Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 9/13/2008 12:00:00 AM

¡Hirsteria!

El artista británico Damien Hirst vuelve a dar de qué hablar al sacar directamente a subasta 223 ejemplares nuevos de su controvertida obra.

Varios críticos aseguran que la subasta de la colección Beautiful inside my head forever (Hermoso dentro de mi cabeza por siempre) del famoso y polémico artista Damien Hirst es una simple y burda venta de liquidación. Pero otros creen que va a cambiar el comercio del arte de manera contundente. Lo cierto es que el artista británico, de la mano de la casa Sotherby's, organizó algo que jamás se había hecho. El 15 y 16 de septiembre van a subastar 223 obras que creó en los últimos dos años y las cuales no han estado expuestas en una galería, ni han pasado por las manos de los marchantes de arte, quienes usualmente se quedan con el 50 por ciento de las ganancias. Es decir, los aproximadamente 115 millones de dólares que espera vender irán directamente a las manos del artista.

El argumento para la propuesta es simple."Hay una gigantesca cantidad de dinero en el arte. Lo que me parece injusto es el complejo de Van Gogh. El artista no logra hacer plata, pero todas las demás personas involucradas sí", dijo Hirst al diario londinense The Times. Por eso desde la semana pasada el salón de exposiciones de la casa de subastas está ocupado por los extraños trabajos del artista: gigantescos animales conservados en formol, calaveras humanas pintadas, cuadros hechos con mariposas, gabinetes de medicinas y figuras con las entrañas expuestas. Un poco de cada uno de los estilos por los cuales ha ganado renombre, casi como una recopilación de grandes éxitos. Sus nuevas obras evocan sus momentos cumbre, como cuando vendió por 11 millones de dólares una obra consistente en un tiburón tigre de más de cuatro metros de largo suspendido en un acuario gigante lleno de formol. O como cuando recubrió una calavera con diamantes, la cual fue subastada por 100 millones de dólares.

En esta oportunidad también habrá peces depredadores en tanques y muchas joyas. La obra principal se llama The Golden Calf (El becerro dorado), un gigantesco toro con pezuñas y cuernos bañados en oro de 18 quilates, al que espera vender en más de 20 millones de dólares.

Esta es la exhibición más grande que ha hecho Sotheby's y es el resultado de un esfuerzo descomunal, pues Hirst produjo tantas obras en dos años con sus nuevos bríos resultantes de haber dejado las drogas, el alcohol y el cigarrillo. Es que el líder del movimiento llamado Young British Artists vivió todo tipo de excesos durante la mayor parte de su vida, cuando por algo lo llamaban el genio hooligan. Sin vergüenza aseguró en varias entrevistas en los años 90 que era alcohólico. "Me encantaba salir, reír, tomar hasta vomitar y luego irme a casa", dijo al diario The Guardian. Sus adicciones lo llevaron a tomarse dos años sabáticos después de ganar el premio Turner organizado por la Galería Tate en 1995, durante los cuales se dedicó a gastar su dinero en drogas y parranda. Aun casado y con dos hijos pequeños siguió con sus vicios, al punto de que su esposa, la diseñadora Maia Norman, se fue por un tiempo de la casa pues la situación le parecía insoportable. El último gran campanazo fue la muerte de su amigo Joe Strummer, líder de la banda The Clash, a finales de 2003, que lo hizo replantearse su estilo de vida. Desde entonces se convirtió en una máquina de producir. Hoy posee seis estudios y bajo su batuta trabajan 120 asistentes que le ayudan a ensamblar y realizar las obras.

Aparte de su extraño arte, lo caracteriza su obsesión por ganar dinero. Luego de crecer en un hogar humilde en Leeds (Inglaterra) junto a su madre, pues nunca conoció a su padre, ahora posee entre 30 y 40 inmuebles por todo el Reino Unido. The Sunday Times calculó que su fortuna ronda los 364 millones de dólares, pero su mánager Frank Dunphy aseguró la semana pasada que en verdad su cliente posee alrededor de 1.000 millones. Y es en gran medida su apoderado, un contador irlandés que antes manejaba cirqueros y acróbatas, quien ha apoyado su interés de producir en masa.

Pero quien impulsó su carrera desde que estudiaba Artes Plásticas, y ayudó a que sus obras lograran visibilidad y precio fue el millonario publicista Charles Saatchi, que se convirtió en su mecenas. "Hay una actitud de que no eres un artista de verdad si haces plata, si no te estás muriendo del hambre en una buhardilla con unos 'jeans' llenos de huecos", aseguró Hirst a The Independent. "Pero yo y Warhol y Picasso, nos apoderamos del aspecto comercial del arte. Goya, Rembrandt, Velázquez, todos ellos también pensaban en el aspecto comercial de sus trabajos".

Hirst también se ha hecho inmensamente rico al aprovechar la gigantesca valorización del arte contemporáneo en los últimos años, impulsada por los magnates rusos e indios y las casas reales de Oriente Medio. Gente que sin duda estará en la controversial puja, como Roman Abramovich.

Siempre inspirado por el oscuro estilo de Francis Bacon y por las paradojas de la vida y la muerte, ha tenido tantos seguidores fanáticos que lo paran en la calle para pedirle autógrafos, como furiosos detractores que expresan desagrado y hasta asco hacia su trabajo. El más reciente fue Robert Hughes, un muy importante crítico australiano, que tildó su arte de absurdo y ramplón. Otros creen que sus obras no tienen alma, que él se vendió por amasar una fortuna. Pero la realidad es que Hirst además de provocar, sueña con que su obra perdure. "Prefiero que las cuelguen en una pared durante 200 años, a que simplemente generen controversia durante cinco minutos", dijo en una entrevista hace algunos años a The Guardian. Claro, depende de qué tan rápido se pudran los animales que conserva en formol.
 
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1829

PORTADA

Gran encuesta presidencial

Vargas Lleras arranca fuerte, Petro está estancado, Fajardo tiene cómo crecer y los partidos tradicionales andan rezagados. Entre los uribistas, Ramos se ve fuerte. Y Santos tiene 35 por ciento de aceptación. Gran encuesta de Invamer para Caracol Televisión, Blu Radio y SEMANA.