Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1996/05/06 00:00

LA LISTA NEGRA

FINALMENTE SE DIVULGA EL MEJOR SECRETO DE HOLLYWOOD: LA LISTA DE CLIENTES DE LA LEGENDARIA MADAME DE LAS ESTRELLAS, HEIDI FLEISS

LA LISTA NEGRA

Desde cuando fue detenida hace dos años por cargos de proxenetismo y posesión de drogas, Heide Fleiss puso a temblar a todo Hollywood, pues tenía en su agenda todos los datos de sus clientes con sus preferencias sexuales. Para alivio de muchos, lo primero que dejó en claro fue que iba a mantener la boca cerrada sobre los personajes que solicitaban los servicios de su red de prostitución. Pero a pesar de las promesas de discreción la información finalmente se filtró. Mientras Fleiss purga en prisión una condena por evadir impuestos, tres de sus más importantes prostitutas acaban de sacar el libro You'll never make love in this town again (Nunca volverás a hacer el amor en esta ciudad), en el cual no sólo publican quienes eran los clientes de la famosa madame sino que además cuentan con pelos y señales todos sus gustos sexuales.La lista de los clientes, ni más ni menos, parece la de los invitados a la noche de premiación de los Oscar. Allí figuran nombres como Sylvester Stallone, Warren Beatty, Jack Nicholson, Rod Stewart, Dennis Hopper, Timothy Hutton, el millonario Adnan Kashoggi y el difunto Stephano Casiraghi, esposo de Carolina de Mónaco. Como era de esperarse, el libro se ha agotado en Estados Unidos y los directamente implicados ya han entablado demandas contra la casa editorial.El desfile de gente famosa que pasó por el burdel comienza con el ex beatle George Harrison, quien según las prostitutas no pierde tiempo en materia de sexo. Lo primero que hizo al llegar al sitio fue solicitar a la prostituta experta en sexo oral. "Me dijo lo que quería cuando nos presentamos y me pidió que le hiciera un 'favor". A pesar del favor, el cantante no preguntó su nombre y nunca pagó ni dio las gracias.Pero Warren Beatty no era más considerado que Harrison. Según las empleadas del burdel, el actor tenía un impulso sexual desenfrenado y siempre asediaba a todas las mujeres bonitas que encontraba, al punto que en el lugar le pusieron el apodo de 'Don Juan I'. La prostituta que estuvo en la cama con él afirmó que sin duda Warren debía tener un problema hormonal o un desvío de personalidad. "Me llamaba y me lloraba de día y de noche hasta que accedí a darle gusto". El encuentro, que sucedió en casa de una de las chicas, fue tan fugaz que apenas lo recuerda. "Llegó, me vio y me tumbó en un sofá. No duró todo ni un minuto, acabó casi antes de comenzar. Se me echó encima, aprisionándome con sus manos. Era como un animal; me hacía daño... Luego se levantó, se peinó y se largó. No volví a verlo más".Bajo las sábanas Jack Nicholson se desempeñaba mejor que su colega, pero tenía la mala costumbre de ponerles conejo a las prostitutas. "Casi nunca pagaba", dice una de ellas. En ocasiones trataba de remediar las deudas llevándoles regalos. Una de las que siempre lo atendía cuenta que Nicholson tenía un estilo salvaje y animal para hacer el amor. "Después de satisfecho me abofeteaba. Al rato se calmaba, no sé si de escuchar todo lo que yo le decía o porque se le acababa el efecto de las drogas". Luego de esta relación el actor siguió contratando los servicios de la prostituta. Jack quería hacerlo delante de uno de sus Oscar. En otra ocasión lo hicieron bajo la ducha, pero la gran sorpresa de la compañera fue saber que él nunca había tenido una experiencia de estas en ese lugar. El último encuentro fue desagradable, según cuenta una de las coautoras. "Nicholson estaba hasta la cabeza de cocaína y, cuando le dije que parecía el diablo, el halo magnético entre él y yo se rompió y nunca volvió a aparecer".La mayor desilusión se la llevaron con Sylvester Stallone, de quien creyeron que se iba a comportar como un verdadero Rambo en la cama. Pero no fue así. Según cuentan, él pagaba hasta 15.000 dólares sólo por ver a dos prostitutas mientras hacían el amor en una plataforma transparente. "Se contentaba sólo a sí mismo, con un poco de ayuda nuestra".Otro gran voyerista era el actor Denis Hopper. A él le encantaban los juegos sensuales, las bragas de seda y todo tipo de lencería de colores exóticos. "Nunca nos tocaba, se deleitaba contemplándonos. Era muy generoso llevándonos después a comer a los mejores restaurantes".Pero sin duda el que más las remuneraba con regalos y recuerdos que dejaba debajo de la almohada era el multimillonario Adnan Kashoggi. Los encuentros amorosos de Kashoggi y las empleadas de madame Fleiss eran en los hoteles de Las Vegas. Allí, después de una sesión amorosa de sólo 10 minutos, le dejaba a su compañera de cama una pulsera, un anillo y unos pendientes llenos de diamantes, rubíes y zafiros. La única queja que tienen de este cliente es que "teníamos que aguantar otro servicio forzado con su guardaespaldas, Víctor".De Casiraghi no dan detalles. Unicamente que las citas se cumplían entre Nueva York, Mónaco y Los Angeles.El más ingrato fue el cantante Rod Stewart, que a pesar de todos los servicios que le ofrecieron nunca fue capaz de hacerles un regalo. "Ni siquiera una foto con dedicatoria. El único presente que mostró enfrente de mí _agrega_ era en realidad un obsequio para su futura esposa".Aunque la madame Fleiss desaprueba lo que hicieron sus antiguas empleadas, las jóvenes consideran que actuaron correctamente pues a pesar de que tuvieron en ocasiones gestos amables con ellas, sus clientes al otro día las cambiaban por otras "como si fuéramos sábanas". Después de estas revelaciones, de seguro los famosos tendrán mucho más cuidado al escoger dónde hacer realidad sus fantasías sexuales.

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