Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1999/08/23 00:00

LA CURIOSIDAD INSATISFECHA

LA CURIOSIDAD INSATISFECHA

Aunque vivió toda su infancia y su adolescencia en Europa, Sofía Urrutia supo instintivamente
que los ojos los había educado para deleitarlos en el paisaje colombiano. Y así lo ha hecho evidente desde
1943, cuando empezó a pintar llevada de la mano de su maestro, el pintor Guillermo Wiedeman. Hoy, 56 años
más tarde, la pintura de Sofía continúa fresca, al amparo de sus meditaciones artísticas. De los pasajes
bíblicos a las narraciones pictóricas del Macondo de García Márquez, Sofía Urrutia ha mantenido la alegría de
sus primeros lienzos, marcada por una curiosidad que lejos de agotarse por el paso del tiempo, parece
enriquecerse. Un valioso ejemplo de ello lo constituye su exposición en la Galería Diners, de Bogotá, donde
exhibe su más reciente trabajo hasta el 14 de agosto.

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