cuchillada al amante de su madre, un gangster llamado Johnny Stompanato. Fue muy comentada la espléndida actuación de Lana Turner cuando, ante el tribunal, explicó dramaticamente la soledad de su hija y las constantes amenazas de su amante muerto. Los periódicos pusieron de relieve la afición de la actriz a los hombres y sus agrias discusiones con Stompanato, a causa de su romance con al actor Sean Connery.
Cheryl no fue encarcelada y quedó bajo la custodia de su abuela.
En 1975, Jonathan Peck, hijo de Gregory Peck, se suicidó de un tiro en la cabeza. Jonathan era el hijo mayor de Gregory y de su primera mujer, la finlandesa Greta Konen. Era un destacado atleta y un muchacho tranquilo y afable.
Sin embargo, con los años, fue resintiendo la fama de su padre. Quiso ser actor, pero se resistía a ser contratado en su condición de "hijo de...". Al final, inició una carrera como reportero y locutor de televisión y consiguió un empleo de corresponsal en Santa Bárbara, desde donde debía enviar tres reportajes diarios a la emisora matriz de Santa Mónica. La depresión arrastrada de sus fracasos anteriores y el enorme estrés que le producía su trabajo, le condujo a terminar con su vida cuando tenía 30 años.
Gregory Peck se encontraba en aquel momento filmando en Europa. Cuando se enteró de la muerte de su hijo, comentó con tristeza: El me necesitaba y yo no estaba allí. Si hubiera estado, habría evitado su muerte. Ahora ya es tarde".
Tambien Paul Newman tuvo su infierno en la persona de su hijo Allan Scott, un joven robusto que había trabajado como doble en algunas películas, consiguiendo su mejor papel como doble de Steve McQueen, en "El coloso en llamas". Cuando el actor se enteró de que era hijo de Paul Newman, quedó asombrado: Scott se había deslizado por una cuerda a más de 20 metros de altura en un rascacielos ardiente.
Paul tuvo a Scott con su primera mujer, Jacqueline Witte, de la que se divorció posteriormente para casarse con Joanne Woodward. Scott nunca encajó la nueva situación: odiaba a su padre y mucho mas a su madrastra, con la que no cambiaba una sola palabra.
Empezó a beber, a tomar grandes dosis de barbitúricos y fue detenido varias veces por escandalo público. El día 19 de noviembre de 1978, Scott tomó una enorme dosis de barbitúricos, murió mientras dormía a la edad de 28 años.
Especialmente terrible fue la muerte de Richard Mecker, hijo de la estrella de la televisión Mary Tyler Moore. Un día de octubre de 1980, Richard se encontraba en su habitación de la Universidad de Los Angeles hablando con unos amigos y comentando los problemas que tenía con su novia. De repente, cogió una escopeta de dos cañones, metió un solo cartucho y comenzó a jugar a la ruleta rusa.
Otro partidario de la ruleta rusa fue Michael Boyer, hijo de Charles Boyer y su mujer de toda la vida, Pat Patterson. Charles y Patt no habían tenido hijos. Cuando finalmente nació Michael, en 1943, tuvieron una inmensa alegría.
Veintidós años después, una tarde de septiembre, Michael estaba con su novia y unos amigos. De pronto se levantó y pasó a la habitación de al lado, mientras murmuraba, ya que no me quieres, más vale que acabe con todo".
Cogió un revólver, lo cargó con una sola bala, y acto seguido comenzó a dispararse. Sus padres nunca se recuperaron de su muerte y el propio Charles Boyer acabaría suicidándose.
La lista es interminable. Charles Chaplin Jr. hijo del gran Charlot y la entonces jovencísima actriz Lita Grey. Charles, murió alcohólico a los 42 años, en 1968. Pero el caso más impresionante fue el de Terry Melcher, hijo de la actriz Doris Day y su primer marido Al Jordan. La historia tuvo un toque dramático desde el principio.
Jordan era un hombre violento que golpeaba a su mujer y a su hijo. Al fin, Doris Day se divorció y un tiempo después Jordan tuvo un trágico final: se disparó un tiro en la sien, mientras estaba parado en un semáforo. Terry era un joven impresionable y sensible. Un amigo, Brian Wilson, solista del grupo Beach Boys, que estaba metido en asuntos de drogas y de rituales satanicos, le presentó al por entonces desconocido Charles Manson, jefe de un grupo satanista que deseaba ser cantante. Manson propuso a Terry hacer un disco con su música. A Melcher no le gustó lo que hacía Manson, así que le dio largas y el disco nunca se llegó a realizar.
Dos años mas tarde, en 1969, se presentó la policía en casa de Terry y le preguntó si estaba enterado de la masacre que el clan Manson había hecho con la actriz Sharon Tate y sus amigos. Terry contestó que sí y los policias le comunicaron que, en realidad pensaban, que el atentado iba dirigido contra él y que Manson y los suyos lo tenían sentenciado por no haber querido grabar el disco.
Incluso insinuaron que le creían cómplice de la matanza y perteneciente al clan Manson. A partir de esa fecha, Terry entró en una depresión que le llevó a la locura. Se creía perseguido y veía a Manson por todas partes. Comenzó a beber y a tomar tranquilizantes. Un día, al fin, se estrelló con una motocicleta y tuvo más de 30 fracturas en el cuerpo.
En estado de extrema gravedad fue trasladado a un hospital. Doris Day estuvo con su hijo hasta conseguir que se recuperara y que soldaran las fracturas. Terry estuvo en la cama del hospital mas de seis meses y nunca volvio a ser enteramente normal.
Hay, por el contrario, casos totalmente diferentes, como el de Carol Burnett, que sacó a su hija Carrie Hamilton de las drogas obligándola a internarse en un centro de recuperación. Y es conocido el caso de Jane y Peter Fonda, en su juventud entregados al LSD y terriblemente enfrentados a su padre, Henry Fonda. Años más tarde, su actitud cambió radicalmente gracias a su activa vida política, profesional y humana.
No se trata, indudablemente, de una fatalidad, pero la desgracia parece estar persiguiendo a los grandes de Hollywood. El destino, en estos casos, cumple la broma macabra de compensar su mito, su carisma, su brillo y riqueza, con el rostro terrible de la tragedia.

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