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| 1/22/2011 12:00:00 AM

La telenovela de 'Los Kennedy'

Luego de que el canal History canceló la polémica serie sobre la poderosa dinastía estadounidense por presuntas presiones de sus herederos, aparecen nuevos detalles de las escenas de sexo que estos habrían vetado.

Poco antes de casarse con Jacqueline Bouvier, en1953, John F. Kennedy le preguntó a su hermano menor Robert qué hacía cuando estaba excitado. Bobby, como lo apodaban sus amigos, no le quiso responder y le dijo que amaba a su esposa, Ethel Skakel, con quien acababa de contraer matrimonio. Entonces, John, sin ningún asomo de vergüenza, le confesó que él no podía aguantar mucho tiempo sin tener relaciones: "Si no me echo un polvo diferente cada dos días, me da migraña". Ocho años después, cuando ya era Presidente electo, le volvió a hablar a su hermano de su voraz apetito sexual, esta vez para describirle con lujo de detalles una de sus aventuras recientes con una de las asistentes de su campaña: "Anoche, ella se ofreció voluntariamente a trabajar horas extras... discutimos los 'ins and outs' de la política (un chiste que traduciría algo así como 'los mete y saca' de la política)".

Estas dos escenas son apenas un abrebocas de Los Kennedy, la miniserie de ocho capítulos que el canal History canceló recientemente por considerar que su contenido no se ajustaba al sello de la cadena. Pocos días después de que se conoció la noticia, el portal de Internet The Daily Beast publicó los fragmentos más escandalosos del primer episodio, que dejan al descubierto los líos de faldas de John. Las revelaciones han generado todo tipo de críticas de historiadores y expertos en el tema, que no entienden cómo a un canal tan prestigioso se le ocurrió apoyar un dramatizado que más parece una "telenovela barata".

El patriarca del clan, Joseph Kennedy (interpretado por Tom Wilkinson), es otro de los personajes polémicos del guion. En 1938, mientras ejercía como embajador de Estados Unidos en Londres, John y su hermano Joe lo sorprendieron acariciándole los senos y besándole el cuello a una secretaria mientras le dictaba una nota en su oficina. Años después, su esposa, Rose Fitzgerald, consciente de que su marido le era infiel, no le reclamó cuando lo vio entrando a un cuarto de la casa cogido de la mano de una de sus asistentes. Y en otra escena, en vísperas de las elecciones presidenciales de 1960 y cegado por la ambición, el viejo le ofrece un millón de dólares a su nuera, Jackie, para que no se divorcie de John.

Según contó a SEMANA David Nasaw, profesor de Historia de City University de Nueva York y uno de los pocos que tuvieron la oportunidad de leer el guion completo del primer capítulo, otra de las escenas conflictivas sucede cuando Joseph recibe la noticia de la muerte de su hijo mayor, Joe, y rompe un crucifijo colgado en la pared. "No existe evidencia de ese episodio y además es improbable que hubiera pasado debido a sus profundas convicciones religiosas", concluye Nasaw.
 
Este tipo de licencias históricas provocaron una ola de rechazos el año pasado, luego de que History anunció sus intenciones de transmitir la serie. En febrero, un grupo de expertos impulsó una campaña para impedir que el programa saliera al aire en Estados Unidos, pues, después de leer los primeros borradores, concluyó que era un retrato distorsionado de la legendaria familia. Theodore C. Sorensen, uno de los consejeros más cercanos a John, también se unió a la iniciativa: "Ninguna de las conversaciones que, según el guion, tuve con el Presidente en la Oficina Oval ocurrieron… Aquel que sea lo suficientemente estúpido como para emitir esta serie banal, repetitiva y difamatoria lo pagará muy caro".

El canal cedió a las presiones y se comprometió a hacer algunos ajustes, con la esperanza de no perder su inversión. Pero la familia Kennedy no se quedó de brazos cruzados al prever que el estreno de la serie coincidiría con el aniversario número 50 de la llegada de John F. al poder. Según el semanario The Hollywood Reporter, Caroline, hija de John y Jackie, convenció de no emitir el programa a Disney, la compañía asociada a History con la que firmó un contrato para publicar un libro sobre su mamá. Mientras tanto, su prima Maria Shriver usó sus contactos en la NBC, empresa donde trabajó durante varios años, con el mismo objetivo.

Luego de un año de grabaciones en Toronto, los productores tienen razones para estar molestos, pues la serie no solo cuenta con un elenco de primera, que incluye a Greg Kinnear y Katie Holmes en los papeles de John F. y Jackie, sino que costó más de 25 millones de dólares. Los realizadores afirman que su intención era contar la historia oculta de la dinastía "por medio de un dramatizado y no un documental" e insisten además en que investigaron muy rigurosamente en libros escritos por prestigiosos historiadores.

Por eso, argumentan que nada de lo que sale en la serie es una sorpresa. De hecho, la escena en la que John aparece haciendo el amor con una mujer diferente a su esposa al borde de una piscina está documentada en un texto del periodista estadounidense Seymour M. Hersh publicado en 1997. El libro va mucho más allá y cuenta que por esa hazaña el Presidente sufrió una lesión severa en la ingle. Otro de los fragmentos que al parecer incomodó a los sobrevivientes de la familia y que también está incluido en la obra de Hersh es aquel en el que John, de 28 años, se niega a romper su relación con Inga Marie Arvad, una reportera danesa cercana a Hitler, de la que estaba locamente enamorado.

Así como estas, existen cientos de historias ocultas de la dinastía Kennedy que han sido la comidilla de los medios durante décadas. Se ha especulado hasta el cansancio sobre las relaciones extramaritales de John y su familia, e innumerables biografías no autorizadas han contado en detalle cómo detrás de la figura pública de hombre carismático y fiel se escondía la imagen de un mujeriego compulsivo y adicto al sexo. Pero para el profesor Nasaw, una cosa es leer los rumores en la prensa y otra muy distinta presentarlos como una verdad absoluta a los millones de televidentes que ven History, un canal respetado en todo el mundo, cuyos programas se basan en hechos reales. "Si lo que querían hacer era una serie ficticia -explica Nasaw-, desde un principio los realizadores debieron haberle puesto un nombre distinto... qué sé yo, 'Los Sullivans' o 'Los Schwartzes', pero no 'Los Kennedy'".

Durante los próximos meses, la serie se transmitirá en 30 países, incluidos Canadá, Reino Unido, España y Japón. Muchos vaticinan que, pese a los esfuerzos de Caroline y Maria, ocurrirá lo mismo que pasó con The Reagans, un dramatizado que CBS canceló en 2003 por presión de algunos republicanos que se escandalizaron al ver al ex presidente retratado como un hombre homofóbico, y que terminó comprada y exhibida exitosamente por la cadena Showtime. Porque si bien los historiadores y las herederas del poderoso clan consiguieron suspender el programa, provocaron el efecto contrario entre la audiencia: varios columnistas han protestado por la decisión de History y ya otras cadenas norteamericanas han puesto sus ojos sobre Los Kennedy. Nasaw dice que no le sorprendería que dentro de los próximos seis meses o un año el programa se pueda ver en Estados Unidos, así sea en DVD.


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