Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2008/11/15 00:00

La Bestia

Aleister Crowley, el padre del satanismo moderno, vuelve a causar fascinación. Este año se expusieron sus obras, se hizo una película sobre su vida y se reeditaron dos biografías suyas.

Aleister Crowley se hacía llamar de diferentes maneras. La ‘Bestía’ era su favorito, tambíen le gustaban ‘Perdrabo’, ‘Master Therion’ y ‘Baphomet’. Fue uno de los personajes escogidos por The Beatles para su icónica portada de ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’

Cuenta la leyenda que lo último que dijo Aleister Crowley en su lecho de muerte fue: "A veces me detesto". Ese hombre podía ser al mismo tiempo experto en magia negra y poeta, escritor, alpinista y artista plástico, y nunca habría dicho algo así a menos de que estuviera agonizando, pues siempre se creyó un enviado de las fuerzas del más allá. Con esas palabras lapidarias se unía a todos aquellos que lo declararon "el hombre más perverso del mundo", a las amantes que abandonó y los discípulos que decepcionó. Porque él, que se llamaba a sí mismo la 'Bestia', siempre tuvo una enorme capacidad para despertar en la sociedad posvictoriana de la Inglaterra de finales del siglo XIX y comienzos del XX los sentimientos más viscerales: amor y odio, admiración y asco.

El primero de diciembre se cumplirán silenciosamente 61 años de su muerte. Pero en 2008 su nombre ha vuelto a sonar y su historia ha sido recordada, gracias a las exposiciones de su obra pictórica en el Centro Georges Pompidou y el Palais de Tokio, en París; a que fue lanzada la película biográfica independiente Chemical Wedding, y a que fue reeditada La gran bestia, de John Symonds y la traducción al español de otra biografía, Su satánica majestad, Aleister Crowley, de Martín Booth.

Quizá si John Lennon no les hubiese insistido a sus compañeros de The Beatles en incluir a Crowley en el grupo de 'ídolos' que aparecen en la portada de su álbum Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, 'Master Therion', como también se hacía llamar, no habría entrado de lleno como una de las grandes influencias de la contracultura popular del siglo XX. Su doctrina "Hacer lo que quieras ha de ser la única ley", hace que algunos lo consideren el padre del satanismo moderno, y otros el primer hippie. Los roqueros, desde Led Zeppelin, hasta el actual Marilyn Manson, pasando por Black Sabbath, lo han admirado y le han dedicado canciones. "Él fue la primera estrella de rock", aseguró al periódico The Guardian Bruce Dickinson, cantante de Iron Maiden y guionista de Chemical Wedding.

La rebeldía de Edward Alexander Crowley fue su respuesta a las enseñanzas de sus padres, que pertenecían a una comunidad cristiana fundamentalista y muy estricta llamada Plymouth Brethren. Desde pequeño sólo le dejaban leer la Biblia y lo reprimieron estrictamente, sobre todo en lo sexual. "La hipótesis cristiana de la realidad del mal hace al demonio igual a Dios", escribió en su libro Las Confesiones de Aleister Crowley. "Las fuerzas del bien eran aquellas que siempre me habían oprimido...Como mi obligación era experimentar el mundo espiritual, mi primer paso debía ser entrar en comunicación personal con el demonio". Y las primeras maneras en las que experimentó con 'Satanás' fue por medio del sexo, cuando se masturbó en frente de su madre.

Fue a la Universidad de Cambridge y a los 21 años recibió la herencia millonaria de su padre, muerto varios años antes. Allí siguió buscando la libertad por medio del sexo y el alpinismo. Dedicaba su tiempo a escribir poesía pornográfica con la esperanza de que lo descubrieran y lo expulsaran. Pero al final, al ver que no generaba ninguna reacción, prefirió dejar los estudios.

Algunos años después, en 1902, entró en los anales de la historia del montañismo al participar en la primera expedición al K2 del Himalaya, el segundo pico más alto y hasta hoy uno de los más peligrosos del mundo. Aunque no llegaron a la cumbre, lo que sólo se logró en 1954, sí fueron los primeros en superar los 6.500 metros en una época en la que no existían los tanques de oxígeno.

Pero lo que marcó la existencia de Crowley fue su inclinación hacia lo místico, lo oculto y la 'magick' (magia sexual). Dio sus primeros pasos al entrar a la orden Golden Dawn (Atardecer Dorado), un grupo que mezclaba la masonería, las enseñanzas rosacruces, la kabbalah y las prácticas mágicas. Entre los miembros de esta secta se encontraba el poeta W. B. Yeats, quien terminó por odiar al joven millonario ya que éste siempre quiso ser el líder de la organización.

Expulsado de la orden, 'Baphomet', otro de sus nombres místicos, se dedicó a aprender por sí mismo los secretos de la magia y el paganismo. Su meta era llevar a cabo uno de los conjuros más antiguos y peligrosos de la magia negra, el Abra-Melin, con el cual lograría comunicación directa con las entidades espirituales. Pero antes de realizarlo, tuvo la gran revelación de su vida en 1904, cuando se encontraba en su luna de miel en El Cairo con su primera esposa, Rose. En un trance de su mujer comenzó a tener contacto con una entidad espiritual que se hacía llamar Aiwass y que le dictó El libro de la ley, la base de su doctrina.

Se dedicó a la enseñanza mística y a la búsqueda de amantes. Las llamaba mujeres escarlata eran sus sacerdotisas y casi siempre terminaban con graves problemas emocionales y mentales. También trabajó durante algún tiempo como espía para el gobierno alemán en la Primera Guerra Mundial, pues estaba indignado porque la inteligencia británica no le permitió unirse a ella.

Durante ese tiempo se volvió famoso por andar disfrazado con turbantes y togas por las calles de las ciudades y más de una vez se le vio desnudo en clubes de la alta sociedad. En los años 20 comenzó a consumir todo tipo de drogas narcóticas y alucinógenas, para experimentar con distintos estados de conciencia. Por ese entonces fundó en Sicilia, Italia, la Abadía de Thelema (el termino griego para la libre voluntad), una comunidad en donde se buscaba trascender espiritualmente a través de prácticas sexuales de todo tipo y el consumo de estupefacientes. Un pequeño paraíso para aquel hombre bisexual que creía que entregarse a los placeres carnales y al amor era un desafío al cristianísimo y al orden establecido. "Crowley en verdad quiso venderse a sí mismo como un profeta, como el precursor de una nueva era y de una nueva religión que reemplazara al cristianismo que estaba pasado de moda", dijo a SEMANA Richard Spence, autor del libro Secret Agent 666: Aleister Crowley, British Intelligence and the Occult (Agente secreto 666: Aleister Crowley, inteligencia británica y lo oculto). "De una forma él quiso ser un nuevo Cristo".

Pero en 1923, después de la misteriosa muerte de uno de los miembros de la secta y de una campaña de desprestigio por parte de los medios, comenzó su declive. El propio Benito Mussolini lo expulsó del país, se terminó su fortuna y quedó solo, adicto a la heroína, a merced de la caridad de sus antiguos seguidores. Murió miserable, en una cama de hospicio.
 

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