Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2015/12/19 21:00

Exitosas y disfuncionales Kardashian

¿Cómo puede una familia sin mérito alguno seguir siendo una obsesión universal? En 2015, antes que decaer, el fenómeno se hizo más protagonista.

Desde hace más de ocho años, la familia Kardashian representa a quienes, sin un verdadero talento, llegan a la fama y monetizan su estatus. El video sexual de Kim Kardashian, en 2007, marcó la explosión del apellido en los medios pues casi simultáneamente todo el resto de la familia acató la decisión de Kris, la madre y líder, de desnudar su vida en el reality show Keeping Up with the Kardashians (Siguiendo a los Kardashian)

El rating sorprendente del programa probó que la apuesta fue acertada. Elevó la cotización de sus participantes: Kourtney de 36 años, Kim de 35, Khloé de 31, Rob de 28, Kendall de 20 y Kylie de 18. Los consolidó como figuras públicas en los titulares de prensa y en las redes sociales. Por eso, años después de romper internet con su video porno, Kim Kardashian cobra hasta 150.000 dólares por un sencillo tuit patrocinado. Sus hermanas cobran hasta 100.000 dólares.

Pero algo cambió en 2015. La ‘casa Kardashian’, que acostumbraba a su audiencia a permanentes episodios de superficialidad, produjo una historia que dio de qué hablar por razones humanas: la tolerancia por la orientación sexual. El exmarido de la matrona familiar, Bruce Jenner, se transformó en mujer y abrió el debate sobre el lugar de la población transgénero en la sociedad y sus derechos.

El caso fue especialmente trascendente pues Bruce ganó la medalla de oro en el decatlón de los Juegos Olímpicos de Montreal 1976. El deportista famoso de los años setenta cambió la historia en 2015 cuando pidió que la llamaran Caitlyn. “Esta sesión de fotografías es sobre mi vida, sobre lo que soy como persona. No fue un tema de fanfarria, de recibir aplausos en un estadio o felicitaciones por la calle”, aseguró a la revista Vanity Fair, que la escogió para su portada del mes de julio. El hecho marcó la primera vez que una persona transgénero apareció en la carátula de la prestigiosa biblia del entretenimiento, un hecho que le concede a la familia un hito histórico.

Y mientras Caitlyn Jenner arma su nueva vida de mujer, Kim Kardashian, la más famosa de todas las hermanas, sigue expandiendo su propia familia. En 2013 dio a luz a su primera niña, North, y recién trajo al mundo a su primer varón, Saint. Paralelamente, sus hermanas más jóvenes, Kendall y Kylie, se tomaron las alfombras rojas y los titulares. Especialmente Kendall, la segunda más joven del clan, quien se ha hecho a pulso un nombre en las pasarelas.

La modelo se destaca en su familia por su particular belleza. No tiene las facciones pronunciadas de sus medio hermanas Kardashian, es espigada, de facciones finas y rostro hermoso, y se cotiza cada vez más. Empezó a trabajar a los 14 años, y a los 20 consiguió protagonizar el desfile navideño de Victoria’s Secret, que consagra a las top models. El certamen marcó el punto más alto de un año en el que apareció en las portadas de GQ, Allure, Teen Vogue y Harper’s Bazaar, en el que hizo parte de las pasarelas de Chanel y en el que se consolidó como imagen de los jeans Calvin Klein.

Y así resulte sorprendente, las Kardashian han enviado un mensaje inclusivo desde sus relaciones sentimentales. Su tendencia es clara, les gustan los hombres de color. Desde el video sexual, pasando por su marido Kanye, Kim lo confirma. Su hermana Khloé se casó con Lamar Odom, un basquetbolista famoso que casi muere este año, la menor fue pareja del rapero Tyga y la matrona del combo, Kris, sostiene un noviazgo con Corey Gamble, un road manager de Justin Bieber, 35 años menor. Las Kardashian Jenner, de espíritu emprendedor y social, románticas y ‘light’ al menos en 2015 dejaron una marca positiva.

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