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| 2/22/1999 12:00:00 AM

LA CHICA PLASTICA

Barbie cumple 40 años, pero sigue sin arrugas, con una figura esbelta, gran fortuna y miles de <BR>admiradoras en el mundo.

Cumplir 40 años afecta a cualquier mujer por más bella que sea. Pero en el caso de la Barbie,
llegar a la madurez de la vida es más un motivo de orgullo que de crisis existencial. Porque para esta
muñeca, que cumple cuatro décadas en febrero, parece que el tiempo se hubiera detenido. Al contrario de
muchas de las niñitas que jugaron con ella en sus primeros años _y que hoy deben tener más de 50_, la
Barbie está como nunca. Su cara no tiene arrugas y su cuerpo estilizado no conoce la palabra celulitis. Ha
sido una de las mejor vestidas de las últimas décadas y su ropero lo envidiarían las princesas de Mónaco.
Cada año le confeccionan más de 120 prendas nuevas, muchas de ellas diseñadas por casas de moda tan
prestigiosas como Dior, Balenciaga e Yves Saint Laurent. Aunque las feministas la detestan la Barbie sacó
provecho del movimiento de liberación y se adaptó a los nuevos retos de las mujeres. A finales de los 50 era
una recatada ama de casa pero, poco a poco, se convirtió en una flexible profesional que podía asumir
varios roles a la vez, desde los reservados para las niñas _enfermera, princesa, bailarina_ hasta aquellos
exclusivos de los hombres _astronauta, sargento, piloto, atleta y alta ejecutiva_. Encima de todo, Barbie llega
a los 40 con un saldo de millones de dólares a su favor. Ella sola representa la mitad de las ganancias de la
compañía de juguetes Mattel y más de un tercio de sus ventas, estimadas en 2.000 millones de dólares, cifra
que equivale al total de las exportaciones de café de Colombia. Cambiar de década en estas condiciones no es
motivo de tristeza sino de total celebración. Por eso la compañía que la creó y todavía la produce ha decidido
festejarle la fecha por todo lo alto y durante todo el año. El evento comenzó con una gran exhibición de
cientos de muñecas el miércoles pasado en Milán. En el show se dieron a conocer los nuevos productos de
Barbie que entrarán al mercado este año, entre los cuales figuran la Barbie Bella Durmiente, la Barbie Fórmula
Uno y una versión de la Barbie como la agente Scully de los Expedientes X. Un camino trajinadoLo que nadie
sabe es que para llegar a la cima este juguete tuvo que recorrer un arduo camino. Para no ir más lejos, su
nacimiento fue un parto duro y largo. Ruth Handler, cofundadora de la empresa Mattel, estaba convencida de
que las niñas se fascinarían con una muñeca de 30 centímetros con figura de mujer pese a que en aquella
época la mayoría jugaba a las mamás con bebés de juguete que hablaban y orinaban. En 1955 comenzó a
gestar la idea pero nadie creía en su proyecto. En un viaje a Europa Ruth encontró una muñeca alemana
llamada Lilli, la cual reunía las características del producto que tenía en mente y sin pensarlo dos veces
compró sus derechos. De vuelta a California pidió a los ingenieros de la empresa basarse en Lilli para fabricar
una muñeca con unos pechos más prominentes, una cintura diminuta y un buen par de piernas. Le puso
Barbie en honor a su hija Bárbara y la lanzó en la feria de Nueva York en febrero de 1959. La Barbie no tuvo
gran aceptación en ese escenario pero días mas tarde, cuando las muñecas llegaron a las tiendas, se
vendieron como pan caliente. En poco tiempo Ruth y su esposo, Elliot, se dieron cuenta de que el producto
se podía explotar mucho más de lo que habían imaginado si vendían por separado ropa, zapatos y toda una
serie de accesorios. Además notaron que las jovencitas transferían en la muñeca todas sus fantasías sobre
lo que querían en su vida futura. Para satisfacer esa imaginación fueron llegando nuevos productos, como
Ken, el prometido de la Barbie, el carro, la casa, el yate, la limosina, los amigos y hasta un perro mascota.
Por supuesto, los accesorios eran tanto o más costosos que la propia muñeca.Desde entonces la compañía
ha vendido cerca de 2.000 millones de ejemplares y se calcula que las niñas entre tres y 11 años reciben en
promedio tres Barbies por año y tienen un promedio de 10 muñecas. La compañía estima que cada segundo
se venden dos Barbies en algún lugar del mundo. Aunque las primeras se vendieron por tres dólares, hoy una
sola puede costar entre 30 y 60 dólares mientras que una original de colección puedellegar a 8.000 dólares.A
pesar de que muchos la consideran un icono inofensivo de la cultura pop la Barbie también ha tenido que
soportar las críticas de las feministas y el rechazo de muchos padres, quienes la ven como el símbolo del
poder patriarcal y del consumismo. En muchos colegios y en ciertas ciudades de Estados Unidos, como
Montpellier y Vermont, las muñecas están prohibidas porque los padres consideran que impone un ideal de
belleza ajeno a la realidad que puede ser un obstáculo para el pleno desarrollo de sus hijas. "¿Por qué no
existen barbies con celulitis, con sobrepeso o con venas varices?", dice Kevin Leary, del San Francisco
Chronicle. "Ella es aún el símbolo de la anoréxica que muy pocas llegan a ser. Pero eso es lo que la hace
tan atractiva para las niñas", dice Joanne Oppeheim, coautora del libro The Best Toys, Books and Videos
for Kids (Los mejores juguetes, libros y videos para niños).A pesar de toda la oposición a esta diva de vinilo
lo cierto es que año tras año sigue conquistando nuevas generaciones que, según sus defensores, solo
piensan en divertirse y jugar cuando tienen una Barbie en sus manos. Con una figura perfecta, flexibilidad
envidiable y vestidos maravillosos, sus detractores tendrán que verla como lo que es: una simple muñeca
que ha creado un enorme y lucrativo negocio.
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