Lunes, 23 de enero de 2017

| 2015/11/20 15:23

El anciano de 95 años que parece de 50

El turco Kazim Gürbuz tiene 95 años, pero gracias a la práctica del yoga y una estricta rutina alimenticia tiene un aspecto envidiable. Esta es su historia.

Kazim Gürbuz promete vivir hasta los 130 años. Foto: Archivo particular.

El sueño de las actuales generaciones no sólo es tener una vida longeva, también es tener una calidad de vida envidiable. Pues Kazim Gürbuz cumplió ambas premisas y sorprendió al mundo. Al ver la imagen de Gürbuz nadie podría adivinar que en este 2015 cumplió 95 años de vida. Su cuerpo y su estado de salud es el de un hombre que apenas llega a los 50 años.

Gürbuz cumple con estrictas rutinas diarias para mantener su vitalidad. Práctica yoga al menos cinco horas al día y tiene una dieta integrada por ‘superalimentos’. Cuenta con orgullo que ha logrado sesiones de más de 48 seguidas en posiciones de yoga recomendadas. Además, tiene la capacidad de contener el aire por más de cinco minutos, lo que “mejora sustancialmente su capacidad física”, según cuenta.

De acuerdo al testimonio que recoge el portal El Confidencial, Gürbuz es vegetariano y la base de su alimentación son las aceitunas, las judías pintas, el té de hierbas, la sopa y la miel que hace él mismo, y llega a consumir casi media jarra al día. “Es mucho menos perjudicial que la carne, que envenena nuestro cuerpo y nos va matando”.

La historia de este sorprendente anciano cambió cuando tenía 41 años. Sufrió un accidente de tránsito que afectó sus vertebras. El diagnóstico médico era que no podría volver a caminar, pero contra todos los pronósticos se recuperó en tiempo récord. Según su testimonio buena parte de su recuperación tuvo que ver con una “evolución mental de su parte”.

“Si el hombre utilizase su cerebro correctamente podría regenerar su sistema nervioso y muscular”, aseguró. Después de superar sus lesiones, Kazim Gürbuz cambió su vida. Aprovechó que era un acaudalado empresario para dedicarse a viajar por el mundo.

Según cuenta este longevo abuelo, el hombre muere poco a poco, día a día, cuando prende su computador para trabajar. “Mientras todos trabajaban yo me dediqué a esquiar”, dijo. Gürbuz no se cansa de repetir que “la fórmula para evadir la muerte es vivir intensamente”.

Kazim Gürbuz promete vivir hasta los 130 años y no sólo se queda con ese cometido. Según ha revelado en varias revistas europeas su meta principal en la próxima década es “tener al menos tres orgasmos al día”.

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