Lunes, 23 de enero de 2017

| 1986/07/21 00:00

LAS DOS RAYAS DEL TIGRE

El hijo de John Kennedy es declarado el "soltero del año", mientras el hijo de Robert hace campaña para llegar al Congreso de los EE.UU.

LAS DOS RAYAS DEL TIGRE

Parecía que las noticias más espectaculares de la nueva generación del clan Kennedy corrían por cuenta de Joe, el hijo mayor del senador Robert F. Kennedy, actual candidato al Congreso norteamericano. Pero ahora su primo hermano, John Kennedy Jr., del que no se sabía nada desde hace varios meses, regresó intempestivamente a la primera plana de las revistas norteamericanas.
Y lo hizo de manera bastante original: en la carátula de la revista People, como el soltero más apetecido de los Estados Unidos.
Pero, no obstante lo atractivo que pueda resultar para las mujeres norteamericanas, para su familia ha sido una gran desilusión. Todos esperaban que el hijo del presidente Kennedy heredara la vocación política de su padre. Pero el muchacho, hasta ahora, lo más cerca que ha estado de la política es ayudándole a su primo Joe a conseguir fondos para su propia campaña parlamentaria. Del resto, el tema lo tiene, aparentemente, sin cuidado.
La infancia de John Kennedy Jr., no fue feliz. Mientras su madre, la famosa Jackeline Kennedy, rodaba de yate en yate, y de discoteca en discoteca, el niño crecía rodeado de guardaespaldas. Había que proteger su seguridad, no sólo como hijo del asesinado Presidente norteamericano, sino como hijastro de Aristóteles Onassis, el hombre más rico del mundo.
Hoy, a los 26 años de edad, 23 años después de la muerte de su padre, parece que John Kennedy Jr., ha descubierto finalmente su verdadera vocación. Se prepara para ingresar a la Facultad de derecho de la Universidad de Columbia.
Y esta decisión debe haber tranquilizado mucho a su madre. Porque hace un par de años John había amenazado con la posibilidad de estudiar actuación, lo que produjo un intenso revuelo. El clan Kennedy no podía resignarse a que el hijo de quien fuera el Presidente más querido de los norteamericanos terminara matriculado en episodios de farándula.
En compañía de su hermana Carolina, John había hecho, recién graduado del colegio, un curso de arte en Londres, y luego algunos estudios de historia de España y la India. Más adelante trabajó varios veranos con los Cuerpos de Paz ayudando a reparar los daños causados por el terremoto en Guatemala, y en un campo minero en Sudáfrica. Luego atendió la Universidad de Nueva Delhi, especializándose en producción de alimentos y educación de adultos. Lo último que se supo de el era que estaba viajando por el interior de la India.
Ahora a John se le ve con frecuencia en la discoteca Paladium de Nueva York. No rechaza los intentos de abordaje de sus múltiples admiradoras, pero a todas les responde con un tímido "hola, soy John".
Con título de "soltero del año" que le ha entregado la revista People la historia se repite. Su padre, John F., fue declarado como el soltero más cotizado de los Estados Unidos cuando tenía 35 años de edad y se preparaba para hacerse elegir senador. Consciente de la popularidad que le otorgaba esta imagen, John Kennedy aplazó su matrimonio con Jackeline un año, hasta que logró ganar las elecciones en su papel de soltero cotizado.
No se sabe si a diferencia de su padre, John Jr. logrará escapar de las garras de la política. Pero bien como actor, o bien como abogado, seguirá dando mucho de qué hablar. Porque entre el dinero que dejó su abuelo, 400 millones de dólares, y el que algún día dejará su madre, que heredó de Onassis 20 millones de dólares, John Jr. le añade a su atractivo físico una atractiva fortuna personal.

LA OTRA RAYA DEL TIGRE
Cariñosamente lo llaman el "capitalista del pueblo". Pero también lo ridiculizan con el apodo del "Robin Hood del petróleo". Es Joseph Patrick Kennedy II, el hijo mayor del asesinado senador Robert Kennedy.
A los 33 años, es presidente de una compañía petrolera fundada por él mismo con propósitos sociales. Y aspira, en la actualidad, a llegar al Congreso de los EE.UU. para "sacar la cara" por la nueva generación del clan Kennedy. El "joven Joe" ha demostrado poseer la misma vena empresarial que le ayudó a su abuelo, Joseph Kennedy, a acumular millones. Y aunque Joe se negó en un comienzo a admitirlo, su éxito en la industria petrolera le ha servido indudablemente como trampolín hacia ese campo en el que otros Kennedy se hicieron famosos: la política.
Con las mangas remangadas y la corbata floja, Joe Kennedy parece todo, menos el presidente de una compañía petrolera o un aspirante al Congreso norteamericano.
Sus aspiraciones empresariales comenzaron a gestarse desde 1978, cuando acababa de casarse con Sheila Rauch, la hija de un banquero de Filadelfia. "Mis planes hasta ese momento consistían en comprar un barco pesquero", recuerda. "Quería navegar eternamente en el mar, para no tener que escuchar órdenes de los burócratas de Washington".
Pero una noche de diciembre, Joe fue a cenar a la casa de Richard Goodwin, quien había sido consejero de su padre y de su tío. Miraron juntos la televisión, y en especial un informe en el que se analizaba por un lado cómo las utilidades petroleras aumentaban, mientras se mostraba por el otro cómo la gente pobre temblaba de frío en sus casas. "¿Qué sucedería si tomaras el dinero que hacen las compañías petroleras y lo utilizaras para reducir el costo del petróleo para la gente pobre?" le dijo Goodwin. Y con ello dejó planteada la semilla de este moderno Robin Hood.
Kennedy y dos amigos fundaron en 1979 la nueva compañía en una oficina arrendada en la que sólo había algunos escritorios, un teléfono y un grupo de voluntarios. Era la misma oficina que John Kennedy había utilizado cuando comenzaba su carrera de congresista. En la actualidad la compañía tiene sus propias oficinas, y un staff de 30 empleados.
A pesar de su éxito empresarial, el destino de Joe Kennedy parece estar irremediablemente ligado a la política. Un estudiante no muy brillante, el hijo mayor del senador Robert Kennedy no "pintaba" para mucho. Pero a raíz de un accidente automovilístico que se produjo cuando manejaba un jeep repleto de amigos, por culpa del cual quedó paralizada de por vida una joven de 18 años, Joe maduró y se hizo cargo de su propio futuro.
Sus primerds pinos políticos los ha hecho al lado de su tío Edward. Pero ahora le ha llegado el turno de caminar sólo, mientras la gente se pregunta con curiosidad si será posible que el clan Kennedy produzca otro Presidente de los Estados Unidos.





¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.