La historia de Patricia Teherán, una joven cartagenera que marcó un antes y un después en el vallenato, comenzó cuando apenas tenía 19 años.
A finales de los 80 e inicios de los 90, justo cuando el género empezaba a abrirle espacio a las mujeres, ella decidió lanzarse a un terreno que hasta entonces había sido dominado por hombres.

Su carrera avanzó con fuerza, pero su vida se apagó demasiado pronto. El 19 de enero de 1995, con solo 24 años, sufrió un trágico accidente mientras viajaba en carro desde Barranquilla hacia Cartagena.
Horas antes había concretado la participación de Las Diosas del Vallenato en el Carnaval de Barranquilla.
Eran cerca de las 4:30 de la tarde cuando, en el sector conocido como Loma de Arena, uno de los neumáticos del vehículo estalló.
El carro, que iba a alta velocidad, perdió el control y terminó volcándose de manera aparatosa, poniendo fin a la vida de una de las voces más prometedoras del vallenato.

Hijo de Patricia Teherán fue reconocido legalmente y recibirá regalías
Meses antes de que la Diosa del vallenato falleciera, había dado a luz a su hijo, Álex Teherán, quien quedó al cuidado de sus abuelos.
Uno de los problemas que lo ha acompañado a lo largo de su vida es que, por decisiones que se tomaron en ese momento, su registro civil no reflejó de manera adecuada su parentesco con la cantante.
Por años, Álex figuró como hijo de sus abuelos (por ende, como hermano de su propia mamá), y esto le impidió ser reconocido como el heredero directo de Patricia Teherán.
Debido a esta situación, Álex no pudo acceder jamás a los derechos económicos que llegaban por la obra musical de Patricia, es decir, a las regalías que generaban estas canciones, pues se siguen reproduciendo en emisoras y plataformas.
Por más de tres décadas, Álex no se vio beneficiado de estas regalías, pero recientemente, debido a un proceso legal, esta situación se corrigió.
Las autoridades competentes reconocieron su parentesco con la famosa y fallecida cantante y, gracias a esto, Álex tiene el derecho de iniciar los trámites necesarios para reclamar las regalías que se han acumulado y las que lleguen en el futuro.
