Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1998/01/26 00:00

LA FORMULA DEL EXITO

LA FORMULA DEL EXITO

Con sólo 22 años Juan Pablo Montoya cumplió el sueño de ingresar al mejor equipo de la Fórmula 1: la Williams.Juan Pablo Montoya no pudo recibir un mejor y más merecido regalo de Navidad. El pasado 22 de diciembre este bogotano de 22 años fue notificado oficialmente por la mejor escudería del mundo,la Williams, de que él sería el próximo piloto de pruebas del laureado equipo inglés. Lo que en 1976 comenzó en las pistas colombianas de karts como un sueño casi imposible de alcanzar, llegar a la Fórmula 1, terminó convertido la semana pasada en una extraordinaria realidad que superó incluso los más profundos anhelos del mismo Montoya. Llegar a las toldas de la máxima categoría del automovilismo es por sí sólo un privilegio restringido para cualquiera. Y mucho más para alguien de un país como Colombia, en donde nunca ha existido la Fórmula 1. Pero ser, además, contratado por la Williams es algo que rebasa todos los límites. Mientras en las grandes ligas del mundo de fútbol, béisbol o baloncesto hay lugar para centenares de jugadores, en la Fórmula 1 son tan sólo 22 hombres, de todos los rincones del mundo, los que pueden llegar a sentarse en un monoplaza. Y de ellos son aún mucho menos los que pueden darse el lujo de ingresar a un equipo como la Williams, que ha sido el claro dominador del automovilismo en la década de los 90 con cinco títulos en los últimos siete años. La Williams es un equipo en el que han corrido la mayoría de las grandes leyendas del automovilismo, como Alain Prost, Nigel Mansell y Ayrton Senna,entre otros. El único colombiano que había logrado llegar hasta la cima del automovilismo había sido Roberto José Guerrero, quien hace 14 años pasó, con más pena que gloria, por el llamado 'Gran Circo'. Es por eso que la contratación de Montoya es una de las noticias deportivas más importantes de los últimos años en Colombia. El haber recorrido con avasallante éxito y rapidez todos los complicados laberintos de las distintas categorías que conducen a la Fórmula 1, sumado a un inusual instinto a la hora de competir, fue todo lo que Montoya necesitó para tocar el cielo con las manosEn la próxima temporada Montoya comenzará como el tercer piloto de la escudería y tendrá la responsabilidad de poner a punto los autos de los dos pilotos principales del equipo. Si algo le sucede a alguno de ellos Montoya estará en la grilla de partida en su reemplazo, tal como le sucedió al campeón Damon Hill, quien era el tercer piloto de la Williams cuando Senna se accidentó. De no ocurrir nada extraordinario durante la temporada el colombiano llegará por línea directa a ser corredor titular del equipo en 1999. Lo único importante por ahora es que Montoya ya está en el exclusivo club de los mejores pilotos del mundo. Pero lo más interesante de todo es que, con sus condiciones y calidad, lo mejor aún está por venir.

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